Economía

El alto costo del bajo precio

Wal-Mart, la mayor cadena de distribución del mundo, enfrenta serias acusaciones en Estados Unidos sobre violaciones a la legislación laboral, como la falta de seguros médicos y los bajos salarios para sus empleados. La firma pronto llegará a Centroamérica y se espera que impacte seriamente en los supermercados de la región.

Nueva York / El País
Wal-Mart, la mayor cadena de distribución del mundo, está inmersa en una costosa campaña de relaciones públicas para mejorar su imagen. Su modelo de negocio, los bajos salarios y la pobre cobertura que concede a sus empleados, irritan cada vez más a las comunidades donde la firma abre las puertas de uno de sus centros comerciales.
Y para rabia de los inversores, el titán corporativo lleva perdido un 15 por ciento de su capital bursátil desde que Lee Scott tomó las riendas de la compañía hace seis años. Wal-Mart: el alto coste del bajo precio. Así se titula un reciente documental que está circulando desde hace un mes por las escuelas, iglesias y otros centros públicos de Estados Unidos, para poner en evidencia los males de la estrategia expansiva del gigante de la distribución.
“¿Se han preguntado por qué en Wal-Mart gastan tanto dinero en publicidad para convencer al público de que se preocupan por la familia, la comunidad y los empleados?”, advierten los autores.
El movimiento Wake-Up Wal-Mart ataca con datos al gigante de la distribución. Los sueldos por hora trabajada son de 8,23 dólares, o unos 13.860 dólares anuales en Estados Unidos.
Son unos ingresos que, según Paul Blank, del sindicato United Food, están por debajo del umbral de pobreza en Norteamérica, cuantificado en 15.260 dólares.
En el caso de una cajera, sus ingresos son de 11.950 dólares. Wal-Mart cuenta en la actualidad con 1,3 millones de empleados en Estados Unidos, pero sólo el 48 por ciento está cubierto por el plan de seguro médico de la empresa.
Violan legislación laboral
“Los gestores de Wal-Mart no respetan los valores, ni los principios, ni la moralidad de Estados Unidos”, reitera el sindicalista, mientras denuncia una reducción del 34 por ciento de los negocios allí donde abre las puertas de un nuevo centro comercial. “El pequeño comercio no aguanta”, remacha.
Los problemas de Wal-Mart no se acaban en las críticas contra su modelo de negocio de bajo precio ni en las cifras. La compañía tiene abiertos, además, 44 procesos por violación de la legislación laboral en varios Estados del país.
Por si no bastara, recientemente se filtraban unos documentos internos en los que la dirección de Wal-Mart sugería la posibilidad de excluir en la contratación a personas con un estado de salud dudoso, para reducir así los costos médicos. La noticia corrió como la pólvora en los titulares de prensa.
Richard Bernan, experto legal en el ámbito laboral, considera, sin embargo, que se está tratando de “demonizar” a Wal-Mart y asegura que las acusaciones que se lanzan contra la compañía son “injustas”.
Bernan arremete contra los críticos con un dato adicional: el 60 por ciento de las empresas en Estados Unidos no da un seguro médico a sus empleados, “por el simple hecho de que es muy caro”.
El abogado recuerda, además, el colosal esfuerzo hecho por la compañía durante la crisis del Katrina, llevando agua, comida y otro tipo de suministros básicos a las zonas afectadas.
Para contener la avalancha de críticas, Wal-Mart celebró recientemente una conferencia en Washington, dedicada a analizar el impacto de su modelo de negocio en la economía de Estados Unidos.
De los 10 estudios presentados a debate, el que muestra la imagen más positiva es el elaborado por la firma Global Insight. El análisis muestra que el año pasado se crearon en Estados Unidos, gracias a Wal-Mart, hasta 210 mil empleos (un 0,15 por ciento más que si no existiera).
Los bajos precios de sus productos permitieron en paralelo, mantener el índice de inflación un 3,1 por ciento más bajo y aumentar la renta disponible de los consumidores en un 0,9 por ciento.
En términos absolutos, esto se traduce en 118 mil millones de dólares más disponibles para gastar sólo en 2004, y en un ahorro por persona de 401 dólares.
Bajos salarios
Pero el estudio de Global Insight, financiado por Wal-Mart, no habla ni del impacto en los sueldos ni en las condiciones laborales. Los otros informes sugieren que estos ahorros para el bolsillo de los consumidores tienen un costo.
Entre los cinco análisis más críticos destaca el elaborado por David Neumark, del Public Policy Institute de California, que muestra que Wal-Mart provocó que cayeran los sueldos entre un 2,2 por ciento y un 4,8 por ciento para el conjunto de la economía.
La situación es aún más compleja en el sur del país, donde se concentra el mayor número de centros comerciales.
Los números muestran que Wal-Mart sigue siendo una fuerza económica brutal en Estados Unidos, con más de 11 mil millones anuales en beneficios y la apertura de 600 centros comerciales en el último año.
Pero esta estrategia de acercamiento al público no está exenta tampoco de críticas por parte de los inversores, y acusan a Lee Scout de no estar haciendo gran cosa para preservar el negocio. La firma no para de perder clientes, que buscan productos de mayor calidad en cadenas rivales como Target, que está viendo crecer sus ventas el doble que Wal-Mart (5,9 por ciento frente al 3,5 por ciento).
Wal-Mart llega a Centroamérica
Wal-Mart llegará a Centroamérica de la mano de Central American Retail Company (Cahrco), propietaria de las cadenas del grupo La Fragua en Guatemala y la Corporación de Supermercados Unidos (CSU) de Costa Rica, al adquirir el 33 por ciento de las acciones.
Cahrco ya opera en Nicaragua a través de los costarricenses de CSU, con los supermercados La Unión y Palí.
Según medios de prensa costarricenses, la firma tiene una estrategia de depredadora, cuya meta controla el total de Cahrco, CSU, el mercado y los proveedores, tal como lo hizo en México
En ese país adquirió parte de las acciones de la cadena Cifra y posteriormente la absorbió y convirtió en Wal-Mart de México y provocó la caída de las ventas de otras cadenas de supermercados mexicanos.
Se tiene previsto que Wal-Mart se imponga en los supermercados de los que ahora es socio, para introducir sus marcas propias. Una de ellas es la ropa “George”.
En Costa Rica ya tiene registradas 34 de sus marcas en diferentes categorías.
Wal-Mart importa de Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y Costa Rica cerca de 350 millones de dólares al año en diferentes productos, principalmente textiles.