El Deportivo

Yanquis fulminados


Carlos Alfaro

Los Tigres de Detroit comenzaron los play-off acarreando una racha negativa de cinco reveses seguidos.
Al enfrentar al monstruo de las Grandes Ligas, los Yanquis de Nueva York, el mentor de los felinos, Jim Leyland, dijo: “No hay que temer. Llegamos a una etapa en que las derrotas son parte del pasado y comenzamos desde cero. Los Yanquis, en el último año que fueron campeones, perdieron 16 de los últimos 19 juegos. Todo será diferente”.
Tras caer en el primer juego, las palabras de Leyland parecieron tontas y absurdas, pero en el transcurso de la Serie Divisional, éstas se convirtieron en proféticas, y bastaron cuatro para que los Tigres devoraran a los Yanquis.
Leyland se convirtió en el principal héroe desde el dogout. En el terreno, los lanzadores Kenny Rogers y Jeremy Bonderman fueron las figuras. Y los Tigres, un equipo de un poco más de 80 millones de dólares en su nómina anual, dejaron en el camino al conjunto más caro, los Yanquis, que devengan casi los 200 millones.
En un resumen de una serie al mejor de cinco, pero que no fue necesario el límite, les presentamos el artículo: “Así murieron los Yanquis”.
JUEGO 1: Yanquis 8, Detroit 4
La Serie inició en el Palacio del Béisbol, el Yankee Stadium… Los Mulos mandaron a la loma al novato taiwanés Chien-Ming Wang, ganador de 19 juegos en la campaña regular, y con Derek Jeter descargando cinco hits, entre ellos un jonrón, además de cuatro impulsadas de Bobby Abreu, superaron cómodamente 8x4 a los Tigres, con derrota para Nate Robertson.
“Cuando se tiene un juego así, es grandioso porque te permite mantenerte relajado un poco, pero hay que recordar que la Serie es corta y las cosas pueden cambiar bruscamente”, dijo Jeter tras el encuentro.
JUEGO 2: Detroit 4, Yanquis 3
Luego de una fuerte lluvia que azotó Nueva York y que produjo la cancelación del juego el miércoles, el jueves fue el día en que el triunfo cambió de dogout.
Justin Verlander, con disparos al plato que pasaron la barrera de las 100 millas por horas, pese a salir sin decisión, dio a los Tigres el chance de empatar la Serie Divisional, al conducir a los felinos a la victoria 4x3.
“Existe mucha gente que duda de nosotros”, dijo el relevista Joel Zumaya, quien en su ingreso al juego, también lanzó pelotas de hasta 102 millas por hora. “Mucha gente no cree que los Tigres puedan jugar bien. Hoy dimos una muestra de lo que somos capaces de lograr”.
Con la victoria, los Tigres abandonaron el Yankee Stadium con la serie empatada. Los Yanquis en cambio, se marcharon de casa y emprendieron gira, sin saber que jamás retornarían.
JUEGO 3: Detroit 6, Yanquis 0
El que una vez fue miembro de los Yanquis, en esta ocasión se convirtió en la peor pesadilla de la tropa neoyorquina.
Kenny Rogers, el veterano lanzador zurdo, forjador de un juego perfecto en su carrera, atornilló por completo el bateo de los Yanquis, y dio a los Tigres el triunfo 6x0, que los puso a la orilla de la siguiente parada en los play-off, la Serie por el banderín de la Liga Americana.
La gran labor de Rogers de 7.2 innings sin carreras fue lograda en un parque de pelota que usualmente en octubre se mantenía cerrado. Pero no importaba que fueran los Yanquis, Rogers frenó una racha de nueve salidas consecutivas sin victorias en postemporadas.
“Probablemente estuve más emocionado que nunca”, dijo Rogers. “Eso fue porque logré imponerme a una de las alineaciones más intimidantes que he enfrentado en mi vida. Sólo quería vencerlos a todos”.
JUEGO 4: El desafío final
Hace tres años, los Tigres perdieron 119 juegos y casi empatan el récord de todas las Grandes Ligas: los 120 reveses de los Mets de 1962… No importa el pasado. Ahora se trataba de construir una nueva historia. Una nueva era para Detroit.
Con Jeremy Bonderman en la loma, trabajando perfecto en los primeros cinco innings, y cuadrangulares de Magglio Ordóñez (1) y Craig Monroe (2), los Tigres eliminaron de la contienda a los Yanquis, al superarlos 8x3, en un juego que desembocó en una celebración histórica en el Comerica Park, la casa de los felinos.
Los Yanquis depositaron la confianza de extender la serie en Jaret Wright, pero el derecho fue vapuleado por la ofensiva de Detroit.
“Todo es muy confuso”, dijo el mentor de los Yanquis, Joe Torre. “Estábamos previstos a lucirnos y lamentablemente no lanzamos bien como ellos. Más que estar frustrado, me siento sorprendido de cómo se desarrolló la serie”.
La próxima parada
¡Ahora vamos por Oakland!, decían las pancartas en el Comerica Park… Frente a los Atléticos, los Tigres disputarán el banderín de la Liga Americana… Fue una serie divisional de fantasía para la Tropa de Jim Leyland. Ahora están a sólo ocho triunfos de ganarlo todo este año en las Grandes Ligas.
El primer juego de la serie será el martes en Oakland, siendo el primer enfrentamiento de estos dos clubes en Postemporada, desde la campaña de 1972.
“Jamás pensé que llegaríamos tan largo”, dijo el manager Leyland, quien luego de un receso de seis años, retornó a dirigir un equipo de Grandes Ligas. “Todo lo que se hizo, es tratar de explotar al máximo el potencial de cada uno de nuestros jugadores. Despegamos tan bien la temporada, que eso me generó una gran sorpresa”.