El Deportivo

A quebrar igualdad


Xavier Araquistain

Los Cardenales de San Luis y los Tigres de Detroit libran en estos momentos la Serie Mundial de este año 2006, luego que los Cardenales clasificaran de “arrastrada”, pues con balance de 83 triunfos y 78 derrotas, se las ingeniaron para ser campeones de la División Central de la Nacional. En cambio, los Tigres fueron punteros todo el año y de campeones divisionales se convirtieron en comodines de la Americana en el último día de competencia.
Ésta es la tercera cita de ambos equipos los que hace 72 años se vieron las caras por primera vez en el Clásico de Octubre en el año 1934, y la revancha se presentó en 1968, 34 años después que los Pájaros Rojos se impusieron en siete juegos. Los Tigres se tomaron la revancha también en siete juegos, y de eso ya han pasado 38 años, cuando ajustaron cuentas.
Y a propósito de esas dos Series Mundiales, les presento un resumen de lo que aconteció en los dos primeros “rounds” entre Cardenales y Tigres.
1934.- Los Cardenales (balance de 95-58), de la mano del manager-jugador Frankie Frisch, se coronaron campeones del viejo circuito con apenas dos juegos de ventaja sobre los Gigantes de Nueva York, mientras que Detroit (101-53) le sacó siete juegos a los Yanquis de Nueva York. Los Tigres también tenían de manager-jugador al receptor Mickey Cochrane.
Los Tigres tenían a dos de los cuatro ganadores de 20 juegos ese año en el joven circuito, con Schoolboy Rowe (24-8) y Tommy Bridges (22-11), ambos sólo superados por Lefty Grove, de los Yanquis (26-5), y encima de Mel Harder, de Cleveland (20-12). Pero los Cardenales contaban con los hermanos Dizzy y Paul Dean, quienes casi ganan 50 partidos entre los dos, pues Dizzy ganó 30 y sólo perdió siete, y su hermano ganó 19.
Los Cardenales contaban con el torpedero Leo Durocher, buen fildeador y buen bate, con el tercera base Pepper Martin, héroe de la Serie Mundial de 1931, con el inicialista Ripper Collins, uno de los más poderosos bateadores de la liga Nacional, así como con el jardinero izquierdo Joe Medwick y el jardinero central Ernie Orsatti.
Detroit tenía al poderoso bateador Hank Greenberg, la consistencia de Charlie Gehringer en la intermedia, a Goose Goslin en el jardín izquierdo, al propio Mickey Cochrane y a los lanzadores Firpo Mayberry y al “submarino” Eldon Auker, que respaldaban a Rowe y Bridges.
La serie
La serie despegó al igual que la de este año, en Detroit, y los Cardenales se impusieron 8x3 con ataque de 13 hits en respaldo de Dizzy Dean, derrotando al escogido de última hora del manager Cochrane, el derecho Alvin “General” Crowder, adquisición de última de los Tigres antes de finalizar la temporada de los Senadores de Washington. Dos empujadas cada uno de Jack Rothrock (RF), Joe Medwick (LF) y del catcher Bill DeLancey le clavaron la derrota a los Tigres.
En el segundo juego, jornada completa de 12 innings de Lindwood “Schoolboy” Rowe y batazo decisivo de Goose Goslin luego de boletos a Charlie Gehringer y Hank Greenberg, decidieron la batalla 3x2 a favor de Detroit. La Serie se trasladó a San Luis, y pitcheo de ruta completa de Paul Dean y triples impulsadores de Pepper Martin y Jack Rothrock dieron el triunfo 4x1 a los Cardenales para tomar la delantera 2-1.
El hombre de lanzamientos submarinos, Eldon Auker, más cuatro empujadas del torpedero Billy Rogell y tres de Hank Greenberg (bateó de 5-4) condujeron a los felinos a ganar 10x4 y empataron la serie. Los Tigres se fueron arriba en la Serie ganando 3x1 el quinto juego, con pitcheo de Tommy Bridges, superando a Dizzy Dean, con jonrón de Charlie Gehringer, ripostando a uno del catcher Bill DeLancey.
La serie se trasladó al Tiger Stadium y los Tigres se preparaban para rematar, pero pitcheo de Paul Dean de recorrido completo de siete hits y empujando él la cuarta carrera venció 4x3 a los Tigres, y los Cardenales empataron la Serie derrotando a Lindwood Rowe con batazos claves de Jack Rothrock, Joe Medwick y Leo Durocher.
El séptimo y decisivo encuentro tuvo lugar el nueve de octubre, y en juego de una sola cara, Dizzy Dean tiró juego completo, y un rallie de siete carreras en la tercera entrada y par de carreras agregadas en los episodios 6 y 7 le dieron el triunfo de 11x0 a los Cardenales, derrotando al submarino Eldon Auker, quien en 2.1 innings cedió seis hits y cuatro carreras, cargando con el revés, y el ansiado triunfo de los Tigres no llegó, perdiendo dos veces como locales.
Dizzy y Paul Dean ganaron los cuatro juegos para San Luis. Dizzy (2-1) lanzó 26 innings con 17 ponches y 1.73 de efectividad. Paul (2-0) lanzó 18 entradas, ponchó a 11 y tiró para 1.00.
La revancha de 1968
En 1968 sucedió en la liga Americana el fenómeno de poco bateo, al extremo de que el campeón bate, Carl Yastrzemski, de los Medias Rojas, fue el único que superó los .300 puntos, bateando para .301, algo sencillamente increíble. Los Cardenales contaban con la figura estelar de pitcheo, el derecho Bob Gibson, quien había ganado el título de efectividad con apenas 1.12, había ganado 22 juegos más los premios Cy Young de pitcheo y el de Más Valioso.
Los Cardenales venían de ganar la Serie Mundial de 1967 en siete juegos contra los Medias Rojas de Boston de Carl Yastrzemski, Rico Petrocelli, Reggie Smith y de los lanzadores Jim Lonborg y José “Palillo” Santiago, y con 97 triunfos y 65 derrotas le sacaron nueve juegos a los Gigantes de San Francisco, siendo el último año de un solo grupo de 10 equipos en cada liga, en que el más ganador era el campeón y representaba directamente en la Serie Mundial, pues en 1969 se iniciarían las divisiones Este y Oeste.
Los Tigres de Detroit tenían también a su estrella, el lanzador Denny McLain, ganador de 31 juegos, último en hacerlo en las mayores y el primero desde los 30 triunfos de Dizzy Dean en 1934 para los Cardenales. McLain, al igual que Gibson en la Nacional, ganó los premios Cy Young y de Más Valioso en la Americana.
Los Cardenales contaban con jugadores como Curt Flood, Orlando Cepeda, Lou Brock y Mike Shannon. El manager era el otrora segunda base estelar de los Cardenales Red Schoendienst, quien además de Gibson tenía en pitcheo a Nelson Briles, quien había ganado 19 partidos. Los Tigres contaban con fuertes bateadores como Willie Horton, Bill Freehan, Jim Northrup y Norman Cash, y principalmente el pelotero de 16 temporadas con los Tigres Al Kaline, quien asistía a su única Serie Mundial.
17 fusilados por Bob Gibson
Para que el veterano Al Kaline tuviera un espacio en los jardines, el manager de Detroit, Mayo Smith, decidió trasladar del jardín central al campocorto a Mickey Stanley, y Kaline jugó el prado central, quien al final batearía .379 en la Serie. El primer juego fue el dos de octubre en San Luis, y se midieron en duelo Bob Gibson y Denny McLain, y mientras Gibson tiraba juego completo de solo cinco hits y blanqueaba 4x0, ponchando a 17 Tigres con sus centelleantes bolas rápidas, Lou Brock dio jonrón, el dominicano Julián Javier empujó dos con un sencillo y Mike Shannon la otra.
Para el segundo encuentro, el zurdo Mickey Lolich tiró jornada completa de seis hits y una carrera, y los Tigres se impusieron 8x1, derrotando a Nelson Briles, quien necesitó de varios relevos, uno de ellos el zurdo Steve Carlton. Willie Horton, Norman Cash y el propio lanzador Lolich batearon jonrones por los Tigres, y la Serie se empató.
El Clásico se trasladó a la ciudad de Detroit y los Cardenales, con pitcheo de Ray Washburn en toda la ruta, vencieron 7x3 a los Tigres, con ataque de 13 imparables que incluyeron jonrones de Tim McCarver y Orlando Cepeda, ripostando a los conectados por al Kaline y Dick McAuliffe. Los Cardenales se pusieron a un triunfo de ganar la Serie ganando 10x1 el cuarto juego con Gibson superando nuevamente a McLain, y además jonroneó junto a Lou Brock, mientras que Jim Northrup lo hacía por Detroit.
Los Tigres reaccionaron ganando el quinto juego 5x3 con otra faena de recorrido completo de Mickey Lolich, y la Serie se puso 3-2, mientras Nelson Briles perdía y Orlando Cepeda jonroneaba en la causa perdida. La Serie regresó a San Luis, pero los Tigres se resistían a morir y apaleaban a Ray Washburn con rallie de 10 carreras en el tercero, después de haber anotado dos veces en el segundo, y con jonrones de Jim Northrup y Al Kaline ganaron 13x1 con una docena de hits, y provocaban el séptimo partido.
Bob Gibson abrió por San Luis y Mickey Lolich, quien había tirado jornada completa el día siete de octubre en el quinto juego, con menos de tres días de descanso, pidió la bola y se trenzó en duelo de puros ceros con Gibson, hasta que los Tigres fabricaron tres en el séptimo, y una más en el noveno, y se coronaban ganando 4x1, siendo la única carrera de San Luis un jonrón de Mike Shannon.
Sin duda la figura de la Serie fue Mickey Lolich, quien tiró tres partidos (2, 5 y 7) en la serie, lanzando jornadas completas en las tres ocasiones y opacando a su compañero Denny McLain, quien perdió dos veces.
Así los Tigres ajustaron cuenta con los Cardenales, convertidos en el tercer equipo que gana la Serie Mundial después de estar en desventaja 1-3, y en este 2006 veremos quién inclina la balanza en la tercera cita entre ambos en Series Mundiales

Hombre por hombre
A continuación un breve análisis de los hombres clave de los Tigres de Detroit y los Cardenales de San Luis, que disputan la Serie Mundial de béisbol 2006.

- Receptores: Los boricuas Iván Rodríguez (Tigres) y Yadier Molina (Cardenales).
Ambos se pueden considerar dos fieros competidores, pero la maestría de Rodríguez detrás del plato y su excelente oportuna ofensiva con hombres en bases, hacen sin dudas inclinar la balanza hacia los Tigres. Ventaja: Tigres.

- Primera base: Sean Casey (Tigres) y Albert Pujols (Cardenales).
A pesar de que Casey es un buen bateador, el recio poder de Pujols y sus números históricos hacen que la ventaja de los Cardenales sea abismal. Ventaja: Cardenales.

- Segunda base: Los dominicanos Plácido Polanco (Tigres) y Ron Belliard (Cardenales).
Los dos jugadores son muy buenos tanto a la ofensiva como a la defensiva, aunque Polanco viene inspirado con su MVP (Jugador Más Valioso) en el campeonato liguero. Ventaja: Iguales.

- Tercera base: Brandon Inge (Tigres) y Scott Rolen (Cardenales).
Inge ha disfrutado de su mejor campaña con más de 20 jonrones y 80 impulsadas, pero Rolen, aunque es uno de los mejores antesalista de las Mayores, tuvo una temporada y una primera parte de postemporada discretas a causa de una lesión en un hombro. Ventaja: Aparente ventaja para los Tigres.

- Torpederos: El venezolano Carlos Guillén (Tigres) y David Eckstein (Cardenales).
Eckstein es uno de los campocortos estelares de la Liga Nacional, pero Guillén es un verdadero defensor de la posición, además de ser un excelente y oportuno bateador. Ventaja: Tigres.

- Jardín izquierdo: Craig Monroe (Tigres) y Preston Wilson (Cardenales).
El guardabosque Monroe fue el hombre que más estacazos de vuelta entera despachó en la temporada por los ‘felinos’, con 28. Por su parte, a pesar de haber estado lesionado, Wilson también es un hombre que se caracteriza por su bateo de largo metraje. Ventaja: Iguales.

- Jardín Central: Curtis Granderson (Tigres) y Jim Edmonds (Cardenales).
Granderson es un jugador muy pimentoso y un jardinero central muy efectivo, pero el experimentado Edmonds continúan siendo uno de los mejores en esa posición en las Mayores en la actualidad. Ventaja: Cardenales.

- Jardín derecho: El venezolano Magglio Ordóñez (Tigres) y el quisqueyano Juan Encarnación (Cardenales).
Ambos jugadores son maestros de la posición. El dominicano con experiencia en estas lides y buen bateador de contacto, mientras que el venezolano tiene mucho más poder. Ventaja: ligera para los Tigres.

- Bateador designado (cuando jueguen en la sede de la Americana): Marcus Thames y el dominicano Alexis Gómez (Tigres) vs. Scott Spiezio (Cardenales).
Ni Thames ni Gómez tuvieron una temporada regular espectacular, pero el quisqueyano respondió por todo lo alto en la serie de campeonato, mientras que Spiezio es un hombre probado en estas situaciones de playoffs. Ventaja: Cardenales.

- Rotación: Nate Robertson, Justin Verlander, Jeremy Bonderman y Kenny Rogers (Tigres) vs. Jeff Weaver, Jeff Suppan, Chris Carpenter y Jason Marquis (Cardenales).
La mezcla de juventud y experiencia de los Tigres sorprendió a los Yanquis y barrió a los Atléticos, pero parece que la rotación de los Cardenales está un poco mejor estructurada y con más experiencia colectiva. Ventaja: Ligera para Cardenales, aunque el pitcheo de los Tigres llega más fresco.

- Cerradores: Todd Jones (Tigres) y Adam Wainwright (Cardenales).
Wainwright está ocupando el puesto del titular Jason Isringhause y, aunque lo ha hecho bien, la experiencia de Jones deberá ser determinante en esta etapa. Ventaja: Tigres.

- Managers: Jim Leyland (Tigres) y Tony La Russa (Cardenales).
Leyland es muy pasional y dirige mucho con el instinto, mientras que a La Russa lo acompaña una fama de muy apegado a los libritos y con muy buenos resultados en cuanto a estrategia, pero ambos con muy buenos resultados a cualquier nivel. Ventaja: Iguales.