El Deportivo

Proyecto “patriótico” para unos, lucrativo para otros

Fenifut saca “su tajada” en firma de convenio con Tigres de Brasil

Emir Alfaro

Miguel Larios es un nica que quiere ayudar a su país, y quiere hacerlo de la mejor manera posible al invertir en un proyecto dirigido a los jóvenes nacionales a través del deporte. Un proyecto que nace con un alto espíritu de patriotismo para unos, lástima que no para todos.
Larios triunfó en Brasil. Se fue becado en 1976 a estudiar, se quedó ahí y 30 años después es un exitoso empresario que cree que le debe mucho a su patria, y es por eso que ofreció sus recursos y posibilidades, y firmó un “convenio” con la Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut).
Los Tigres de Brasil, club de fútbol fundado por Larios en 2004 en Río de Janeiro, tiene como parte elemental de su proyecto una academia de fútbol, de las mejores de ese país, y ésta abrirá sus puertas para que jugadores nicas se forjen en los distintos equipos que ahí entrenan.
“La idea no es traer brasileños a Nicaragua, es llevar nicas a jugar a Brasil, a competir, porque lo importante es que los jugadores se tienen que probar en el campo, ellos llegarán a competir en las categorías que hay allá. Si no se compite, no se lucha, no se logrará nada”, señaló Larios.
La mentalidad del brasileño es lo que hace la diferencia en todo, según Larios; “ellos piensan que son campeones, nunca piensan que quedarán de segundos en nada, cuando van a competir ellos creen que lograrán el primer lugar. Por eso hay mucha presión de los aficionados, de la prensa deportiva, de todos, pero eso ayuda a que todo brasileño piense en triunfar”.
Y es ese tipo de pensamiento el que Larios cree que es posible que se le inculque al jugador nica, para que cuando venga a jugar con la Selección de Nicaragua no tenga miedo al enfrentar a sus similares de la región.
Cuando se dio a conocer el “convenio”, lo que se informó es que Tigres de Brasil pondrá a disposición su escuela de entrenamiento para los jugadores nicas, por el momento son ocho quienes recibirán la oportunidad, y estos jugadores podrán regresar a Nicaragua a cualquier llamado de las selecciones nacionales.
La organización de los Tigres se hará cargo de los jugadores en Brasil, incluyendo la posibilidad de estudiar si se logran otros convenios con universidades o colegios de Río de Janeiro. El costo mensual para asistir a la Academia de los Tigres es de 2,500 dólares por cada becario, según el presidente de Fenifut, Julio Rocha López, lo que se traduce en casi medio millón de dólares al año los que aportará Tigres de Brasil en ocho jugadores nicas.
Pero la pregunta obligada es ¿qué da a cambio Fenifut?
El “convenio” lo firma Fenifut como institución deportiva a cargo del desarrollo del fútbol, pero los derechos de formación de jugadores no pueden ser de Fenifut. ¿Qué pasa con los equipos en los que jugaban los becados?, ¿recibirán algún reconocimiento? ¿Jugarán con esos equipos a su retorno a Nicaragua, además de jugar en la Selección?, ¿cómo se beneficia el fútbol local, además de lo que pueda captar Fenifut?
Muchos pensarán que es una gran oportunidad para el fútbol nacional, y así es, pero no por eso se deben dejar a un lado las preguntas obligadas como, ¿de quiénes serán los derechos de estos jugadores a la hora de firmar con equipos extranjeros? ¿Quedarán a Fenifut o son los padres de familia los dueños de los derechos de formación?, porque sólo tres pertenecen a equipos de Primera División, y los demás no han jugado en esta categoría, ya que son menores de edad.
Los jugadores que se entrenarán en el Club Tigres, de la Segunda División de Río de Janeiro, son Róger Mejía, Gerardo Arce, Wilmer Vásquez y Nicolás Ibáñez, de Managua; Kevin Gutiérrez, Daniel Reyes y Raúl Fuentes, de Diriamba, y Daniel Rivera, de Estelí.
Miguel Larios fue categórico al afirmar que el proyecto nace con una idea de patriotismo, y “puede terminar como negocio”, en referencia a la posibilidad de que alguno de los jugadores alcance un gran nivel y pueda ser “vendido” a un club grande de Sudamérica o Europa.
Es lógico pensar que Larios y la Academia de los Tigres, luego de un periodo considerable, necesiten “recuperar” parte de la inversión, pero la Fenifut, que dice que ha aportado algo a la formación de esos jugadores, aprovechó para dejar establecido que recibirá una parte de los derechos de formación de los jugadores en caso de venta a equipos profesionales.
En vista de que Fenifut no dio a conocer los términos específicos del convenio, se consultó a varios padres de familia de los jugadores becados, y hay algo interesante.
En el acta-compromiso firmada por los padres de familia, en la que los Tigres acuerdan hacerse cargo de los gastos de alojamiento, boletos aéreos Managua-Río de Janeiro-Managua, alimentación, entre otros, también se establece el compromiso de responder al llamado de las selecciones, y señala que “de firmar con un equipo profesional, se dividirá el porcentaje en tres partes: Tigres-jugador-Fenifut.
El problema está en que el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la FIFA no menciona a las asociaciones nacionales como “parte” en los beneficios de formación del jugador, sólo si (y recalco que sólo si) no se conocen los vínculos con equipos anteriores, o estos equipos no se dan a conocer, el porcentaje pasará a la asociación nacional, pero en el caso de los nicas sabemos muy bien de dónde vienen, qué ligas municipales o departamentales han trabajado con ellos, incluso qué activistas han aportado a su formación, más allá de la “formación” en selecciones nacionales.
Tigres de Brasil
La delegación de los Tigres de Brasil que visitó Nicaragua estuvo integrada por el mundialista Carlos Alberto Torres, capitán de la Selección de Brasil en el Mundial México 70; Miguel Larios (Presidente), Aristóteles Larios (Director), Ana Valeria Da Silva (Coordinadora de Mercadeo) y Risoletta Días (Coordinadora Administrativa).
Ojalá que las buenas intenciones de Miguel y Aristóteles Larios sean muy bien canalizadas, pensando siempre con patriotismo, y que se sepa agradecer ese apoyo, sin que alguien pretenda aprovecharse de la situación inmejorable que ellos proponen y están dispuestos a apoyar.
Si alguien debe beneficiarse aquí, ese debe ser el jugador o su familia, y los clubes o entrenadores que formaron a los jugadores.
El beneficio de Fenifut debe ser poder contar con el jugador para la selección nacional

En el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores de la
FIFA se contempla:
Artículo 3.- Responsabilidad de pago de la indemnización por formación
1. En el caso de primera inscripción como jugador profesional, el club en el que se inscribe el jugador es responsable del pago de la indemnización por formación, en un plazo de 30 días a partir de la inscripción, a todos los clubes en los que estuvo inscrito el jugador (de acuerdo con el historial de la carrera del jugador que figura en el pasaporte del jugador) y que han contribuido a la formación del jugador a partir de la temporada en la que el jugador cumplió 12 años de edad.
El monto pagadero se calculará prorrata (cuota), en función del período de formación del jugador con cada club.
En el caso de transferencias subsiguientes del jugador profesional, la indemnización por formación se deberá sólo al club anterior del jugador por el tiempo en que efectivamente entrenó con ese club.
2. En los dos casos anteriores el pago de una indemnización por formación se efectuará en el plazo de los 30 días siguientes a la inscripción del jugador profesional en la nueva asociación.
3. Si no pudiera establecerse un vínculo entre el jugador profesional y los clubes que lo formaron, o si estos clubes no se dan a conocer en el curso de los 18 meses siguientes a la primera inscripción del jugador como profesional, la indemnización por formación se abonará a la asociación o asociaciones del país o países donde se formó el jugador.
Esta indemnización se destinará a programas de desarrollo del fútbol juvenil de la asociación o asociaciones en cuestión.