El Deportivo

Adecuar la rotación

El Preolímpico será duro en la segunda fase, donde se decidirán las clasificaciones a los Panamericanos, el Mundial y los Juegos Olímpicos

Martín Ruiz

Todavía se tiene un mal sabor en la boca, tras la eliminación en el torneo de béisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Cartagena. No pasamos la “muerte súbita” y debimos resignarnos a regresar nuevamente con las manos vacías.
Allí, los mexicanos nos devolvieron el revés que les propinamos en Arizona, cuando con el zurdo Oswaldo Mairena en la colina se les venció 4x2 y los eliminamos para el Preolímpico de La Habana, que es nuestra próxima parada, y en la que nuestros resultados deben ser superiores.
Aunque no peleamos medalla en Cartagena, el equipo tomó forma competitiva y se fortaleció nuestro espíritu para la justa habanera, que inicia el próximo 25 de agosto. Allí estará en juego nuestro futuro internacional, ya que se clasifica para tres eventos.
En La Habana se ve muy factible superar la primera ronda, pero el Preolímpico se volverá exigente a medida que se avance y se vayan produciendo las clasificaciones a los Panamericanos de Río de Janeiro, el Campeonato Mundial de Taiwan en 2007 y los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008.
Debutamos el 26 de agosto contra Ecuador, al día siguiente se juega con Colombia, el lunes 28 contra Panamá, luego sigue el duelo contra Cuba y se cierra la primera fase ante República Dominicana. Nuestro pase a la segunda fase puede darse en los dos primeros juegos. Ecuador no debe ser problema y habrá que apretar fuerte contra los colombianos.
Podemos clasificar junto con Cuba, Dominicana y Panamá. Por el otro grupo, los candidatos a clasificar son Estados Unidos, Puerto Rico, Canadá y Venezuela, delante de Brasil y Aruba.
De esos ocho equipos, sin mediar la “muerte súbita”, los primeros siete clasificarán a los Panamericanos de Río de Janeiro. Sin embargo, para la Copa Mundial, la cuota se reducirá a cuatro y los finalistas estarán en los Juegos Olímpicos.
Que clasifiquemos a los Panamericanos es posible, pero para el Mundial será más duro. Se trata de llegar a las semifinales para asegurar un sitio en el Mundial, y ahí estarán las complicaciones.
Según el calendario de juegos, en la segunda vuelta todos los equipos se enfrentarán a los clasificados del otro grupo, ya no se jugará contra los del grupo inicial. Eso nos evitaría vernos con Cuba, Dominicana y Panamá, pero nos la jugaremos contra fuertes elencos y habría que buscar unas tres victorias para extender nuestra continuidad en los mundiales, a los que no fallamos desde 1986, cuando nos fue mal en la “Copa Simón Bolívar”, en Venezuela. No se tiene certeza si habrá “repechaje”, como para los Juegos Olímpicos. Por eso hay que fajarse.
Urge adecuar rotación al calendario
El sábado se tuvo la buena noticia de la reaparición de Aristides Sevilla en el campo de entrenamiento de la Selección. Si sucede, Omar Cisneros podrá disponer de una rotación amplia con Julio César Raudez, Franklin Sánchez y Asdrudes Flores, teniendo a Oswaldo Mairena listo para cualquier misión, sea abridor o rematador.
De momento, los brazos más fiables son los de Raudez, Sánchez y Oswaldo, a los que se les debe dar las misiones más importantes.
Es lamentable que a un pitcher como Franklin Sánchez sólo se le dé la pelota para los juegos “fáciles”, como Guatemala y Colombia. Ya demostró contra Cuba que puede sortear mayores retos y ser carta de garantía en la segunda fase.
Raudez es un pitcher “todo terreno”, que se faja contra cualquiera. Se quedó con las ganas de lanzar en las semifinales en Cartagena y no se duda que sea el brazo número uno del staff.
Aristides perdió un poco de forma durante el tiempo que se ausentó de los entrenamientos, pero su actitud para el trabajo es excelente y no dudamos en que adquirirá oportunamente sus condiciones, especialmente por el trabajo que están realizando Cairo Murillo, siguiendo la asesoría de Dennis Martínez.
Llegó Asdrudes Flores al entrenamiento, y aunque en otros torneos ha tenido poca actuación, en La Habana podría lanzar en juegos importante, ante equipos de mucha ofensiva zurda, como el equipo canadiense, aunque también podría tirarle a Dominicana.
Hay que darle oportunidades a Álvaro López, Wilfredo Amador y en especial a Juan Pablo López, quien demostró que está hecho para grandes empresas y no rehuye los retos. Sería oportuno invitar a los entrenamientos a Boanerges Espinoza, quien estuvo en los Panamericanos de 2003 y en el torneo de Arizona el año pasado. En estos momentos está en Cuba, y ha tenido buen entrenamiento.
¿Y el ataque?
Preocupó la caída de la ofensiva nica en Cartagena, especialmente de bateadores como Henry Roa, Jorge Luis Avellán y Jasmir García, que deslucieron con el madero. Actualmente se trabaja con Ernesto López como instructor, y hay confianza en que contribuya a la mejoría sustancial de estos peloteros, que son vitales en la ofensiva pinolera.
El caso de Roa es llamativo, ya que por primera vez lo vemos bateando poco. Ha estado en dos torneos este año, primero en los Juegos Centroamericanos, en marzo (.375), y después en Cartagena (.125), para un global de .208. Para ambos eventos ha llegado fuera de forma, pero en esta oportunidad puede recuperarse, ya que está tomando el ritmo de su ofensiva.
Llama la atención el accionar de Eddy Talavera, que en los dos torneos del año promedia .429, jugando con mucha garra y corazón, al punto de ganarse la titularidad en el bosque izquierdo. Danilo Sotelo también ha respondido y aunque no tiene jonrón conectado, está siempre en el ojo del huracán ofensivo.
Los hombres de poder, como Norman Cardoze y Justo Rivas, deben ser más selectivos a la hora de estar parados en el plato. Así como Stanley Loáisiga, que puede sacarle más provecho a su poder, además de que será el único zurdo en el line-up.
Lástima que no se pudo contar con Edgar López y Jimmy González, que hubieran aportado más defensa y ofensiva, pero los demás tendrán que hacer el trabajo.
La Selección sigue trabajando, ahora con mejor tiempo, planificación y logística. Hay confianza en que superaremos los retos y consigamos la clasificación a los otros eventos. Y para ello debe hacerse una rotación adecuadan