Economía

Enrico Bondi a la cabeza de Parmalat

Bondi fue el encargado por el gobierno de Italia de enderezar las cuentas de la compañía, después de que su fundador, Calisto Tanzi, creara un agujero financiero de más de 18 mil millones de dólares, lo que afectó a las filiales de Parmalat en todo el mundo, incluyendo la de Nicaragua.

Los accionistas del mayor grupo agroalimentario italiano, Parmalat, eligieron al comisario extraordinario Enrico Bondi para encabezar el nuevo consejo de administración de la empresa, indicaron hoy fuentes empresariales.

La casi totalidad de los accionistas presentes, en representación del 16,91% del capital, votaron a favor de la única lista presentada.

Bondi, nombrado por el gobierno para enderezar la empresa tras la quiebra estallada hace casi dos años, decidió concentrar las actividades de Parmalat, por lo que el grupo se presenta ahora como una firma productora de leche y sus derivados así como de jugos de fruta, presente en el mercado de Europa y Canadá.

Durante la asamblea, Bondi confirmó que quería mantener la unidad de Parmalat y descartó que el grupo vaya a ser dividido en dos, uno dedicado a actividades industriales y otro a los recursos jurídicos.

Según su nueva dimensión, Parmalat cuenta con 20.000 empleados y un volumen de negocios de 3.800 millones de euros. Asimismo, se deshizo de las deudas y ya no está presente en más de 30 países, como ocurría en el pasado.

El mayor escándalo financiero de la historia reciente de Europa estalló a finales de diciembre del 2003 tras el descubrimiento en Parmalat de un agujero contable de 14.270 millones de euros (unos 18.000 millones de dólares).

Agujero financiero

El escándalo se dio a conocer el 19 de diciembre de 2003, cuando se descubrió el agujero financiero en la cuentas de Parmalat Internacional. Para esconder el déficit de la compañía, su fundador, Caslito Tanzi, ordenó a los representantes en sus filiales que hicieran préstamos a Parmalat Internacional, lo que agudizó la crisis.

Meses más tarde, las filiales de Chile y Uruguay se declararon en incapacidad de pagar sus deudas y a sus proveedores, mientras que la filial de Brasil se declaró en banca rota.

Entre el dinero enviado a Tanzi, están 5 millones de dólares de Parmalat Nicaragua, producto de un préstamo que Aldo Camorani, en ese entonces Presidente de la compañía en Nicaragua, hizo al Banco de América Central (BAC) y al Tower Bank de Panamá.

Los términos del préstamo determinaban que el dinero iba a ser utilizado para la inversión en capital de trabajo de la empresa, pero meses después el mismo Camorani confesó que el dinero había sido enviado a Tanzi.

La incapacidad de la compañía de pagar esta deuda, hizo que el BAC y el Tower Bank decidieran intervenir la empresa en febrero de 2004. Para recuperar el préstamo, los bancos subastarían equipos industriales, 112 vehículos y tres centros de acopio.

Pelea de banqueros

Para evitar la subasta, el 14 de marzo de 2004, los directivos de Parmalat hicieron un nuevo préstamo al Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro) –que forma parte del grupo financiero Lafise- por un monto de 5 millones 400 mil dólares. El nuevo acuerdo incluía la reestructuración financiera de la empresa.

Semanas después Bancentro cedió el préstamo a Agropecuaria Lafise, quedando ésta como acreedora de Parmalat, razón por la cual adquiriría el 49 por ciento de las acciones de la empresa, tal y como se establecía en el acuerdo firmado entre Camorani y Bancentro.

Pero el 17 de junio de ese mismo año, por una orden emitida por la Juez Quito del Distrito Civil de Managua, Ligia Rivas, Montealegre embargó este préstamo debido a una supuesta deuda que el grupo Lafise tenía con él, por incumplimiento a un acuerdo millonario firmado entre Montealegre y Roberto Zamora.

El 11 de agosto de este año Parmalat fue intervenida y Montealgre nombrado interventor. Debido a estas dos órdenes judiciales, la empresa pagó dos cuotas de la deuda a Montealegre, ambas por 117 mil dólares.

Montealegre estuvo por 22 días como interventor de la empresa, hasta que la presión del gobierno italiano se dejó sentir y el 2 de septiembre, la intervención de Montealegre llegó a su fin. El gobierno de Italia, que mantenía intervenida Parmalat Internacional, nombró a Vicezo Borgoña como el nuevo interventor de la compañía en Nicaragua.

Con la salida de Montealegre, la deuda de Parmalat quedó en una situación legal poco clara, y el embajador de Italia en Nicaragua, Alberto Boniver dijo que la cancelación de ésta se iba ha realizar partiendo de una decisión judicial.

Pero en septiembre pasado, Enrique Zamora, gerente general del grupo Lafise, informó que llegaron a un arreglo con los directivos de la empresa, “manteniendo el acuerdo original”, por el que Lafise es propietaria del 49 % de las acciones de Parmalat desde hace más de tres meses.

“Todo está arreglado, tenemos buena relación con los productores y trabajamos en la expansión e inversión de la empresa en centros de acopio, adquisición de vehículos fríos y asistencia técnica”, dijo Zamora, quien agregó que dos funcionarios de Lafise formarán parte de la directiva de Parmalat.