El Deportivo

"Tengo que demostrar que valgo"


Mariano López

El contrato de 33.7 millones de dólares por tres temporadas que firmó el lanzador pinolero Vicente Padilla con los Texas Rangers es una muestra de confianza que los propietarios del equipo le tienen al chinandegano, quien aspira a mejorar las cifras establecidas la temporada anterior (15-10), con 4.50 de efectividad, 200 entradas lanzadas, y, aunque no promete cifras, sí promete un mejor esfuerzo por seguir superando los resultados anteriores.
Padilla después de cinco temporadas y media con los Filis de Filadelfia, cuatro de ellas como abridor, salió con saldo regular, ganó 49 juegos y perdió 49, lanzó para una efectividad de 3.91 como abridor y llegó en 2006 a los Vigilantes de Texas transformando sus cifras que lo llevaron a firmar un contrato millonario. En entrevista con EL NUEVO DIARIO el chinandegano analiza su pasado y futuro en las Grandes Ligas.

¿Cómo evaluás al equipo para la próxima campaña?
La verdad que a los equipos cuando están llenos de muchas estrellas y son considerados fuertes les ocurre algo extraño y es que los bateadores piensan más en sus cifras que en el equipo. Considero que eso nos pasó la temporada anterior, vean que no pudimos ganar la división.
Texas era muy fuerte, creo que esa actitud nos afectó mucho. Para esta temporada se hizo la contratación de un lanzador que nos ayudará mucho a pasar de la etapa regular. En lo personal prometo seguir trabajando con fuerza y cada vez que salga al montículo hacer lo mejor posible para ayudar.

¿Cuál es tu aspiración para la temporada venidera?
Ganar cada partido en que tenga acción, dar lo mejor de mí y que el equipo salga adelante, mi meta es mejorar cada día. Ya empecé a trabajar en la parte física para llegar en condiciones al spring training. El equipo no va mal porque adquirieron un pitcher que nos puede ayudar a ganar la División, vamos con manager nuevo (Ron Washington), a él lo conocí como coach de tercera de los Atléticos de Oakland, se nota que sabe de la pelota y lo mejor es que sabe tratar a los jugadores.
Este año voy más motivado, el contrato que firmé tengo que desquitarlo y demostrar que en verdad valgo lo que me dieron. Una vez finalizada la temporada anterior nunca pensé dejar Texas, siempre fue mi prioridad, además que fueron ellos los que me hicieron la mejor oferta. No sólo el clima ha sido mi aliado sino también los dueños del equipo, los directivos y la fanaticada, que siempre hicieron sentirme bien, eso será clave este año.

¿La última temporada con los Filis fue negativa, y con Texas todo fue diferente?
Con Texas el clima es fundamental, no me lesioné y todas las cosas me salieron mejor. Destaca el hecho de que la llegada a Texas fue un anhelo cumplido porque siempre quise jugar ahí. Esa temporada creo que hice demasiado, porque venía de una lesión y dos años atrás muy difíciles emocionalmente, pero creo que el empeño que le puse y el deseo de obtener un buen contrato fueron los motores que me llevaron hasta donde llegué.

¿Cuál ha sido la clave para ir mejorando y creciendo como lanzador?
Para mantenerte jugando en este nivel hay que llegar temprano al estadio, porque cuando hay que hacer correcciones se tiene que estar a las dos de la tarde y empezar a trabajar cuatro horas antes que el equipo empiece, más cuando uno es lanzador debe esforzarse un poco más. Doy gracias a Dios que mi brazo por los momentos está bien, esperando que empiece lo más fuerte.
Por otra parte, uno trabaja mejor cuando el manager te brinda toda la confianza y tranquilidad que se requiere para lograr el triunfo que no sólo es esfuerzo de uno, sino del coach de pitcheo y los demás jugadores.

¿Qué pasó cuando saliste de Filadelfia?
Con respecto al manager Charlie Manuel no tengo queja, porque me trató muy bien, pero los aficionados, jugadores y los dueños del equipo fueron diferentes conmigo.
El clima que me mataba y en otra temporada ahí no hubiera habido ningún cambio, también estaba el problema de cultura, porque en los Filis habían muchos norteamericanos, en Texas habemos más latinos y eso hace sentirnos mejor.

¿En qué estadio te sentís más cómodo lanzando?
Son cuatro en los que más me gusta pitchear: Oakland, Seattle, Anaheim y Texas, los tres primeros porque los estadios son grandes y porque tienen buen montículo y en Texas el parque es más pequeño, pero como le subieron un poco al montículo eso te ayuda a que te bateen más roletazos. La misión que llevo es mejorar todas las cifras de la temporada anterior.