Economía

Baja ritmo de crecimiento económico

* Estabilidad macroeconómica será prioridad * Calculan menor inflación para año próximo

Ervin Sánchez

El dos mil seis será el segundo año de reducción del ritmo de crecimiento económico de Nicaragua, merced a los graves y sostenidos golpes dados a la economía mundial por el precio del petróleo y de sus derivados. Shocks de los cuales no se ha escapado este país, pero que de alguna manera fueron disminuidos en intensidad por la recuperación del valor en el mercado internacional de algunas materias primas.
Según un vaticinio del Banco Central, el crecimiento del producto interno bruto de Nicaragua para el 2006 será de aproximadamente un 3,7 por ciento, es decir algunas décimas menos que el cálculo oficial de cuatro por ciento para este año.
El cálculo del Banco Central fue dado a conocer por el Presidente del Banco Central, Mario Alonso, quien dijo que lo que se requiere para el 2006 es fortalecer la estabilidad macroeconómica, para poder alcanzar el alivio de unos mil millones de dólares de deudas de Nicaragua de parte del Grupo de los Ocho países más ricos del mundo.
Alonso sostuvo que pese a la reducción del ritmo económico, lo más importante es que existe una cierta estabilidad macroeconómica halada en parte por el nivel de reservas internacionales brutas en manos del Banco Central que este año se encuentran en 648,4 millones de dólares.
En 2004, el nivel de reservas fue de 670,4 millones de dólares, ligeramente más alto que durante el corriente año, en tanto que se piensa que para 2006 el total de reservas del país será de 776,7 millones de dólares, sin embargo continuará el persistente déficit comercial.
Destaca estabilidad
Según Alonso, aunque la cifra de reservas se redujo en relación a 2004, el mantenimiento en los niveles en que se encuentra revela que la economía misma está produciendo las divisas requeridas a fin de mantener recursos necesarios para importaciones de alrededor de tres meses de consumo.
De acuerdo al índice mensual de la actividad económica, las cifras del Banco Central revelan que se mantiene un buen dinamismo en las actividades agrícola, pesca y comercio. El crecimiento agrícola del corriente año superó al del año pasado, pasando de 1,8 por ciento del producto interno bruto a un 5,1 por ciento; el de la pesca pasó de 0,7 por ciento al 4,1 por ciento.
Por otra parte, el comercio creció levemente hasta el momento, al pasar de 5,3 por ciento a 5,9 por ciento, pero por otro lado el sector pecuario contradictoriamente decreció de un 9,8 por ciento al un 5,4 por ciento y la industria pasó de un 4,6 por ciento a un 2,9 por ciento.
La minería tuvo de las más grandes caídas al pasar de ritmo de crecimiento de un 24,8 por ciento a 1,2 por ciento, al tiempo que la construcción pasó de 14,5 por ciento a un 6,4.
A lo largo del año también se presentó una inflación del 9,3 por ciento hasta el momento y se espera que culmine con un 10,5 por ciento de acuerdo con el gobierno, siempre y cuando no haya más presiones petroleras, que los funcionarios del Banco Central piensan que no se presentarán, dada la actual tendencia hacia la baja de los hidrocarburos.
Para el año entrante, los funcionarios del Banco Central piensan que la inflación será del 7,3 por ciento, pese a que las expectativas internacionales sobre petróleo creen que el barril se mantendrá cerca de 60 dólares y a que las tasas de interés fijadas por la Reserva Federal de Estados Unidos seguirá posiblemente al alza.