Economía

Tecnología sostenible


El filtro: más lento, más efectivo

El agua es tan necesaria que muchos la consumen independiente de su aspecto. Y por ser fuente de vida, permite en su interior la vida de muchos seres pequeños. A lo largo de la historia es posible encontrar la contaminación de pozos, incluso como instrumento de guerra.
Lo cierto es que la contaminación de las aguas no sólo ayuda a ganar guerras, también, y fundamentalmente, detiene el desarrollo. Una persona enferma rinde menos que una persona sana. Los recursos (incluido el tiempo) que podríamos destinar para avanzar, debemos desviarlos hacia el tratamiento de enfermos; la falta de opciones de tratamiento de agua nos afianza en los conceptos de buscar cura en vez de prevenir.
Así los métodos de tratamiento de agua presentados pretenden resolver problemas inmediatos, pero mal haríamos si éstos se toman como una licencia para continuar contaminando, pues luego no tendremos ni qué agua tratar.
El filtro lento de arena consiste en pasar el agua por capas de arena de distinto tamaño. Ello se debe a que los granos más pequeños dejan entre ellos orificios más pequeños, y los granos de mayor dimensión dejan orificios mayores. Puede incluirse una capa de carbón, lo que permite eliminar malos olores.
Un aspecto importante es: debido a que la arena siempre se encuentra sumergida en agua, se desarrolla sobre ella una variedad de micro vida. Lo que en este caso es benéfico, pues combaten bacterias perjudiciales al organismo humano. Esta micro fauna lleva su tiempo en formarse. No está presente en los primeros días de uso.
El filtro debe lavarse cuando el mismo se vuelve muy lento, pues es de suponerse la obstrucción de los pequeños poros. En algunos casos se hace necesario desinfectar el agua al salir del filtro (con cloro). Esta acción nunca podrá ser antes de pasarla por el filtro, pues eliminaríamos las bacterias beneficiosas.
El filtro lento de arena se ha adaptado a un barril, a una estructura de concreto y a dos baldes en serie (uno sobre otro). Para el mantenimiento, se sacan de forma separada las distintas capas de materiales (no mezcladas) y se enjuagan con agua limpia (previamente filtrada o tratada de otra forma). Si se enjuaga con el agua que queremos tratar, sólo estamos agregando agentes contaminantes.
Entre sus componentes principales se encuentran: 1) colador o recipiente, difusor de agua, que le quita velocidad y la dispersa, evitando que caiga un chorro fuerte en un solo punto. 2) Se colocan 7.5 cm de grava en el fondo del barril y se nivela.
El tubo de salida debe estar cubierto al menos por 2.5 cm de grava. 3) Se agrega agua lo más limpia disponible hasta 10 cm sobre la grava. 4) Luego se agrega la arena gruesa (5 cm) y finalmente la arena fina. Ésta es una capa gruesa que alcanza hasta 5 cm por debajo del nivel de agua dentro del filtro.
Éste es un procedimiento ya probado en diferentes comunidades, donde se ha demostrado que funciona.
Carlos Javier López y Marcia Estrada G.
Consultores en Desarrollo Rural
marciaestrada@yahoo.com