El Deportivo

Tópalov y Krámnik tras título absoluto


Moscú / EFE -El búlgaro Vesselín Tópalov, actual campeón mundial, y el ruso Vladimir Krámnik, dirimirán quién será el primer campeón absoluto de ajedrez desde el cisma que sacudió los cimientos de este deporte en 1993.
El viernes pasado, en una ceremonia oficial presidida por Kirsán Ilyumzhínov, Presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), Krámnik extrajo de una urna una paloma blanca, mientras que a su rival le tocó en suerte la negra.
El torneo se disputará en Elista, capital de la república budista rusa de Kalmikia, a orillas del mar Caspio, cuyo gobernador es el propio Ilyumzhínov, que fue reelegido presidente de la FIDE en junio pasado.
Al acto asistió también el holandés Guert Gijssen, el juez principal del torneo, que dirigió en 1987, en Sevilla, uno de los históricos enfrentamientos entre Garri Kaspárov y Anatoli Kárpov, que se saldó con tablas (12-12).
Ilyumzhínov, que fue reelegido para el cargo en junio pasado, hizo votos por la unidad del ajedrez y rindió homenaje a la escuela rusa, que ha generado algunos de los mayores maestros de la historia de este deporte-ciencia.
El torneo se disputará al mejor de doce partidas, con dos horas para los primeros 40 movimientos, una hora para los 20 siguientes y, en caso de ser necesario, una “prórroga” de quince minutos con 30 segundos para cada jugada.
En caso de empate a seis puntos, los ajedrecistas disputarían el 12 de octubre una muerte súbita de cuatro partidas de 25 minutos cada una.
Si ninguno de los dos jugadores es capaz de romper el empate se disputarían dos partidas adicionales “blitz” de cinco minutos con diez segundos para cada movimiento; y como último recurso al día siguiente se celebraría una última partida de seis minutos, que dirimiría al campeón.
Como novedad, la bolsa de dinero en juego, que rondará los dos millones de dólares, se la repartirán ambos maestros a partes iguales, independientemente de quien sea el ganador final.
En el escenario del torneo, la sala de reuniones del Gobierno de Kalmikia, han sido instaladas dos pantallas gigantes de televisión, que ofrecerán imágenes del tablero y de los rostros de los ajedrecistas.
“Histórico”, así es como califica Ilyumzhínov este torneo unificador, que convertirá al ganador en el sucesor del mejor ajedrecista de las últimas décadas, Garri Kaspárov, campeón absoluto entre 1985 y 2000.
El presidente de la FIDE, que asumió el cargo de manos de Florencio Campomanes, en 1995, adelantó que “cada uno de los aspirantes tendrá a su disposición un chalet de tres pisos, con piscina y sauna en la “Ciudad de Ajedrez”, a las afueras de Elista.
Tópalov, favorito
A pesar de que Tópalov es considerado el favorito por los especialistas, Krámnik ha ganado diez enfrentamientos directos por cinco del búlgaro, mientras los restantes 24 encuentros terminaron en tablas.
Tópalov, de 31 años y residente en la histórica ciudad española de Salamanca, se proclamó campeón mundial en octubre de 2005, en la ciudad argentina de San Luis, torneo en el que también tomaron parte Adams, Leko, Polgar, Anand, Morozévich, Svídler y Kasimdzhanov.
Acostumbrado al éxito desde edad temprana, el maestro búlgaro se adjudicó en 1989 el campeonato del mundo sub’14 en Aguadilla, Puerto Rico; en 1990 ganó la medalla de plata en el sub’16 de Singapur y un año después, de nuevo, en tierras puertorriqueñas ya era el número uno de esa categoría juvenil.
A los 17 años se convirtió en Gran Maestro y se trasladó a España para seguir creciendo como ajedrecista, junto a su entrenador y amigo Silvio Danailov.
En marzo del pasado año en el Torneo de Linares, Tópalov presentó su candidatura a suceder a Kaspárov, al arrancarle unas tablas con sabor a victoria, mientras en mayo batió a Krámnik en su Sofía natal.
No obstante, en junio pasado en el Torneo de León fue derrotado en la final por el indio Viswanathan Anand.
Por su parte, Krámnik, de 31 años y 1.95 metros de altura, es el poseedor del título mundial en la versión “Brain Games”, una alternativa a la FIDE.
El maestro ruso es considerado el eterno sucesor de Kaspárov desde que le derrotó en el año 2000 en el campeonato mundial oficioso en Londres, aunque desde entonces, debido a una supuesta falta de ambición, ha defraudado las expectativas de muchos.
Krámnik, que aprendió a jugar al ajedrez a los cinco años y con once obtuvo su primera norma de maestro, fue subcampeón del mundo sub-16 en 1989 y 1990, consiguió el título en Guarapava (Brasil), en 1991.
Como entrenadores tuvo a su padre y a Kaspárov, que influyó para que en 1992 formase parte de la selección rusa para la Olimpiada de Manila, donde Rusia ganó la medalla de oro y Krámnik el título de Gran Maestro.
Además de la edad, los maestros comparten su afición al deporte rey, el fútbol, aunque a Tópalov le gusta ver los partidos mientras saborea tapas en el casco viejo de Salamanca y Krámnik prefiere los restaurantes.
Otra similitud es que ambos contarán con ayuda española, ya que el joven Paco Vallejo asesorará a Tópalov; mientras el maestro Miguel Illescas es amigo personal y uno de los entrenadores de Krámnik.
Lejos queda 1993, cuando el rebelde Kaspárov rompió amarras con la FIDE y organizó por su cuenta y riesgo un campeonato mundial oficioso contra Nigel Short en la localidad madrileña de El Escorial.
El primer ajedrecista que fue considerado campeón del mundo fue el español Ruy López de Segura, creador de la apertura española, a mediados del siglo XVI; mientras el primer campeón oficial fue el austríaco Wilhelm Steinitz, en 1886.