El Deportivo

Carrera de Maratón

Algunas investigaciones revelan distintos conceptos respecto del origen de esa histórica competencia del atletismo moderno

Colaboración

A propósito de los Juegos Olímpicos, me puse a escudriñar en mis archivos y libros sobre la carrera de Maratón y por qué se le puso ese nombre a la competencia de cuarenta y dos kilómetros con ciento noventa y cinco metros (42 km.,195 mts.). Los datos que tengo dicen que Michel Bréal, lingüista e historiador francés, sugirió en 1894, en ocasión de la primera Olimpiada moderna que se celebró en Grecia, que se incluyera en el programa Olímpico una carrera que conmemorara el triunfo de los griegos sobre los persas en la batalla de Marathon, 490 años antes de Cristo, suponiendo que Fidíppedes, soldado ateniense, recorrió la distancia desde Marathon hasta Atenas para anunciar la victoria, y cayó muerto después de decir: Nenike kamen (hemos vencido).
A ese hecho heroico y dramático se atribuye la incorporación de esta carrera, y con igual distancia que la de Marathon a Atenas.

Herodoto no está de acuerdo
La investigación sobre la batalla de Marathon me revela que las razones históricas no concuerdan con la leyenda antes relatada. Pero mejor dejemos que sea el padre de la Historia: Herodoto, el que nos aclare: “Erato Cap. CV:
“Lo primero que hicieron dichos Generales, aun antes de salir de la ciudad (a la batalla), fue despachar a Esparta por heraldo a Fidíppedes, natural de Atenas, Hemorόdromo (correo de profesión). Hallándose éste, según él mismo decía, y lo refirió a los atenienses, cerca del monte Partenio, que cae cerca de Tagea, se le apareció el dios Pan, el cual habiéndole llamado por su propio nombre de Fidíppedes le mandó a dar quejas a los atenienses que en nada contaban con él, siéndoles al presente propicio, habiéndoles sido antes muchas veces favorable y estando en ánimo de serles el porvenir... Despachado pues Fidíppedes por los generales (Milciades y Calico) y haciendo el viaje en que dijo habérsele aparecido el dios Pan. Llegó a Esparta el segundo día de su partida y presentándose a los Magistrados, hableles de esta manera:
‘Sabed lacedomios que los atenienses os piden los socorráis, no permitiendo que su ciudad sea por unos hombres bárbaros reducida a la esclavitud; tanto más cuando Erettria ha sido tomada al presente y la Grecia cuenta ya de menos una de sus ciudades’. Así dio Fidíppedes el recado que traía.” Hasta aquí el relato de Herodoto, y no vuelve a mencionar a Fidíppedes en nada. Por lo tanto Fidíppedes no fue a Marathon, pues lo que se le encomendó fue pedir ayuda a los espartanos, ciudad que quedaba a 250 kilómetros de Atenas. Los espartanos por cierto se negaron a ayudar a los atenienses, bajo el pretexto de que no podían combatir porque sus dioses les prohibían hacerlo cuando hubiera luna llena.
Sin embargo, hay otra historia en que sí murió el mensajero después de cumplir la misión encomendada, antes de la batalla de Platea (otra ciudad Griega), éste fue Euquidas. Veamos lo que dice Herodoto sobre esto, copia literal:
“Lavaron trofeos separadamente; pero en cuanto a sacrificios, habiendo consultado a Apolo Pitio, les dio por respuesta que construyesen el Ara de Júpiter Libertador y que se abstuviesen de sacrificar hasta que apagado el fuego de todo el país, como contaminado por los bárbaros, le encendieran puros en el altar común de Delfos... Los magistrados pues de los griegos enviaron de pueblo en pueblo a que en todas las casas se apagara el fuego, y en Platea habiendo ofrecido Euquidas que iría en toda diligencia a tomar y traer el fuego del Dios, marchó para Delfos. Lavíse allí el cuerpo, hízose aspersiones, coronose de Laurel y tomando del Ara el fuego, se volvió corriendo a Platea y llegó corriendo antes de ponerse el sol, habiendo andado aquel día mil estadios (1). Saludó a sus conciudadanos e inmediatamente cayó al suelo y expiró de allí a poco. Recogieron el cadáver los de Platea y lo sepultaron en el templo de Diana Euclia, poniéndole por inscripción este tetrámero:

De sol a sol Euquidas corriendo
fue y vino a Delfos en el mismo día
(1) Mil estadios son unos 180 kilómetros (Plutarco. Vidas paralelas. Aristides y Marco Cantón. Págs. 551/552).
Algunos piensan que el señor Michel Bréal pudo tener un lapsus y que en lugar de decir Platea (a la carrera) dijo Marathon, pero el caso es que el nombre no será cambiado, ya tiene mucha historia. Creo que el señor Bréal no cometió ningún lapsus, sino que la batalla de Marathon salva a Atenas de caer en manos persas y probablemente a toda Grecia.
Otra cosa que probablemente previó el “astuto y brillante” Michel Bréal, es que la distancia de Delfos a Platea es, según la historia, ¡de 90 kilómetros!, distancia imposible para una competencia, y se quedó con los cuarenta y dos kilómetros con ciento noventa y cinco metros, distancia de Marathon a Atenas, aunque esta carrera no la realizó Fidíppedes, según Herodoto.
En la primera Olimpíada moderna, celebrada en Atenas, Grecia, en el año 1896, Spiridon Louis, de nacionalidad griega, ganó el Maratón con tiempo de dos horas, cincuenta y ocho minutos y cincuenta segundos. El primer latinoamericano en ganar un Maratón fue el argentino Juan Carlos Zabala, en 1932, en Los Ángeles, USA, con tiempo de dos horas, treinta minutos y seis segundos n