Economía

Código Tributario podría comenzar renco

* Faltan 40 normativas, y DGI no ha elaborado una * Metas de recaudación no dependen del Código

Gustavo Alvarez

El Código Tributario podría llegar “renco” a su fecha de implementación a finales de mayo, ya que la Dirección General de Ingresos (DGI) necesita emitir al menos 40 normativas para aplicarlo correctamente, pero hasta ahora la institución sólo se ha centrado en defender las reformas al mismo.
A cuatro meses de que el Código entre en vigencia, la DGI tendría que elaborar cerca de diez normativas por mes, lo que significa una cada tres días, para preparar el camino a su implementación. Sobre este tema consultamos al titular de la DGI, Róger Arteaga, pero su teléfono celular sólo nos permitió dejar un mensaje, y Arteaga no devolvió llamada.
El especialista en derecho tributario, Julio Francisco Báez, aseguró que según información que obtuvo de la misma DGI, la institución no ha elaborado ninguna de las normativas necesarias para implementar el Código. “El Código como está, no llega ni a la esquina”, expresó Báez.
El mismo Código señala que el procedimiento para establecer las multas y otros 39 artículos más, quedarán especificados en las normativas.
“Se corre el riesgo de aplicarse a medias, donde habría discrecionalidad, reclamos de los contribuyentes, porque te dan derechos, pero no cómo reclamarlos, es decir, generar una especie de limbo jurídico y práctico, donde el Código se pasma en su aplicación”, subrayó.
Según Báez, la administración tributaria tiene serias dificultades técnicas para resolver semejante avalancha de normativas, sobre todo cuando el Código entra en vigencia el 23 de mayo.
“Están diciendo que necesitan la reforma al Código Tributario, y no han dicho que el Código trae consigo 40 reglamentaciones y normativas, que sin ellas el Código no puede aplicarse”, puntualizó.
Para el especialista en temas fiscales, la DGI debería estar dedicando sus energías a elaborar la reglamentación y no a analizar si quitan un derecho del contribuyente o si recaudan con hacha, en vez de recaudar con rayo láser.
“Que la DGI calme sus ímpetus recaudatorios y se dedique al ordenamiento normativo de una administración que ya se va”, insistió. La DGI no puede cerrar su período administrativo con un Código genérico, porque según Báez, que frente a problemas de aplicación práctica, al enfrentar la ausencia de normativas o elaboradas a la carrera, el mismo se desgaste, en vez de lo que debería ser: una herramienta nueva, interesante y necesaria para el país.
Metas no dependen de Código
Contrario a lo que dijo el director de Ingresos, Róger Arteaga, en su última conferencia de prensa, Báez aseguró que el cumplimiento de la meta de recaudación de 2006 y de los años venideros no depende del Código Tributario.
Consideró importante el Código, pero señaló cómo es posible que la DGI haya sobrecumplido las metas de recaudación de todos estos años sin el Código. Dijo que se ha demostrado que las reformas al Código no son el Talón de Aquiles de la institución recaudadora.
Como ejemplo mencionó el silencio administrativo que está en la ley de la República desde hace años y no les ha afectado, pero ahora lo quieren quitar. Afirmó que el Código viene a modernizar y perfeccionar la actividad recaudadora, pero por cuatro cositas que no le gustó al FMI, ahora la DGI dice que no van a poder cumplir.
“Ése es el perfecto pretexto de una administración que se está curando en salud después de un último año de gestión. Se pueden “fresquear” y después decir que como la reforma no les satisfizo, no pudieron cumplir”, puntualizó el especialista en Derecho Tributario.
Báez recomendó a la DGI consultar con los diferentes sectores y académicos, para trabajar en la elaboración de la respectiva normativa.
Afirmó que a esta administración tributaria no le luce cerrar persecutoriamente. “Róger Arteaga y el equipo de la DGI ha estabilizado la administración tributaria después de lo que vivimos en la Administración Alemán, pero cuidado ese mérito lo lleva a la carrera genuflexa y obediente con el FMI”, dijo.