El Deportivo

Ronaldo, de villano a nuevo ídolo milanista

Hoy puede concretarse el pase del “Fenómeno” al Milán FC

Roma / EFE.- La presencia de Ronaldo en el estadio “Giuseppe Meazza” para ver el Milán-Roma, de la Copa de Italia, ha vuelto a evidenciar cómo los “amores” de los aficionados hacia un jugador cambian a tenor de la camiseta que viste y no por la calidad que atesora, pues el jueves fue recibido ya como todo un ídolo por quienes antes lo odiaban.
No en vano, Ronaldo, que por aquello de su pasado interista hasta esa noche difícilmente se le habría ocurrido asistir en Milán a un partido del conjunto milanista, pues hubiera sido recibido con silbidos, protestas e incluso alguna que otra frase fuera de tono, empezó ya a darse su primer “baño de multitudes” como milanista.
Tanto que, pese a ser una desagradable noche, con frío y alguna que otra ráfaga de nieve en los minutos previos al partido, lo que motivó que el “Giuseppe Meazza” registrara una baja asistencia de público, su sola presencia sirvió para calentar el ambiente; y no digamos que para revitalizar a los que serán sus nuevos compañeros.
La llegada de Ronaldo a Milán, desde luego, ha sido distinta de su salida de la ciudad, en el verano de 2002. Entonces, se fue por la “puerta de atrás” ante el enfado de los seguidores del Inter, que no entendían cómo el “Fenómeno” les daba la espalda y se iba al Real Madrid.
Le costó tiempo a Ronaldo volver a Milán, donde había vivido cinco años como interista (1997-2002), y justo en un bello apartamento panorámico cercano al “Giuseppe Meazza”. No era aconsejada su presencia, pues se temía la reacción que pudiera tener hacía él algún seguidor exaltado del Inter.
Pasó ya a ser “odiado” por los interistas, pero empezó a ser mejor visto por los milanistas, quienes antes, en verdad, literalmente “no lo podían ver”. Y es que Ronaldo era la principal estrella del Inter y, por tanto, el mayor enemigo, el más odiado, para los seguidores del Milán.
Pero todo ha cambiado en los últimos días. Bastó el anuncio de que el Milán deseaba a Ronaldo, que había llegado ya a un arreglo económico con él, a falta del acuerdo con el Real Madrid, para que los humores cambiaran en ambas “riberas” milanesas.
Ya en los dos últimos partidos disputados por el Inter en su estadio, y pese a que el equipo va como líder imparable e invicto en Italia, sus aficionados prefirieron dedicar un tiempo a proferir contra Ronaldo, entonando gritos y ubicando pancartas (“Ronaldo payaso”), en lugar de animar a sus actuales jugadores.
Incluso el jueves mismo el propio Massimo Moratti, Presidente y accionista mayoritario del Inter, todo un modelo de compostura y buen tono, no dudó en reconocer que hubiera deseado una ruptura en las negociaciones Real Madrid-Milán, mostró su disgusto y dijo que Ronaldo llegaba a la “ribera equivocada”.
Y es que la llegada de Ronaldo al Milán a quien más duele es, precisamente, a Moratti. Fue, como el propio “Fenómeno” ha reconocido en múltiples ocasiones, un “segundo padre” para él: le mimó en su etapa más dura como interista y como futbolista, cuando las lesiones de rodilla le hicieron llorar en silencio y tuvo cercana su retirada del fútbol.
Moratti estuvo siempre cerca suyo, le puso todos los medios posibles a su alcance y fue de los pocos en confiar en su recuperación; pero sobre todo le trató humanamente de forma inmejorable. Incluso le perdonó su marcha al Real Madrid y siguió en contacto con él.
Pero Moratti, que incluso este verano pensó en recuperar a Ronaldo para el Inter, no se esperaba nunca ver al brasileño vestido como milanista.
Lo hará Ronaldo en breve, si la revisión médica a que se sometió en Milanello (Ciudad deportiva milanista) da el “ok”, quizás hoy lunes, cuando está previsto que llegue a Madrid el administrador delegado milanista, Adriano Galliani, para firmar el traspaso.
Antes, la noche del jueves, Ronaldo ya ha recibido sus primeros aplausos de los milanistas.
No fue en el aeropuerto de Linate, pues a su llegada en avión privado eludió a aficionados y múltiples periodistas con un coche que lo esperaba casi en la misma pista y que lo sacó por una puerta lateral de la instalación. Ha sido en el estadio “Giuseppe Meazza”, donde jugó un centenar de partidos como interista.
Su llegada al aparcamiento de la instalación deportiva, en un coche color metálico y con pantalón vaquero, y su entrada en la tribuna fueron ofrecidas por los videomarcadores y ello ya provocó los primeros aplausos de los allí presentes.
Ronaldo recibió cánticos en su favor. Es ya el nuevo ídolo de una afición milanista que antes lo odiaba “a matar”, que incluso tristemente se alegraba con sus lesiones, pero que ahora confía en que sea el salvador del discreto periodo por el que pasa el equipo. Y cuando se anuncie su fichaje, irán con él “a muerte”.

Sueño cumplido para Kaká
Roma / EFE.- El centrocampista brasileño Ricardo Leite “Kaká”, que milita en el Milán, se ha mostrado feliz por la posibilidad de tener en los próximos días a su compatriota Ronaldo como compañero de equipo, ya que era su ídolo de juventud y siempre soñó con jugar a su lado en un club.
“Para mí es complicado hablar de Ronaldo, pues yo soy uno de sus grandes seguidores. Cuando él era el Fenómeno, el número uno, en lo alto de su carrera, yo estaba iniciando la mía en Brasil. Era niño y para mí si él viene al Milán es, antes que nada, un sueño que se realiza”, dijo Kaká en conferencia de prensa en Milanello (Carnago).
Según Kaká, “es un sueño jugar junto a Ronaldo en el mismo club. Hemos jugado ya en la selección, pero nunca hemos estado en el mismo equipo. A los aficionados del Inter sólo puedo decirles que entiendo sus sentimientos, pero que el fútbol también es esto”.
“En mi opinión, la mejor característica de Ronaldo es su capacidad de decidir los partidos en cualquier momento. Es decisivo también cuando no hace las jugadas que antes realizaba. Creo que con su llegada no cambiaremos la parte táctica, pues es un jugador que sabe adaptarse; además, tiene una gran humildad”, apuntó.
Kaká, asimismo, ha reconocido que el jueves, tras el Milán-Roma (2-2) de la Copa de Italia, Ronaldo bajó a los vestuarios para saludar a los que todo hace indicar serán en breve sus nuevos compañeros.
“Ha elegido el Milán pese a tener otra oferta económicamente mayor (club árabe). Ello indica que aún desea dar mucho al fútbol auténtico y que el fútbol le transmite aún emociones”, añadió Kaká.