El Deportivo

Será un domingo especial

El Super Bowl enfrenta a dos grandes amigos, con estilos defensivos similares

ESPNdeportes.com

INDIANAPOLIS -- El viernes por la noche, previo al comienzo de los playoffs en la AFC, el entrenador de los Bears, Lovie Smith, cenó con sus amigos cercanos Tony Dungy y Herman Edwards, antes de que los últimos dos se enfrentasen en el duelo de ronda de Comodín entre Colts y Chiefs.
Sus Bears tenían la semana libre, pero Smith sentía olor a historia. Tres entrenadores afroamericanos, hombres de familia, estaban soñando con llegar al Super Bowl.
Smith y Edwards aprendieron cómo entrenar en la NFL gracias a Dungy, su mentor, cuando trabajaron con él con los Tampa Bay Buccaneers. Fue un momento especial.
El Super Bowl XLI será aún más especial. Los Colts de Dungy, que vencieron 38-34 a los Patriots en el Campeonato de la AFC, se enfrentarán con los Bears de Lovie. La NFL estuvo esperando 41 años para que el primer entrenador afroamericano esté en las laterales en un Super Bowl. Ahora habrá dos, y uno será el ganador. En realidad, el país será el ganador en este juego.
“Uno siempre habla de eso”, dijo Dung acerca de la presencia de entrenadores afroamericanos en el Super Bowl. “Cuando Smith aceptó el trabajo en Chicago le dije: ‘Estoy feliz de que estés yendo a la NFC, y quizá podamos enfrentarnos algún día en la gran final’. Cenamos hace tres semanas. Él, Herm y yo seguíamos con vida. Hablamos acerca de la posibilidad de que dos de nosotros nos enfrentásemos. Uno espera que suceda. Será grandioso enfrentarlos. Son un gran equipo”, expresó.
Ojalá Edwards, el entrenador de los Chiefs, viaje a Miami. No debería perderse el evento. Es historia.
“Tuvimos la posibilidad de vernos durante dos horas”, expresó Dungy acerca de la cena con Smith y Edwards antes de los playoffs. “Hablamos acerca de cómo empezó todo en Tampa en 1996. Algunas cosas no cambian, las cosas en que Lovie, Herm y yo creemos. Eso es lo emocionante para mí. Estoy contento de que Lovie haya llegado al gran juego, porque hace las cosas de forma correcta. Tiene mucha clase, y simplemente ayuda a sus jugadores a desempeñarse de la mejor manera posible. Así lo intentaremos hacer”.
El Super Bowl XLI tendrá clase. Peyton Manning finalmente llegó a su primera final en nueve años. Sus Colts son favoritos por siete puntos, en un juego que podría ser considerado como el partido en el cual hay más diferencias entre ambos mariscales en un largo tiempo. Rex Grossman, de los Bears, parece siempre estar a un mal pase de ser relegado a la banca y reemplazado por Brian Griese.
Éste es un Super Bowl que desafiará las probabilidades. El favorito podría ser el primer ganador del Super Bowl, desde 1983, cuya defensiva no terminó entre las primeras diez en puntos permitidos. Sobre el final de la temporada, los Colts y los Bears, cuyas defensivas utilizan un esquema Cobertura dos y no tienen gran tamaño, fueron consistentemente vapuleados por tierra. Los Colts están entre las peores defensivas contra el ataque terrestre en la historia de la NFL.
“Todos estaban pensando que las defensivas con esquema 3-4 eran lo mejor que había pasado desde el pan cortado en rodajas”, declaró el tackle defensivo de los Colts, Anthony McFarland. “A fin de cuenta, los dos tenemos hombres de tamaño pequeño. Los dos tenemos apoyadores y linieros defensivos muy veloces”.
Dungy y Smith tienen como lema la simplicidad. En una época de complejidad, la Cobertura dos se apoya en la simpleza. En lugar de perderse en un libreto de jugadas plagado de esquemas de carga, múltiples lecturas y coberturas confusas, Dungy y Smith utilizan sistemas en los cuales los apoyadores veloces simplemente realizan jugadas.
Dungy y el coordinador defensivo de los Bucs, Monte Kiffin, desarrollaron la Cobertura dos cuando estuvieron juntos en Minnesota, trabajando para Dennis Green. Dungy transformó a los Bucs en una defensiva dominante. A los jugadores les encantó el esquema, porque Dungy colocaba a los jugadores siempre en posición de realizar grandes jugadas.
En el Super Bowl XLI verán jugadores veloces volando por todo el campo. Muchos dudaban de la habilidad de los Colts para llegar al Super Bowl debido a su pobre defensiva contra el ataque terrestre. Todos pensaban que Larry Johnson, Jamal Lewis y otros pasarían por encima a esa unidad.
Dungy no entró en pánico. Hizo ajustes menores. McFarland comenzó a rendir como un gran tackle defensivo. El apoyador Rob Morris ayudó en el lado izquierdo. El profundo Bob Sanders retornó de una lesión en su rodilla para venir desde la secundaria a frenar a corredores.
“Todo se trata de la actitud y la intensidad”, opinó el ala defensiva Dwight Freeney. “No siempre se trata de las jugadas y de una defensiva perfecta. No estábamos realizando jugadas durante nuestro mal momento. Por eso veían acarreos de 80 y 60 yardas. Aun si alguno no logra realizar una jugada hoy en día, habrá otro allí dispuesto a ayudar. Estamos haciendo lo mismo que hicimos siempre. Ahora, todos se dieron cuenta de que tenemos que jugar bien si queremos ganar”.
El Super Bowl XLI será simple. Los grandes jugadores realizarán jugadas. Esas son las filosofías defensivas de Dungy y Smith. Intentan encontrar los mejores atletas. Los preparan y les dan libertad en el campo de juego. En las laterales, ninguno de los dos entrenadores entra en pánico, algo que Manning aprecia.
“Eso es algo que he dicho del entrenador Dungy desde que he llegado aquí”, dijo Manning. “Está calmo en la patada de salida, y está calmo cuando vamos perdiendo por 21-3. Creo que eso contagia al resto del equipo. No se puede entrar en pánico”.
La paciencia es una virtud. Una de las tantas virtudes que tendrá este enfrentamiento entre dos personas con clase, que se reunirán como amigos en el Super Bowl XLI.