El Deportivo

Revancha gloriosa por el título


Mariano López

En los últimos años, la final de los campeonatos nacionales de Fútbol de Segunda División, cuyo vencedor asciende automáticamente a la Primera categoría, la han venido disputando equipos representativos de ciudades con mucha tradición futbolística, y que ya han tenido equipos en Primera División. Pero la final de la Segunda que inicia el domingo 15 de abril la jugarán dos equipos de trayectoria limitada en el máximo nivel del balompié pinolero.
Los protagonistas de la final de 2007 son los equipos de Granada y Ocotal, que llevan muchos años tratando de ascender, pero sus intenciones siempre han rebotado.
De ambos contendores, sólo el Granada ha tenido la experiencia de jugar en Primera División, ya que participó en los campeonatos de 1980 y 1981, cuando hubo amplia participación de equipos. Desde entonces, toda su trayectoria ha estado limitada a los campeonatos de categorías inferiores.
Esta final la disputarán dos equipos que ya se conocen, debido a que ambos formaron parte de una de las llaves de la hexagonal, la que ganó Ocotal por su victoria 5-2 en el partido de ida, pero en la vuelta los granadinos supieron encarar el encuentro con más determinación, y vencieron a los fronterizos 1-0. Ocotal clasificó a la semifinal como ganador de serie y Granada como mejor segundo lugar.

Así llegaron a la final
Curiosamente, los finalistas de la Segunda División tuvieron sus propios duelos en la fase hexagonal. Y si llegaron a esta fase fue por la misma interpretación del mecanismo de clasificación aplicado en esta fase. Fue mal llamada hexagonal porque no jugaron a como tradicionalmente se hace, todos contra todos, sino que la dividieron en tres “series”, de las cuales clasificarían los ganadores de cada serie y el perdedor con mejor resultado. Pero irónicamente los puntos no valieron, sino las posiciones.
Así, en primer lugar, con cuatro puntos, clasificó la UNAN-Managua, que en su serie con Chinandega empató a dos goles y luego venció 3-2. El segundo lugar fue para Ocotal, que “cambió” golpes con Granada. Ocotal ganó el primer juego 5-2, pero perdió el segundo 1-0. Ambos terminaron con tres puntos, pero con mejor diferencia de goles (+2) Ocotal.
Managua FC empató 1-1 y 0-0 con el Real Segovia, sólo hizo dos puntos y por gol de visitante ganó su serie. Se le cedió el tercer lugar porque los puntos no valían.
Y esa decisión a la larga mató las aspiraciones capitalinas por tener presencia en la final. Si han valido los puntos, los duelos de las semifinales correspondían a UNAN-Managua vs. Managua FC, y nuevamente Ocotal vs. Granada. Si la interpretación final se hizo para provocar una final de equipos capitalinos, todo resultó equivocado. Los puntos hubieran asegurado a un equipo de Managua en la final.
En las semifinales, los equipos capitalinos eran los grandes favoritos, pero rebotaron en la realidad táctica que les plantearon sus adversarios. Granada, con grandes actuaciones ofensivas de Gabriel Vigil y Eddy Brenes, quitó del camino a la UNAN-Managua, venciéndola 2-1 y 2-0. Aunque sólo les bastaba empatar en el juego de vuelta, Brenes terminó de hundir a los universitarios al anotar a los minutos 85 y 90.
Ocotal tuvo que batallar contra el Managua FC y decidir en la tanda de penales, después que el primer desafío finalizó sin anotaciones. El segundo juego tampoco arrojó goles en su tiempo reglamentario, ni en el extra de 30 minutos, por lo que fue necesario irse a los penales, en los que los norteños se impusieron 5-4, con mejor ánimo y disposición que los capitalinos.
Y eso se vio en los tiros de penal. David Solórzano, Germán Salinas, Víctor Carrasco y Javier Zambrana pusieron a Managua frente a la final al anotar sus disparos y lograr ventaja 4-3, luego que tras acierto de Eddy Espino, Donald Peralta fallara su tiro, pero concretaron Roberto Blanco y Cristian Herrera.
Carlos Zambrana falló su tiro y Daniel Rivera aprovechó para empatar el tanteador a cuatro goles. La presión ahogó al capitalino Julio Quintana, quien falló su disparo, y Raúl García, con la oportunidad de definir, no tuvo piedad contra el arquero Danny “La Pantera” Téllez, y le dio la clasificación a Ocotal, matando las esperanzas capitalinas de ascender.

La final
En la parte futbolística, la escuadra granadina luce con mejores fundamentos y dominio de la técnica de juego que el equipo norteño, aunque en el terreno se vio que pueden equilibrarse. Se enfrentaron dos veces en la hexagonal y Ocotal ganó el primer juego por goleada 5-2, para caer ajustado en el segundo.
Independiente de esos resultados, cada conjunto tiene sus argumentos para salir al frente en esta final pactada a dos juegos.
En la zona defensiva Granada se para muy bien con línea de cuatro jugadores en la que es evidente el liderazgo que ejercen Ulises Saavedra y Carlos Cisneros. La media cancha tiene a un jugador muy depurado técnicamente que juega muy bien el rol de volante mixto, Carlos Samayoa, dueño de gran visión de juego y con sobrada capacidad para manejar los tiempos. Es un jugador que verticaliza el juego de Granada. Al frente del ataque van dos jugadores de área y de efectivas punzadas como Gabriel Vigil y Eddy Brenes, el último se atrasa un poco para ganar espacio con pelota dominada.
Ocotal cuenta con un efectivo arquero al que hay que desdoblarlo con fintas y combinaciones colectivas para distraerlo, porque es un felino enjaulado que sabe moverse de acuerdo a la trayectoria del balón.
En su estructura están jugadores de mucho peligro como Cristian Herrera, Harold Jarquín y el más peligroso de todos los atacantes, Jonathan Chavarría. En su juego se notan muchas limitaciones futbolísticas desde el orden táctico, pero consiguen agruparse fuertemente en defensa de su marco.
Su garra y hambre de gloria han sido lo mejor que se le ha visto a Ocotal, la condición física y la velocidad de los delanteros es de cuidar.
Si hay que definir a un candidato, el peso recae sobre el equipo granadino, pero el factor motivación puede alterar los pronósticos. Los equipos de Managua disputarán el tercer lugar, también en juegos de ida y vuelta.

Real Estelí el más ganador de la hexagonal
El formato de los campeonatos nacionales en los que la postemporada inicia con hexagonal data desde 1990, en la actualidad con el nuevo formato de torneos cortos sólo el Clausura se juega con hexagonal. De los seis equipos que están participando en la hexagonal del Nacional de Primera División que inició el primero de abril, Diriangén, Real Estelí y Deportivo América repiten su presencia en la primera.
De los seis participantes en la actual hexagonal, el equipo con más partidos jugados es Real Estelí, con 50, de los que gana 25, empata 15 y pierde 10. Diriangén realiza 45 encuentros, gana 22, empata nueve y pierde 14. Esta diferencia en partidos disputados en las hexagonales se debe a que Diriangén no clasificó a la de 2002, fase que se jugó a dos vueltas en las que cada equipo efectuó diez encuentros.
Después de estas dos añejas estructuras, el club con más desafíos jugados es Deportivo Jalapa, que disputa 30 juegos, con 11 victorias, dos derrotas y 17 fracasos. El cuarto equipo con más encuentros disputados es Real Madriz, con 18 encuentros, y presenta un palmarés de siete triunfos, seis tablas y cinco reveses. Deportivo América y Masatepe disputan 11 encuentros con cuatro victorias, dos empates y cinco derrotas.