El Deportivo

La industria del sudor

Deportes USA, un negocio redondo que genera más dinero que la industria automotriz y la del cine

LOS ÁNGELES / AFP
El contrato de 250 millones de dólares que recién firmó el astro inglés David Beckham para jugar en la Major League Soccer (MLS) es sólo una pequeña tajada de los 213 mil millones de dólares anuales que mueve la industria de los negocios deportivos en Estados Unidos.
El sector de los deportes genera dos veces más ganancias que el poderoso renglón automotriz, y siete veces más que la industria del cine, según un reciente reporte de la publicación especializada Sports Bussines Journal (SBJ).
Las leyes del deporte moderno, concebido como un espectáculo de masas y manejado como un negocio, fueron sintetizadas en una frase del sociólogo francés Pierre Bordieu.
“El espectáculo deportivo está sometido a las leyes de la rentabilidad, y trata de obtener la máxima eficacia al tiempo que minimiza los riesgos”, escribió Bordieu a principios de los 90, cuando se considera comenzó el ‘boom’ de la llamada industria del sudor.
Desde anuncios televisivos que cuestan millones de dólares hasta el simple perrito caliente de 99 centavos, dicha industria gira en torno a 15 renglones fundamentales que se interrelacionan entre sí. O sea, negocios que generan negocios, verdadero sueño americano.
Desde el mismo momento que una franquicia profesional, o una universidad, le extiende un contrato a un atleta está generando miles de millones de dólares colaterales e invirtiendo con acciones a futuro.
Según el mismo estudio de SBJ, el sector de Publicidad es el que más ganancias genera en todo el país, con 14.1 por ciento de la cifra total anual. Casi 28 mil millones se mueven entre anuncios en los estadios, la televisión y la radio, internet y publicaciones deportivas.
Después sigue el rubro de Gastos del Espectador, con 26.17 miles de millones entre ventas de boletos, concesiones en los estadios para expendio de bebidas, comidas y recuerdos deportivos, y recaudación de los parqueos.
La cifra no asombra si tomamos en cuenta que un espectador medio necesita como mínimo entre 70 y 80 dólares para presenciar un partido de béisbol en un parque de Grandes Ligas.
Eso sí, tendrá que parquear el auto a 10 cuadras del estadio, escoger entre una cerveza o una hamburguesa y mirar el partido desde lo más alto de las gradas, echando mano a los binoculares.
El tercer rubro económico en este negocio deportivo es el de los implementos, ropas y calzados que usan los atletas, lo cual genera 25.62 miles de millones anuales para las arcas de gigantes del ramo como Adidas, Nike y Puma, entre otras.
Por otro lado, dos de los acápites que más dinero mueven son los relacionados con las apuestas permitidas (18.90 miles de millones) y los gastos de viaje para presenciar espectáculos deportivos (16.06) de todo tipo.
Así como se juega el dinero lo mismo en una pelea de boxeo o en una carrera de pulgas amaestradas, hay espectadores para ‘deportes’ como el billar o las partidas de póquer por televisión.
Otro sector jugoso es el de los Servicios Profesionales, que producen 15.25 mil millones por concepto de gerencia de instalaciones y eventos, asuntos financieros, legales y de seguros, mercadeo y representaciones de los atletas.
Scott Boras, el superagente de varias estrellas profesionales, tiene una buena cuota de los 385 millones de dólares que ingresan anualmente a sus arcas los señores encargados de negociar con los dueños de franquicia.
Antes del ‘palazo’ de Beckham, Boras tenía el récord de un megacontrato cuando le sacó a los Rangers de Texas 252 millones en seis años por el pelotero Alex Rodríguez.
Por su parte, las lesiones también representan un jugoso negocio en el deporte profesional.
El sector médico dedicado a esa especialidad recibe unos 12.60 mil millones de dólares al año, según estimados del Sistema Nacional Electrónico de Seguimiento de Lesiones (NEISS, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con ese organismo, y contrario a lo que muchos piensan, el fútbol es el deporte que más atletas manda diariamente a la lista de lesionados de los equipos universitarios y profesionales estadounidenses.
Estados Unidos podrá no ser una potencia mundial en esta disciplina, pero su infraestructura de base es una de las más grandes del mundo, con miles de equipos y futbolistas de todas las edades compitiendo diariamente.
Las numerosas ligas que existen en el país, algunas de ellas subsidiarias de la MLS, le proporcionan a los profesionales de la salud 3.39 miles de millones de dólares en ingresos, seguido por el béisbol (2,16), el softbol (1.28) y el football americano (1.27).
Al parecer, lo que le falta de técnica y estrategia al fútbol estadounidense se compensa con mucha pasión, algo que descubrirá Beckham muy pronto, cuando comience el campeonato de la MLS y tenga que pagar las facturas de su médico