El Deportivo

“Mi política es el béisbol y mi partido Nicaragua”


Carlos Alfaro

Han pasado 22 años.
Por fin hubo un cambio total en Omar, aseguran las personas cercanas al polémico mentor.
Por supuesto que cuando se refieren a cambio, no lo dicen por su estado físico, sino por la madurez mental que ha alcanzado.
“Es un Omar diferente. 22 años no pasan en vano”, dice su esposa, doña Carlota Rodríguez, mientras el polémico e histórico manager asiente con la cabeza, confirmando lo dicho.
“Mi cambio ha sido tal, que ahora parto de este principio. Tengo lo que puedo y no ostento lo que no puedo. Antes, eso para mí era imposible. Obviamente que los golpes de la vida, los cambios que he tenido a través de 22 años y la experiencia me hacen ver las cosas de otra manera”, dice Omar, como secundando lo dicho por doña Carlota.
A Cisneros ahora se le ve a menudo con un libro de béisbol que tiene que aprenderse, porque es una de las asignaciones que tiene por parte de los Filis de Filadelfia, organización a la cual le trabaja como “buscatalentos”.
Paralelo al libro, Omar también estudia un folleto de la terminología del lenguaje del béisbol en inglés y español. “Ahora paso mi tiempo libre sumergido plenamente a este deporte. Paso las 24 horas del día, los siete días de la semana, pensando sólo en béisbol”, dice Omar.
22 años han transcurrido desde que se puso por primera vez un uniforme para dirigir béisbol en la primera división. Pero aún los estragos del tiempo no aparecen por ningún lado en Cisneros. Sus memorias de aquellos años están intactas, desde su incursión en el béisbol, en las Ligas menores de Don Bosco, hasta dirigir a los Dantos de Primera División. Eso le cambió la vida.
El destino lo llevó al béisbol
Frustrados sus intentos de estudiar Medicina en León y Administración de Empresas, Omar fungía como conductor del padre Mario Fiandri en Don Bosco. Entonces no le interesaba el deporte, y menos el béisbol.
Pero un día, el padre Fiandri observó en Cisneros que tenía “chispa” para todo, y en especial una gran dicción para hablar, acaparaba la atención con su palabra y por ello le ofreció dirigir un equipo.
“Me acuerdo que me rehusé a aceptar el cargo que me ofreció porque no me gustaba para nada el deporte, pero él me dijo que mi puesto como su conductor estaba en peligro si no aceptaba dirigir al conjunto. Prácticamente él me obligó a que dirigiera béisbol”, dice Cisneros.
Así comenzó a dirigir equipos. Un poco indispuesto al comienzo, pero a medida que llegaban los resultados y en especial cómo su nombre se volvía noticia en “Don Bosco”, le fue gustando todo, y ahí fue donde se enamoró del béisbol.
Temprano lo alcanzó el éxito
Omar Cisneros nació el 11 de noviembre de 1961. 25 años después de su natalicio estaba convirtiéndose en la gran figura del barrio, especialmente por su repunte con los Dantos, con los que debutó como manager en la temporada 1985-86, y quedó a la orilla de la clasificación. Pero en 1987 fue campeón y repitió al año siguiente. En 1989 fue eliminado en la semifinal por Chinandega, y en el 90 quedó subcampeón, siendo derrotado por León. Para 1991 volvió a la cúspide con los Dantos. En seis años, Omar tenía tres campeonatos y un subcampeonato.
Ese despegue violento que tuvo hizo que en 1988, en apenas su tercer año en la pelota grande, fuera designado manager de la Selección Nacional, ocupando el séptimo lugar en el Mundial de Italia, con un equipo renovado, y en 1990 obtuvo el subcampeonato Mundial en Canadá, ambos hechos lo tuvieron en el “hit-parade” deportivo.
Llegada al San Fernando
Antes de que desaparecieran los Dantos (1993), Cisneros quedó sin empleo, pero no por mucho tiempo… Recuerda que Carlos García le dijo: “Está una oportunidad de dirigir el equipo de Masaya, ¿la querés? Inmediatamente aceptó, y 16 años después, Cisneros es una leyenda en la franquicia de las Fieras.
“Eso es algo impresionante. En los últimos 16 años llevo 11 con ellos, y esto pica y se extiende”, dice Cisneros.
“Me acuerdo que una vez el licenciado Sucre Frech, ante toda la directiva del San Fernando, dijo que mi puesto estaba seguro “por los siglos de los siglos”, y lo que lo obligó a decir eso fue que durante la organización de la primera Liga Profesional aparecieron algunos diciendo que querían un mentor extranjero para los equipos, y ellos (la directiva fernandina en pleno) me apoyaron y me ratificaron en el cargo, oponiéndose a lo que decían los demás.
Omar convirtió en campeón a Masaya en 1994 cuando se impusieron en seis juegos a Rivas. La más reciente corona la obtuvieron en 2004, contra Chinandega, con el famoso cuadrangular de Norman Cardoze ante Oswaldo Mairena.
“Yo nací en Managua, pero con sinceridad te digo que los masayas me quieren como si fuera de ellos, y mi cariño es recíproco”, dijo Omar. “Mis años difíciles cuando estuve en la cárcel los pasé mientras era parte del San Fernando. Ellos siempre me apoyaron y me sacaron de donde estuve guardado. Eso yo se los agradezco.
En Masaya soy feliz. Me siento bien y le doy gracias a Dios que mi trabajo con ellos en la Liga Profesional siempre está asegurado. Ellos (los directivos) han sido bondadosos conmigo y me siento en la obligación de hacer lo mejor para ese pueblo heroico de Masaya”.
La “era” Matagalpa
Con la ausencia de las Fieras en la pelota de Primera División en estos últimos años Omar fue contactado por Matagalpa donde también rápidamente se ha convertido en uno de los personajes dilectos del pueblo durante la época beisbolera.
Con ellos, Cisneros tiene un subcampeonato y un campeonato. Y no duda en manifestar que este año repetirán como monarcas, justo como lo hicieron el año pasado al vencer a Granada en seis juegos en la gran final.
“Ahí me quieren bastante también, y yo le agradezco a todas las personas que me han apoyado mientras he dirigido Matagalpa. Entre los que me acuerdo ahorita aparecen el señor Nelson Artola, el comandante Tomás Borge, el licenciado Pedro Haslam y muchos más”, dijo Cisneros.
Matagalpa dispone de un excelente plantel en la Liga de Primera División, y es por ello la seguridad de Omar en decir, desde ya, que serán los campeones nuevamente.
“No podemos fallarles. Hemos tenido un respaldo impresionante de la directiva que nos hace estar confiados y optimistas en que vamos a vencer todas las adversidades”, concluyó Cisneros.
“Miscelánea” con Omar Cisneros
¿Cuál ha sido la fórmula para ser tan exitoso en el béisbol?
Mi fórmula ha sido ser amigo de los peloteros. Ellos en mí encuentran un gran apoyo. El tipo que va a ayudarlos para que la directiva conozca sus necesidades. Por eso, los jugadores siempre quieren jugar con Omar Cisneros. Ellos saben que estando bajo mi mandato están en la obligación de lucir bien. Y yo estoy obligado a hacer que ellos se sientan bien. Yo los respeto, ellos también a mí, y por ahí ha venido el éxito que he tenido en el béisbol.
¿Cuál ha sido el lanzador más impresionante que has visto en tu carrera?
Entre lanzadores, nadie como Julio Moya. Me acuerdo una vez que él estaba lanzándole a los Dantos, yo para sacarlo de concentración comencé a decirle que no servía, que era mal pitcher, que estaba engañado, y en eso sacó el pie del box y me tiró la pelota y por poco me la mete en la frente. Desde entonces jamás volví a meterme con ningún pelotero. Pero en realidad a mí me encantaba ver a Moya porque era “guerrero de guerreros” cuando estaba sobre el montículo. Imaginate que clase de lanzador era que con bate de aluminio tuvo una campaña de 0.14 de efectividad. O sea que con bate de madera él hubiese tirado 0.00.
¿Entre los artilleros?
Ahí indudablemente están Panal, Medina y Nemesio… Me acuerdo una vez que Medina dijo “ me voy a embasar y espero que después me traigan al plato”, entonces Panal le dijo “no te preocupés, embasate y yo termino esto”, y cuando ambos lo hicieron me quedé sorprendido, como dundo, al ver lo que habían hecho. Ahora, en estos tiempos eso no existe. Y Nemesio es otro de los que siempre me impactó verlo en el terreno.
¿Con la habilidad de expresarte y un alto nivel de convencimiento, nunca pensaste en convertirte en político?
Una vez me lo propusieron. Vino alguien a decirme que hiciera fórmula con él, pero yo le dije que no. Mi política es el béisbol y mi partido Nicaragua. Yo sufro, lloro, río, yo disfruto, siento algo bello en mi corazón cuando tengo la camiseta que dice Nicaragua en el pecho. Y me acuerdo que le dije a esa persona, a quien respeto mucho, a mí buscame para béisbol, no para política, que de eso no sé nada”.
¿Con tantos logros que has obtenido, a qué más aspirás dentro del béisbol?
“De un tiempo para acá, se me ha metido en la cabeza que quiero dirigir el béisbol en Nicaragua. Quiero ser la máxima figura del béisbol en éste país, y hasta me he puesto a pensar que lo primero que haría es construir estadios para las Ligas Menores y mi sueño es ver a mil, dos mil o tres mil niños uniformados y listos para comenzar a jugar béisbol. Esa es la meta que quiero”.
Omar Cisneros es una leyenda viviente del deporte en Nicaragua… Han pasado 22 años desde la primera vez que tuvo la responsabilidad de dirigir un equipo y convertirlo campeón. Y durante todo ese trayecto ha tenido la experiencia de satisfacciones, quejas de él, días en la cárcel, alegrías y llantos… Pero él no duda en manifestar que tiene el mismo rigio que hace 22 años.
“Y lo más importante de todo es que mi historia, como en el béisbol, pica y se extiende”, concluyó diciendo el gran mentor pinolero.