El Deportivo

El Día del “Ratón”

El 8 de junio de 1968, en el Estadio Nacional, Eduardo “Ratón” Mojica estremeció a Nicaragua con su victoria sobre el campeón Chartchai Chionoi

Xavier Araquistain

Nicaragua, que había vivido una euforia deportiva cuando se inauguró el Estadio Nacional en 1948, con motivo de la X Serie Mundial de béisbol, la reeditó durante la primera semana del mes de junio de 1968, cuando visitó este país el primer campeón mundial de boxeo, el tailandés Chartchai Chionoi, con motivo de su pelea -–sin exponer su corona mundial Mosca CMB– ante el ídolo nacional de entonces, Eduardo “Ratón” Mojica.
Esa famosa semana --desde la llegada de Chionoi a suelo nica, que incluyó su traslado del aeropuerto al hotel en un vehículo convertible, sus abarrotados entrenamientos a diario, presentaciones en distintos lugares públicos, la visita a casa presidencial en donde Anastasio Somoza Debayle recibió a ambos contendientes-– fue coronada el día 8 de junio por un inobjetable triunfo por decisión unánime del “Ratón” Mojica, quien se vistió de gloria para orgullo de todo este país.
Ante un lleno impresionante de entre 9 ó 10 mil personas en el Estadio Nacional, Mojica le hizo frente al brioso peleador tailandés, quien vino después de defender tres veces su corona que había ganado el 30 de diciembre de 1966, por nocaut técnico en nueve rounds, al inglés Walter McGowan, en su natal Bangkok. Mojica, desde que sonó la campana del round inicial, ejecutó a cabalidad lo planificado por su entrenador mexicano Ernesto Gallardo, quien estuvo secundado por el inicial entrenador de Mojica, Miguel Ángel “Kid Pambelé” Rivas.
Un insistente y veloz jab de izquierda fue la base del triunfo de Mojica. Siempre encontró la distancia requerida y la precisión para llegar en incontables oportunidades al rostro del asiático, quien en ningún tramo del combate pudo esquivar con efectividad la zurda del nica. Como campeón, Chionoi, quien venía de ganar un tórrido combate en la tercera defensa de su título ante Efrén “Alacrán” Torres en México, por KOT en el round 13, se mostró un tanto cauteloso ante el impetuoso nica, quien de entrada le robó la iniciativa.
El norteamericano Nat Fleischer, juez lateral de peleas y director de la prestigiada revista de boxeo “The Ring”, fue invitado especial del promotor Evelio Areas Mendoza, y fue uno de los más impresionados por el accionar del Ratón Mojica y sus hostigosos jabs de izquierda. Al final de la pelea, Fleischer elogió ese jab del Ratón, asegurando que era lo mejor que había visto en los pesos moscas.
A medida que avanzaba el combate todos los asistentes estábamos seguros de que la ventaja iba creciendo a favor de Mojica y los tres jueces laterales, el cubano-nica Luis Zelema, el trabajador del banco nacional Carlos “El Chivo” Alegría y don Jorge Brown coincidieron en que el ganador por decisión unánime había sido Mojica, quien cerró la pelea a tambor batiente, igual que a como había iniciado.
El anuncio oficial de los jueces convirtió el coloso de concreto en un verdadero manicomio, con la loca y ruidasa celebración de quienes fuimos testigos de la primera gran hazaña de un atleta de un deporte individual en suelo patrio. Gritos, saltos, abrazos y saludos interminables sellaron un capítulo inolvidable en la vida deportiva de Nicaragua. El “Ratón” no se coronó porque el dinero (50,000 dólares) que solicitaba Chionoi para exponer la corona no se tenía a mano, pero la demostración clara y convincente de Mojica, nos obligó a bautizarlo y creer que era el verdadero campeón. Un campeón sin corona.
Habla el gestor de la pelea
Entre los más de 50 años de carrera como narrador deportivo, Evelio Areas Mendoza incluye los 15 años en los cuales actuó al mismo tiempo como promotor de boxeo. Fue a Evelio a quien se le ocurrió buscar la pelea contra Chionoi y para ello hizo una viaje a México, a la primera de tres peleas de Chionoi vs. “El Alacrán” Torres.
“Decidí que ir a México era una buena oportunidad para ir en busca de amarrar una pelea del “Ratón” con Chionoi. Recibí el apoyo incondicional de don Salvador Montenegro, Gerente de la Cervecería Victoria, quien me aseguró que costearía los boletos de Chionoi y su entrenador si se amarraba la pelea”, recuerda el popular Evelio.
“Al inicio yo no contaba con el capital para hacerle frente al trabajo de promotor”, afirma Evelio, agregando que siempre recurría a un prestamista. Conseguí 5,000 dólares y cuando contacté a la gente de Chionoi se los entregué a manera de adelanto a su representante, que era coronel del ejército de Tailandia, y acordamos que la bolsa sería 15,000 dólares por una pelea fuera de título. Entre los acuerdos quedó establecido que los restantes 10,000 dólares se le entregarían antes de subir al ring el día de la pelea”.
“Debo reconocer que fue el licenciado Eduardo Aragón quien me convenció de que me metiera a esto de promotor de boxeo. Debuté cuando conseguí la pelea del “Ratón” contra Ramón Arias, de Venezuela, un triunfo que sirvió para que lo rankearan. Y así, con esa carta de presentación de rankeado, ir a buscar la pelea con Chionoi”, indica Evelio.
Respecto a anécdotas sobre lo sucedido, antes, durante y después de la pelea, Evelio contó que “fue todo un éxito montar esa pelea. Mucha gente me pagó por adelantado los 100 córdobas de la época para que les apartara su boleto. Recordá que el córdoba era una moneda fuerte en esa época. El Estadio registró una entrada entre 9 mil y 10 mil aficionados pagando su boleto. Los precios de gradas bajo techo fueron de 50 córdobas y en gradas-sereno recuerdo que cobré 5 córdobas.
¿Y cuánto ganaste en esa pelea?, le pregunté. “Aunque ya no recuerdo cifras, gané un buen dinero. Con decirte que con las ganancias después de cubrir todos los gastos abrí una cuenta en un banco nicaragüense, y resultó que alguien realizó un retiro de mi cuenta por 50,000 córdobas, pero yo noté el faltante y realicé el reclamo. Resultó que un empleado del banco me había falsificado la firma y había pretendido robarme ese dinero, pero recurrí a mi abogado, el Dr. Danilo Aguirre, quien me recuperó el dinero y el empleado fue mandado preso”, aseguró.
“Otra anécdota fue que yo conseguí un carro descapotado para trasladar desde el aeropuerto a Chionoi y a su apoderado, lo paseamos en la ciudad y lo llevamos a su hotel. Por supuesto que yo viajé en el vehículo y pude observar que toda la población se salió a asomar a la carretera en las zonas pobladas y a las calles. Fue algo muy bonito. Por primera vez no solo en Nicaragua, sino que en Centroamérica, nos visitaba un campeón mundial”, recuerda Evelio.
“Para esa pelea traje al referee norteamericano Jay Edson, a quien contraté por un salario de 150 dólares más boleto de avión, hotel y alimentación. Eran otros tiempos. José Wenceslao Mayorga, doctor y Mayor del ejército de Nicaragua era el presidente de la Comisión Nacional de Boxeo. La Cervecería Victoria también dio el aporte para contratar al entrenador mexicano Ernesto Gallardo para que afinara al “Ratón”, sin dejar por fuera a Kid Pambelé”, confirma Evelio.
“Para esa pelea, era tal el interés que el gerente de ventas de la emisora “Estación X”, Gustavo Lacayo, me ofreció una buena cantidad de dinero para comprarme los derechos exclusivos para transmitirla por radio, pero yo me negué, pues no le podía hacer esa jugada a los colegas narradores de las demás emisoras que me habían ayudado en la propaganda de la velada con muchos días de anticipación. ‘No hermano, yo no voy a dejar sin comer a un montón de gente’, le contesté”, asegura Evelio.
Sobre la pelea, Evelio recuerda que “fue una gran pelea. El “Ratón” ganó casi todos los rounds sin dejar de admitir que Chionoi puso todo su empeño por resolver al nica que lo hizo fallar y le aguantó sus mejores golpes. El “Ratón” se lució. El señor Nat Fleischer recuerdo que me dijo “fue una gran pelea, lástima que no fue por campeonato”.
“Después de la pelea y con dinero suficiente para traerle a otro campeón mundial yo le ofrecí 5,000 dólares al “Ratón” Mojica para que peleara contra el campeón mundial AMB, el argentino Horacio Accavallo. Contacté al representante de Accavallo, el señor Héctor Baccari, quien me aseguraba que vendrían a pelear a Nicaragua por 50,000 dólares. Era un secreto a voces que Accavallo ya estaba por retirarse por un padecimiento; pero todo se vino al piso cuando amigos del “Ratón” Mojica le recomendaron que no aceptara los cinco mil dólares y me exigiera 10 mil”, afirma Evelio.
Pasó el tiempo y después de varios meses sin pelear, a Mojica al final le ofrecieron pelear en México por cuarta vez ante Efrén Torres. Y aunque le pagaron bien, volvió a ser víctima, según el propio “Ratón”, de un fallo localista y perdió por decisión. Con ese triunfo, el “Alacrán” volvió a subir en el ranking, que más adelante le valió para disputar por segunda vez la corona de Chartchai Chionoi, la que Torres ganó cuando el ojo izquierdo de Chionoi, completamente cerrado, obligó a la suspensión del combate para el octavo round.
Después de la derrota del “Ratón” Mojica, la tercera en cuatro peleas que tuvo ante Efrén Torres, realizó sus últimos ocho combates. El siguiente fue en Managua ante Octavio “Famoso” Gómez, y perdió por decisión en 10 rounds, luego le ganó al brasileño José Severino, aquí en Managua. Mojica perdió consecutivamente ante el argentino Juan José Brizuela, en Managua, Susumu Hanagata, en Japón, Bernabé Villacampo, en Filipinas, Luis Carlos Urrunaga, en Panamá y ante Néstor “Babá” Jiménez, en Colombia. Mojica se retiraría venciendo en octubre de 1972 al colombiano Jaime Amaya en 10 rounds, en Colombia.
Habla Eduardo Aragón
“La historia del boxeo nicaragüense muy bien se puede distribuir en dos épocas”, apunta el reconocido hombre amante del boxeo, licenciado Eduardo Aragón, agregando: “La primera etapa, sin duda, debe ser la que se vivió con la llegada del boxeador costarricense “Tuzo” Portugués, quien se vino a Nicaragua a hacer gran parte de su carrera. Y la segunda fase del boxeo tiene que ser forzosamente la que inició Eduardo “Ratón” Mojica, y que continúa hasta nuestros días”.
Aragón recuerda sobre la concertación de la pelea Chionoi-“Ratón”: “Siempre me gustó el boxeo y asistía a cuantas veladas se montaban. El “Ratón” Mojica era un ganador y se me ocurrió que después de tantas victorias de Mojica ya era hora de buscarle rivales de más renombre y que la clave era buscarle a un rankeado mundial para que el “Ratón” fuese proyectado internacionalmente”.
“Fue así que después de verlo vencer a peleadores nacionales como Italo Adolfo Cajina, de Masaya, a “Kid” Chorejas, que era un fuerte peleador, a John Cajina (padre) y que se le habían traído peleadores costarricenses como el turco Julio Farah, Eduardo Astorga y Lolo Messén, es que se me ocurre contactar al apoderado de Ramón Arias, peleador veterano venezolano quien en ese momento estaba rankeado séptimo Mosca de la AMB”, cuenta Aragón.
“Para eso me avoqué con mi amigo Evelio Areas Mendoza, a quien consideré el indicado por sus contactos con jugadores de béisbol a nivel internacional, y le propuse que necesitaba hablar con el señor León Figueroa, apoderado de Arias en Venezuela. A Evelio le gustó la idea y prácticamente así debutó como promotor al ayudarme a contactar a Ramoncito Arias para que viniera a pelear contra el ‘Ratón’ Mojica”, confirma Eduardo Aragón.
Mojica, quien había debutado en 1958 venciendo el 29 de diciembre por nocaut en el cuarto round a Carlos Varela, al año siguiente realizó y ganó ocho peleas. Ya había enfrentado y derrotado a peleadores cubanos como Eddie Botello y Rafael Correa (dos veces contra cada uno) y al panameño Víctor Asprilla (dos veces), cuando en enero de 1961 le trajeron a un peleador jamaiquino conocido como “Killer” (asesino) Salomón, cuyo veradero nombre era Clifton Thomas.
“ Killer” Salomon fue quien le infringió la primera derrota al “Ratón” Mojica, al vencerlo por decisión mayoritaria (dos jueces vieron ganar al extranjero y el tercero vio empate). Según el propio Mojica, ésa es la única derrota que sufrió en Nicaragua, y para eso que un mes más tarde consiguió que “Killer” Salomon le diera la revancha y logró desquitarse venciéndolo por decisión unánime.

“Fue su día”
A Eduardo Mojica, quien nació el 3 de febrero de 1939, le comenzó a gustar el boxeo luego de haberse puesto a los guantes con un tipo y de habérsele parado duro, a pesar de que no sabía boxear. Un amigo llamado Baby Juárez lo instó a que fuera a entrenar al gimnasio del Estadio Nacional a cargo de Miguel Ángel Rivas “Kid Pambelé”.
Mojica, en anterior entrevista con EL NUEVO DIARIO, hace dos años, aseguró que un mes después de estar entrenando hizo su primera pelea y que fue una derrota ante Italo Adolfo Cajina, de Masaya, quien lo venció en pelea en la categoría Gallo (118 libras). Mojica señala que nunca fue noqueado y que realizó casi un centenar de peleas.
En un récord que tengo a mano aparece que Mojica hizo 69 peleas, ganando 51, de ellas 22 por nocaut, y perdiendo 18.
En ese record, seguramente incompleto, no aparece una victoria que Mojica asegura registró noqueando en nueve rounds al salvadoreño Chico Aparicio, quien cobró fama por haberle aguantado de pie en dos peleas a Alexis Argüello. El apodo de “Ratón”: Mojica asegura que los aficionados al boxeo lo bautizaron con ese nombre, como el que tenía el mexicano Raúl “Ratón” Macías, después de haber llegado a Nicaragua una película mexicana sobre la vida de ese boxeador.
Mojica nunca negó que aún en su plena actividad como boxeador dejó de beber licor y de fumar, detalles que sin duda contribuyeron a que su carrera no fuera mucho mejor. Mojica nunca perdió por nocaut, demostrando poseer una fortaleza natural que de haberla cuidado bien le hubiese valido mejores triunfos.
“Antes, el público apoyaba mucho más a los boxeadores” asegura Mojica, y quién mejor que él para asegurar eso, pues siempre fue un ídolo que arrastró a muchos aficionados en sus combates. “Después de pelear con Chionoi pasé inactivo por varios meses hasta que el empresario mexicano Antonio Aznar me llevó a México a pelear con el “Alacrán” Torres y perdí porque no entrené adecuadamente por falta de tiempo. Evelio Areas me había dejado solo”, le aseguró al colega Arnulfo Agüero, quien lo entrevistó en 2004.
Para las nuevas generaciones, Eduardo “Ratón” Mojica tuvo el honor del ser el primer boxeador nica y centroamericano en ser rankeado por un organismo. Venció al primer campeón mundial que visitó Centroamérica y el 8 de junio de 1968 quedó registrado en la historia del boxeo y del deporte nica como “El Día del Ratón” n