El Deportivo

El campeón ya no puede fallar más

Ronaldinho no está al mismo nivel y les falta Samuel Eto’o

Barcelona / Agencias

Después de las tres primeras jornadas europeas, el Barcelona, el actual campeón de la Liga de Campeones, se ha quedado sin margen de maniobra y tendrá que apurar sus opciones en la segunda vuelta para, al menos, asegurarse la segunda plaza de su grupo.
La derrota en Stamford Bridge ha situado al conjunto de Frank Rijkaard con cuatro puntos, los mismos que el Werder Bremen y cinco menos que el Chelsea. Sin embargo, el calendario es favorable a los catalanes, quienes recibirán a los ‘blues’ y a los alemanes en casa y cerrarán la primera fase en el campo del Levski de Sofía.
En Londres, un extraordinario gol de Didier Drogba, en el primer minuto del segundo tiempo, acabó con las opciones del Barcelona, que hasta entonces había tenido algunas ocasiones y apenas había sufrido en defensa.
Lo peor para los azulgrana son las sensaciones que deja. El equipo de Rij-kaard no está al mismo nivel que el año pasado. Ya se vio en Bremen, cuando el Barcelona igualó un partido que los alemanes tenían en ventaja, gracias a un tanto en los minutos finales de Lionel Messi, uno de los pocos futbolistas que está a su mejor nivel.
Es evidente que la gran estrella del equipo, el brasileño Ronaldinho Gaucho, el mejor futbolista del planeta, no está ni a un cincuenta por ciento de su rendimiento. Le falta esa punta de velocidad, ese letal cambio de ritmo que convierte una buena jugada en una genialidad.
Le cuesta superar a sus marcadores. A pesar de marcar dos goles ante el Sevilla, dos tantos a balón parado, tuvo muchos problemas para zafarse de Alves y frente al Chelsea el central holandés Khalid Boulahrouz apenas le dejó tocar el balón.
Con Ronaldinho ausente, el Barcelona vive de alguna genialidad de Messi y de la clarividencia de Andrés Iniesta, quien ante los ingleses no fue ni titular. Xavi y Deco son muy intermitentes, ante el Chelsea jugaron a buen nivel en la segunda mitad del primer tiempo, pero se perdieron entre la fortaleza física del rival después.
Carles Puyol tuvo que retirarse lesionado y la figura del medio centro defensivo, que comparten Edmilson y Motta, no aporta la consistencia deseada.
Otro problema que afronta Rijkaard es la baja de Samuel Eto’o, que estará fuera de combate durante cinco meses. El camerunés es un seguro de gol y el Barcelona le echa mucho en falta, ya que los dos delanteros centro que tiene en nómina (Gudjohnsen y Saviola) responden a otro perfil.
El islandés es un jugador muy trabajador, fuerte físicamente, pero no busca el remate con tanta ansia como Eto’o. En Stamford Bridge, por ejemplo, no llegó a disparar ni una sola vez sobre la meta contraria.
El caso de Saviola es paradigmático. El argentino apenas contaba para Rijkaard a principios de temporada y la lesión de Eto’o le ha abierto inesperadamente las puertas. Se trata de un goleador al uso, más ‘nueve’ que Gudjohnsen, pero un escalón por debajo en consideración para el entrenador azulgrana.
Se la jugó, pero…
En el desafío del miércoles, después de estar en desventaja, Frank Rijkaard movió ficha tan rápida e inesperadamente, jugando con tres defensores, alimentando la delantera en busca del empate, como casi nunca lo ha hecho desde que llegó al Barcelona, hace tres años.
“Arriesgué. Buscaba conseguir un buen resultado y al final no pudimos ni tan siquiera empatar”, explicó después Rijkaard, que el miércoles, de un plumazo, destrozó su fama de conservador. Según Rijkaard, el Barça asumió riesgos de manera consciente: “Sabíamos que se organizan muy bien atrás y éramos conscientes del daño que hacen sus contras, pero había que asumir el riesgo”, confesó.
Rijkaard explicó los motivos que le llevaron a decidirse por una defensa con sólo tres jugadores: “Ellos atacaban con dos delanteros y un media punta. Con tres, nos seguía sobrando un defensa.” Otras de las razones fue la impresión que le estaba causando el rival: “El año pasado nos hizo sufrir más. Lo pasamos mucho peor en aquel primer tiempo que esta vez. Es un equipo más previsible y pensé que podíamos arriesgar.” Lo hizo y perdió: “Fue imposible superar su centro del campo. Marcó la línea físicamente y no supimos crearle ocasiones”.
La última vez que el Barça perdió un partido de Champions fue el 8 de marzo de 2005, también en Stamford Bridge. Hasta el miércoles, llevaba 15 partidos sin caer en Europa.
El Chelsea dio ayer un paso de gigante para clasificarse como primero del grupo A y relegar al Barça, como mínimo, a la segunda posición. El conjunto dirigido por José Mourinho, con tres victorias, suma ya nueve puntos, cinco más que el Barça, que, con cuatro, continúa segundo, empatado ahora con el Werder Bremem, que ganó al Levski Sofía por 2-0. Los azulgrana mantienen la segunda posición del grupo gracias a los goles marcados, seis, frente a los tres del Bremem. El equipo búlgaro aún no ha puntuado.
Con una victoria (frente al Levski, 5-0), un empate (con el Bremem, 1-1) y la derrota ante Chelsea, el Barça tiene la clasificación en su mano. Puede lograr medio billete si, en su próximo compromiso, supera al Chelsea en el Camp Nou. En ese caso, se colocaría a sólo dos puntos del conjunto inglés, a expensas del resultado del Levski-Bremem. “Tenemos aún oportunidades y ahora es imposible fallar. Hay que aprovechar los partidos que tenemos en casa”, señaló Márquez, con la mirada puesta ya en el próximo día 31, cuando el Barça recibirá al Chelsea. “Después de esta derrota, tenemos que ganarles; es importantísimo”, convino Xavi 