El Deportivo

Una temporada sin Bóer

La temporada de 1980 es la única de Primera División en que no hubo quien se hiciera cargo del Bóer.

Martín Ruiz

Joseph Mendoza, quien había destacado en los años 90 como promotor de boxeo, y que se involucró en el boliche y hasta el frontón, asumió el compromiso de confeccionar a los Indios del Bóer y darle continuidad a la franquicia en los campeonatos nacionales de béisbol de Primera División.
“Un campeonato sin Bóer no tiene sabor”, coinciden no sólo los seguidores del conjunto capitalino, sino sus propios adversarios, que encuentran atractivo cada desafío contra los capitalinos.
Desde que se pusieron en marcha los Campeonatos de Primera División, el Bóer ha sido una constante, con varios “apellidos”, como Indios del Bóer, Bóer-Victoria, Bóer del Pueblo, Búfalos del Bóer, Bóer a secas, y últimamente en la Profesional, Bóer Managua.
Sin embargo, hubo un año en que no jugó el Bóer. Fue en la temporada de 1980, cuando comenzaron los torneos “Germán Pomares Ordóñez”. En esa ocasión, nadie quiso alzar la franquicia Bóer, aunque sí actuaron los Búfalos, pero no tenían el apellido. Eran los Búfalos-Victoria.
Peloteros que habían jugado en la inconclusa temporada de 1979 con los Búfalos del Bóer integraron el equipo Búfalos-Victoria de 1980, que junto con el Barrio Costa Rica clasificaron a la segunda fase del Campeonato.
En el Búfalos-Victoria de 1980 estaban los estelares Jaime Miranda, Roberto Espino, Orlando Peña, Calín Rosales, Reynaldo Téllez, Alfredo Zelaya, Antonio Acosta, Wayne Tay-lor, Moisés Sequeira, Carlos Espino, Sergio García, que llegó del Cinco Estrellas, y otros peloteros como Rubén Molina, Eusebio Obando, Ramón Pastrán, Mario Antonio Peña, Francisco Ríos y Oscar Solórzano.
Sergio Zárate era la figura estelar del pitcheo, acompañado de Pedro J. Espinoza, Luis Felipe Flores, Donald Castillo, Róger Castillo, Medardo Flores, William Rodríguez, Juan Urbina, Danilo Solórzano y, aunque no lo crean, también estaba Davis Hodgson, quien tuvo poca acción.
Ese equipo tuvo el mejor balance de la Zona “G”, que correspondía a Managua y en el que compitieron el Barrio Costa Rica, UCA Perfecta, San Luis Milca, Chiquilistagua, Combatientes de Ciudad Sandino, Doctor Vanegas y Sabana Grande. Fue la última vez que jugó la UCA, equipo que destacó a mediados de los años 70 y en el que debutó David Green, cuando su padre era el manager.
Y es curioso ver cómo en ese evento estaban distribuidos los peloteros, los que posteriormente reforzaron a los clasificados.
En el Barrio Costa Rica estaban jugadores del calibre de José Ignacio Bendaña, Nelson Castro, Alfredo Kirkland, Rafael Obando, Jorge Pong, Claudio Sequeira, Rafael y Mario Torres, Calixto Vargas, Wilfredo Blanco, Bayardo García, Bayardo Pérez, Chico Cruz, muchos de ellos que al año siguiente formaron parte de los bien recordados Industriales de la COIP.
En la UCA estaban peloteros como Víctor Filipini, Carlos Gaitán, Roberto Genet, Leonardo Green, Valeriano Mairena, Wilfredo López, Hermógenes Jirón y hasta Eduardo Urcuyo, hoy directivo del Bóer en la LNBP, quien era lanzador. En el San Luis Milca estaban Germán Jiménez, Julio Molina, Julio Sánchez, Ramiro Toruño, César Dolmus y Ramiro Pérez.
Eran tiempos de cambio. Muchos jugadores no siguieron en la contienda, mientras otros se preparaban para cerrar campañas gloriosas. Tanto los Búfalos como el Barrio Costa Rica avanzaron a la segunda ronda, pero sólo los Búfalos entraron a la tercera, para fajarse con León, Rivas y Granada, quedando en cuarto lugar.
En vista de que había refuerzos, en el Bóer finalizaron peloteros como Julio Molina, Sergio García, Julio Sánchez, Juan Oviedo, Ramiro Toruño, Roberto Genet, Sergio García, Denis Vallecillo, Alfredo Zelaya, Hermógenes Jirón, Wilfredo López y el mismo Eduardo Urcuyo. Marvin Solís y Humberto Macías, del San Fernando, tuvieron una fugaz aparición con los Búfalos y terminaron con Granada y Frente Sur, respectivamente.
Esa temporada no hubo Bóer, y lo curioso fue que el equipo de la gran historia tuvo un despegue lamentable en esa época, dando constantes tumbos.
Duro despegue
Para el año 1981 reaparecieron los Indios del Bóer, pero en su grupo finalizaron en el cuarto lugar, a seis juegos del primero. Al año siguiente fue tercero en su grupo, tres juegos atrás del segundo. En la supertemporada de 90 juegos que fue la campaña 1982-83, cuando Julio Moya ganó 21 encuentros el Bóer ocupó el cuarto lugar de su grupo, a 20 juegos del primer lugar y 16 del segundo. Les correspondió el último lugar de su grupo para 1984 y tercero en 1985.
Fue entonces que para la campaña 1985-86, en que se dio la “fusión” con los Industriales, el Bóer se volvió competidor, gran animador del campeonato, un semifinalista, aunque después de las frustraciones de 1987 y 1992 predominó en el firmamento en los noventas, con una generación extraordinaria.

El Bóer es una realidad
Este año habrá Bóer en la Primera División y existe interés por verlo campeón, a como hizo Martín Madriz en 2005, en el año del Centenario, y que este año por fin respondió el equipo de la Profesional, con la primera barrida en una final.
Joseph Mendoza confesó que él perteneció a la directiva del Bóer Managua que se coronó en el año 2002 en la ciudad de Chinandega, y ahora, al frente del club, espera confeccionar un equipo lo suficientemente competitivo para fajarse con los campeones defensores, Indígenas de Matagalpa, así como con el León, que vuelve a la competencia, Chinandega, que trae un equipo renovado, Estelí, que siempre presenta potenciales figuras, el Granada, ahora con la dirección de Martín Madriz, y posiblemente el Rivasur.
Y para trabajar en la formación del club, ya se aseguró la presencia de Julio Sánchez y Ramiro Toruño, entre los técnicos, junto con Antonio “El Boricua” Jiménez.
Entre los primeros peloteros firmados por el club están Marlon Abea, Edgard López, Danilo Sotelo, Aníbal Vega, los lanzadores juveniles Ariel Saldaña y Héctor Ocón, así como gente de experiencia como Sandy Moreno y Freddy Chévez, además del receptor Douglas Fuentes. Incluso, se estaba conversando con Nemesio Porras para entregarle la dirección del club. pero Nemesio declinó.
Eso se verá a partir de hoy, cuando el Bóer inicie sus entrenamientos para el Nacional de Primera División, que está programado para el 20 de abril.