El Deportivo

Un lanzador “imbateable”

Muere veloz lanzador de softbol Eddie Feigner, que en su carrera tiró 930 juegos “no hit no run”

Tomado del periódico USAToday
(Traducción y adaptación X. Araquistain)
El pasado viernes nueve de febrero falleció en Estados Unidos Eddie Feigner, a los 81 años. Obviamente ese nombre no nos indica mucho en la primera impresión, pero resulta que este señor posee una historia deportiva muy interesante, pues durante más de 50 años fue un espectáculo como lanzador de softbol, y él, junto a su equipo, fue bautizado como “El Rey y su Corte”, por ser un lanzador y equipo prácticamente invencibles.
Feigner poseía una espeluznante velocidad, al extremo que sostenía durante cada juego lanzamientos de 104 millas por hora, o lo que es lo mismo, disparos imbateables de 166.4 kilómetros por hora. Aunque les parezcan cifras extremadamente exageradas, Feigner tiró durante su carrera nada más y nada menos que 930 partidos sin hit ni carrera y de ellos 238 fueron juegos perfectos.
Prácticamente nadie le bateaba y blanquear era una costumbre. Es por eso que se destacan más los “no hitters” y los “perfectos”. Durante su carrera actuó como lanzador en más de 10,000 juegos, y cifras registradas indican que logró ponchar a 141 mil 517 rivales con sus meteóricos lanzamientos a la distancia de 46 pies, que es lo reglamentario entre el box y el plato en softbol. Promedió entre 14 y 15 ponches por juego de siete innings.
Feigner fue exaltado al Salón de la Fama del Softbol de mayores en Estados Unidos en el año 2000. Ese mismo año y a la edad de 75 años, un ataque al corazón -–un día después de hacer el lanzamiento de honor en el softbol femenino de los Juegos Olímpicos de Sydney, Australia-– lo obligó a finalizar su carrera y dejó al equipo femenino como coach de pitcheo por razones médicas. Sus últimos años los vivió en la localidad de Trenton, Tennessee, y recién se había mudado a Huntsville.
Ponchó a seis grandes ligas en fila
Eddie Feigner, quien sirvió en el Cuerpo de Marines del Ejército de Estados Unidos durante la II Guerra Mundial, visitó con su espectáculo más de 300 instalaciones militares alrededor del mundo durante su larga trayectoria como atleta, incluyendo una parada en Cuba el pasado verano.
Feigner no sólo lanzaba desde la distancia standard del softbol, desde los 46 pies, sino que su potente brazo y su gran control le permitían en ocasiones lanzar desde la almohadilla de segunda base, y en algunas exhibiciones exageradas, desde la posición normal del jardinero central. Era todo un show el tipo. También hacía lanzamientos por detrás de su espalda, por entre las piernas, en ocasiones lanzaba de rodillas, y era un lujoso espectáculo verlo lanzar con los ojos vendados.
En un juego de exhibición televisado a todo el país contra jugadores de grandes ligas en el Dodger Stadium en 1964, enfrentó a jugadores de la talla de Willie Mays, Willie McCovey, Maury Wills, Harmon Killebrew, el boricua Roberto Clemente y a Brooks Robinson, y se dio el lujo de poncharlos a todos en fila.
En 1946 fue el año en que nació el mote de “El Rey y su Corte”, en unas fiestas patronales de su natal ciudad, Walla Walla, Washington. Feigner con su equipo de sólo nueve jugadores (no tenía jugadores de reserva) enfrentó a un equipo de la ciudad de Pendleton, Oregon, y les tiró una blanqueada de 5x0. Los directivos de ese equipo le solicitaron la revancha y Feigner aceptó con la condición de que junto a él sólo actuarían su catcher, su campocorto y su primera base. Feigner con esa “ventaja” les tiró juego perfecto 7x0