Economía

Crece interés en energía eólica


Gustavo Alvarez

La licitación que sacará Unión Fenosa, y otra que hará pública la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), para adquirir energía eólica en el país, es el inicio de una serie de inversiones que se estarán realizando en la generación eléctrica a través del viento.
Recientemente la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) anunció que comenzó la capacitación de 28 ingenieros que estarán al frente de la energía eólica en el país, la que iniciaría con un proyecto en la Isla de Ometepe.
Aldo Urbina, Rector de la UNI, dijo que comenzarán con un proyecto piloto en el municipio de Altagracia, para producir un megavatio de energía eólica, obra que es financiada por Dinamarca.
El secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía (CNE), Ernesto Espinoza, dijo recientemente que la institución está enfocada en promover proyectos de energía renovable, entre ellos la eólica, en la que ya están licitando la compra de una cantidad de megavatios las empresas Enacal y Unión Fenosa.
Datos de la CNE indican que existen varios inversionistas interesados en entrar a la generación de energía eólica, entre los que están los hondureños de EMCE, antiguos dueños de la empresa telefónica Enitel.
“Hay varios grupos que han expresado su interés de invertir en este campo”, dijo el vocero de la CNE, Rodrigo Vivas.
El funcionario explicó que un grupo de costarricenses que tiene inversiones en vegetales en el país ha manifestado su interés en producir energía eólica.
Asimismo, la Empresa Energética Corinto, subsidiaria de Enron, entraría a este campo con la firma Prisma Energy.
Prisma Energy participará en la licitación de los 40 megavatios de energía eólica que Unión Fenosa está licitando, con una garantía de diez años de compra.
También están interesados en invertir en este campo la firma GEO de El Salvador y un ex banquero nicaragüense.
La empresa Enacal está licitando la compra de 20 megavatios de energía eólica para reducir los altos costos que le genera la factura de electricidad para la operación de las bombas.
Gran potencial
Los planes de la CNE señalan que para 2010 el país debe estar generando 150 megavatios de energía eólica e ir incrementando 150 megavatios más cada cinco años.
Los estudios de la institución indican que solamente a lo largo de todo el tendido eléctrico se podrían instalar molinos de viento que generarían 760 megavatios de energía.
Esto resultaría económico, ya que no se requiere de inversión en cables, puesto que el sistema de interconectado nacional iría captando la electricidad de los molinos instalados a lo largo del mismo.
Siguiendo los planes de la CNE, para 2030 se estarían generando hasta 2 mil megavatios de energía a base de viento.
Actualmente solo el Instituto Pedagógico La Salle es el único que posee una planta eólica en el país, con capacidad para 160 kilovatios.
Zonas más productivas
Una serie de estudios ha identificado a varios municipios como los de mayor potencial en la generación de energía eólica, tal es el caso de Rivas, donde se tiene previsto que se pueden producir 200 megavatios.
También se menciona la zona este del volcán Maderas, en la Isla de Ometepe; el Crucero, en Managua, y San Marcos, Carazo.
Los estudios incluyen Estelí, La Trinidad, Comalapa, La Concepción, San Juan de Limay y San Nicolás.
Aunque la energía eólica resulta más barata por no depender del precio del petróleo, la inversión resulta más cara que las plantas térmicas.
Para invertir en energía eólica se necesitan entre mil 500 a 2 mil dólares por kilovatio, mientras que la térmica requiere de 900 dólares por kilovatio.
Después de la eólica siguen las plantas geotérmicas en costos de inversión, y finalmente las más caras resultan ser las hidroeléctricas.
La empresa Enron (Prisma Energy) tiene planeado invertir 45 millones de dólares en una planta eólica que instalaría en Rivas.
Entre todas las plantas térmicas, hidráulicas, geotérmicas y de biomasa, Nicaragua genera actualmente poco más de 550 megavatios, de los cuales el 80 por ciento es producido con plantas térmicas, que queman combustibles fósiles de precio sumamente elevado hasta el momento, y del cual sólo se observa una tendencia hacia el alza.