El Deportivo

¿Quién Más Valioso?


Martín Ruiz

Clyde Williams llega al plato. Tras acomodarse en la caja de bateo, con su mano derecha levanta el bate y señala la zona del rigth field, a su banda, donde quisiera empujar todas las pelotas, mientras los aficionados corean al unísono: “¡Jonrón, jonrón!”
Mucho tiempo había pasado sin que se diera este fenómeno. Desde el regreso del bate de madera a nuestras ligas, que coincidió con el decrecimiento o retiro de nuestros máximos jonroneros, como Ariel Delgado, Próspero González, Ramón Padilla, la afición no solicitaba los jonrones, sólo esperaba, a como hicieron con Michele Abreu el año pasado, pero sin mucha fiesta, porque había un lúgubre ambiente de eliminación.
Ahora es diferente. Los jonrones de Clyde le pusieron música al campeonato de béisbol profesional, especialmente porque el Bóer, después de dos fracasos consecutivos, se convirtió en animador del evento y, además, es finalista. Williams, que compite en Liga Independiente y que vino a probarse en el béisbol invernal, se convirtió en la figura más llamativa del torneo y es fuerte candidato a la nominación de Pelotero Más Valioso, luego de ceñirse las coronas de los jonrones (13) y las carreras empujadas (40).
Esperen… ¿cómo ven a Justo Rivas, el campeón de bateo del torneo, con promedio de .377, apenas una milésima menos que el récord que estableció Adolfo Matamoros en 2005, y que como Williams fue figura en la Liga?
Justo fue el mejor pelotero nica de la tercera edición de la Liga Profesional, es el nica triple corona y también es candidato para llevarse la nominación de MVP.
Es ahí donde vuelve la polémica por el factor que debe influir para determinar quién se merece el premio. Entre las valoraciones que se hacen, están la utilidad para su equipo, y el impacto que su accionar provoca en la Liga.
En 1998, Mark McGwire, de los Cardenales de San Luis, y Sammy Sosa, de los Cachorros de Chicago, protagonizaron el más interesante duelo de jonrones en la temporada regular de las Grandes Ligas, año en que los míticos récords de Babe Ruth (60) y Roger Maris (61) fueron destrozados. McGwire llegó a 70 jonrones, mientras que Sammy quedó en 66. A la hora de la nominación al premio de Más Valioso, éste fue para Sosa, quien con su accionar empujó a los Cachorros a la postemporada por primera vez en siete años, además de que su equipo ganó 90 juegos por primera vez en los últimos 17 años. Fue bien valorado su aporte al equipo.
El año pasado, Ryan Howard, de los Filis de Filadelfia, le ganó la batalla por el MVP al fuerte candidato Albert Pujols, de los Cardenales de San Luis. Los Filis sólo pelearon por el wild card y terminaron quedándose en el camino, mientras los Cardenales, pese a un cierre flojo, fueron a la postemporada y se llevaron la Serie Mundial. Para la nominación, lo que prevaleció fue el impacto que provocó Ryan en su segundo año en las Mayores, luego que había ganado el título de Novato del Año en 2005. Howard se coronó en jonrones (58) y carreras empujadas (149), mientras Pujols bateó 49 jonrones y empujaba 137 carreras.
En el duelo de la Profesional nica, tanto el Bóer de Clyde Williams como el León de Justo Rivas están en la Final. Ambos hicieron grandes aportes a sus clubes, y nos vemos obligados a profundizar en sus estadísticas y comprobar los intangibles del juego para comprobar quién es el candidato idóneo para la nominación.
Williams fue el máximo jonronero del campeonato, con 13, contra ocho de Justo, quien empató con el dominicano Ambriorix Concepción, quien sólo estuvo en 38 juegos. Pero Clyde en tres ocasiones bateó dos jonrones en un juego, siendo el primero que lo consigue en esta nueva fase del béisbol profesional. Dos veces lo hizo contra Chinandega (28 de noviembre y 3 de enero), y una ante el León (14 de enero), incluyendo el ganador del juego.
Clyde produjo 40 carreras, dos más que Justo y también lo supera en juegos decididos (7 a 6).
Mientras a Williams le otorgaban 40 bases por bolas, de ellas nueve intencionales para evitar su bateo, a Justo solamente le dieron 17 boletos y nunca ordenaron esquivarlo.
Aun así, Williams presionó a Justo en Promedio Sobre las Bases (.439 a .440), pero lo supera en Sluggin (.623 a .580).
Otras cifras curiosas: Williams, de mayor peso, sólo tres veces bateó para doble play, contra ocho de Justo; en dejados en posición anotadora, Justo está adelante 46 por 39.
Las cifras son claras y contundentes. En la mayoría de los renglones ofensivos mencionados, Williams es primero y Justo segundo, aunque fue el mejor nica de la Liga.
Hay quienes opinan que podría compartirse el título, pero las cifras son decisivas, especialmente porque los equipos a los que pertenecen son finalistas. En el primer torneo de béisbol de la Profesional, 2004-2005, el Más Valioso fue Adolfo Matamoros, del Chinandega, por su título de bateo de .378; para el periodo 2005-2006, la nominación le correspondió a Wilson Batista, del Chinandega, quien fue líder en carreras impulsadas (42), segundo en bateo (.333) y tercero en jonrones (6), superando a los cubanos Bárbaro Cañizares y Michele Abreu, del eliminado Bóer.
Lo que hizo Williams tiene mucho peso, y para disipar las dudas, observen lo que sucede cada vez que ambos peloteros lleguen al plato desde mañana, cuando inicie la Serie Final en el Estadio Nacional “Dennis Martínez”. Los aficionados son los mejores árbitros.