Economía

Hong Kong decepcionó al Sur subdesarrollado


Hong Kong no cumplió con las expectativas de las naciones en desarrollo referente al tema de poner fin a los subsidios a la exportación de productos agrícolas a la brevedad posible, sin embargo, la fecha tope de las ayudas a los productores y exportadores de los países desarrollados quedó definida para 2013, casi dentro de ocho años.
Sin embargo, la Comisión Económica para América Latina (Cepal) considera que aunque los países del tercer mundo tendrán que esperar hasta 2013 para que sean eliminados los subsidios, la cita de Hong Kong reactivó las negociaciones y definió una agenda de trabajo para 2006 en la que quedan pendientes complejas decisiones políticas y técnicas para concluir con éxito la Ronda de Doha.
Según la División de Comercio Internacional e Integración de la Cepal, la declaración de Hong-Kong de mediados de diciembre, realizada en el marco de la VI Conferencia de la Organización Mundial del Comercio, OMC, reimpulsa las negociaciones de Doha, y si bien “los objetivos originales eran más ambiciosos, al menos se preservó el proceso de negociaciones y el compromiso de los principales actores”.
Negociaciones deben concluir en 2006
De acuerdo con el organismo latinoamericano de las Naciones Unidas, la posición esbozada en la declaración de Doha está orientada a concluir la negociación en 2006, período en el que se requerirán decisiones políticas y técnicas complejas pendientes.
“La reunión de Hong Kong no tuvo grandes logros, pero mantuvo la dinámica del proceso y definió una agenda de trabajo para 2006”, sostiene la Cepal, quejándose que las principales decisiones fueron postergadas y sólo a inicios del segundo trimestre de 2006 habrá señales más precisas de la evolución esperada de esta ronda.
“Por el momento, señala la Cepal, el escenario sigue siendo altamente complejo y las probabilidades de éxito dependen de un compromiso mayor en la negociación, en particular de Estados Unidos y de la Unión Europea”, y añadió que a diferencia de rondas anteriores, los países en desarrollo y los de la región en particular se mostraron más informados y con mayor capacidad de negociación.
“El G-20 se constituyó en un referente básico de la negociación, y Brasil, su principal articulador, en un actor central de todo el proceso”, según el organismo regional de Naciones Unidas.