El Deportivo

Pujols el show, Bond el récord

Pujols, además, mostró un impresionante ritmo ofensivo que se vio frenado a comienzos de junio, cuando con 25 jonrones y 65 empujadas se perfilaba para buscar unos 35 jonrones y el centenar de remolques. Al final, la salida de circulación por tres semanas le impidió mejorar sus cifras cuando se encontraba en gran momento ofensivo

El pasado domingo 9 de julio las Grandes Ligas dieron pase al Juego de las Estrellas, marcando la primera mitad de la campaña 2006, la cual fue animada por una serie de hechos importantes que pasaron a formar parte de la historia, como por ejemplo, el nuevo récord impuesto por Albert Pujols, de los Cardenales de San Luis, al disparar 14 jonrones en el mes de abril, rompiendo la marca anterior de 13, impuesta por Ken Griffey Jr. en la Americana y Luis González en la Nacional.
Pujols, además, mostró un impresionante ritmo ofensivo que se vio frenado a comienzos de junio, cuando con 25 jonrones y 65 empujadas se perfilaba para buscar unos 35 jonrones y el centenar de remolques. Al final, la salida de circulación por tres semanas le impidió mejorar sus cifras cuando se encontraba en gran momento ofensivo.
Esta primera parte también estuvo revestida por el interés que despertó el accionar de Barry Bonds, de los Gigantes de San Francisco, quien inició el año con 708 jonrones y buscaba dar alcance al segundo lugar que tenía Babe Ruth, con 714 jonrones, récord que Bonds igualó y superó a finales de mayo, el día 20, empatando con jonrón vs. Brad Halsey y rebasándolo el día 28, con el jonrón 715 vs. Byum Hyun Kim. Pero mejor revisemos todo lo sucedido en los tres primeros meses de acción de 2006.
La actuación de los Mets de Nueva York, que por fin llegaron a la cima de la División Este y lograron desbancar a los eternos dueños de ese puesto, los Bravos de Atlanta, luego de consolidar el equipo con la llegada de Carlos Delgado y Paul LoDuca, el gran año del joven antesalista David Wright, el resurgimiento del zurdo Tom Glavine y el aporte de Pedro Martínez, lo que se suma a la caída de los Bravos de Atlanta, que no intentaron retener al torpedero Rafael Furcal.
Otra sorpresa no menos llamativa es ver a los Rojos de Cincinnati de Ken Griffey bastante saludable y del refuerzo de Bronson Arroyo, llegado de Boston, peleando de cerca el primer lugar de la División Central, detrás de los favoritos Cardenales mientras los Astros están a seis juegos de San Luis y esperan superar su actuación del año pasado, cuando a media temporada estaban a 11 juegos de San Luis y repuntaron en la segunda parte para colarse como comodín.
Sorprende ver en los lideratos de bateo a los jóvenes Joe Mauer, receptor de los Gemelos de Minnesota con lujoso .368, superando a Ichiro Suzuki y a Derek Jeter; mientras que el californiano Freddy Sánchez (106 hits en 296 turnos para .3581081) de los Piratas, terminó empatado con Nomar Garciaparra (96 en 268 = .3582089) en la punta de los bateadores del viejo circuito. Mientras Nomar ya es un graduado en eso de ganar títulos de bateo, como lo hizo en 1999 (.357) y el 2000 (.372) con los Medias Rojas de Boston, el joven pirata incursiona por primera vez buscando un liderato.

Luchas a muerte en los sectores del Oeste
Aunque en los últimos años la División Oeste de la Liga Nacional ha sido considerada la más baja en calidad, en esta ocasión la lucha se ha tornado interesante, pues los Padres de San Diego le sacan dos juegos a los Dodgers de Los Ángeles, pero Gigantes de San Francisco y Rockies de Colorado están al acecho, apenas a 3.5 juegos de distancia, con Arizona más alejado, a cinco juegos.
En la Liga Americana el duelo lo escenifican los Atléticos de Oakland y los Rangers de Texas, que cerraron la primera mitad igualados en la punta con 45 victorias y 43 derrotas, sacándole dos juegos a los Ángeles de Los Ángeles y 2.5 a los Marineros de Seattle. En este sector la lucha se espera que continúe de igual forma hasta el fin del calendario, pues nadie parece ceder y ya casi es una costumbre que el ganador lo haga con escaso margen de ventaja.

El hospital de los Yanquis
Las lesiones de Gary Sheffield y de Hideki Matsui, los altos y bajos de Johnny Damon, más varias lesiones entre los lanzadores, han hecho de los Yanquis de Nueva York un verdadero hospital, y el manager Joe Torre se ha multiplicado para poder salir a flote con el personal que tiene. El nuevo que ha llegado de las menores es Melki Cabrera, que ha llegado a sustituir a Hideki Matsui.
Torre ha tenido que recurrir a los servicios del casi descartado Bernie Wi-lliams, para ubicarlo en el jardín derecho ante la ausencia de Gary Sheffield, quien estando en su último año de contrato se ha visto imposibilitado de ayudar al club. Andy Phillips y Bubba Crosby más Miguel Cairo han salido al paso para rellenar los huecos a la defensiva. El catcher Jorge Posada no ha estado exento de lesiones y Kelly Stinnett ha salido en su auxilio. Bajas sensibles en pitcheo como Carl Pavano y Tanyon Sturtze han sido notorias.
Los Yanquis (50-36) en medio de todo se han mantenido cerca (3.0 juegos) de los punteros Medias Rojas de Boston (53-33), que, por el contrario, han tenido a su personal regular ileso. Pero el problema mayor para los Yanquis es que Toronto (49-39) les está pisando los talones con los refuerzos adquiridos y están a sólo dos juegos de los mulos.
Un caso aparte es el de David Ortiz, bateador designado de Boston, quien cerró la primera parte a tambor batiente, llegando a 31 cuadrangulares y 87 empujadas, siendo responsable en gran parte del primer lugar que tiene Boston. Ortiz tiene como gran retador al cañonero de los Medias Blancas, Jim Thome, quien lo escolta en jonrones (30) y en empujadas (77).

Jim Leyland, el gran domador
El veterano manager Jim Leyland, quien dirigiera con buen suceso a los Piratas y más tarde a los Marlins, llevando a estos últimos a ganar la Serie Mundial de 1997, es quien dirige a los Tigres de Detroit (59-29), que han resurgido de la mano del veterano lanzador Kenny Rogers (11-3) y se han mantenido en la cima de la División Central de la Americana, ante el acoso de los campeones mundiales, los Medias Blancas de Chicago (57-31), a dos juegos de distancia.
En esa división, los Indios de Cleveland se han caído (40-47) hasta el cuarto lugar y Minnesota (47-39) es tercero, pero también está lejos de los punteros, mientras Kansas City (31-56), favorito para el sótano, hace correctos todos los pronósticos: a 27 juegos y medio de los felinos.
Hablando de Minnesota, en esta primera parte han develado al novato dominicano Francisco Liriano, quien con 10 triunfos y una sola derrota y líder en efectividad de la liga, con 1.83, está dando mucho de qué hablar. Otro Gemelo que está llamando la atención es el catcher Joe Mauer, quien se perfila como fuerte candidato al título de bateo y a ver si se sostiene ante el repunte que pueda mostrar Ichiro Suzuki en la segunda parte.

16 con 10 o más victorias
Un total de 16 lanzadores consiguieron al menos 10 victorias en la primera parte y vamos a ver cuántos de ellos logran la meta soñada de 20 triunfos en este 2006. Además, habrá que agregar que otros 10 lanzadores tienen nueve triunfos y podrían agregarse a los posibles ganadores de 20.
Roy Halladay, de Toronto (12), Kenny Rogers, de Detroit (11), Josh Beckett (11), de Boston, Freddy García (10), de Chicago, Scott Kazmir (10), de Tampa Bay, Erik Bedard (10), de Baltimore, Randy Johnson y Mike Mussina (10 c/u), de los Yanquis, los zurdos Johan Santana y Francisco Liriano (10 c/u), de Minnesota, Justin Verlander (10), de Detroit y Curt Schilling (10), de Boston. En la Nacional, Jason Marquis (11), de San Luis, Tom Glavine (11), de los Mets, Brad Penny (10), de los Dodgers, y Chris Capuano (10), de Milwaukee son los 16 de 10 o más partidos ganados. Con nueve victorias consecutivas (9-0) y trayendo racha de 17 triunfos seguidos desde el año pasado, el cubano José Ariel Contreras sentó una marca para la franquicia de Chicago y empató la segunda máxima racha de las Grandes Ligas, con Elroy Face, que lo consiguió en 1959.
La pregunta es: ¿Los punteros de la media temporada se mantendrán hasta el final?
Cuando restan un poco más de 60 juegos por equipo, es difícil pronosticar, pero asumiendo que se mantenga, al final tendríamos a Boston ganando el Este y enfrentando a los Medias Blancas, que a la mitad van siendo el comodín y a los Tigres enfrentando a los Rangers de Texas de Vicente Padilla o a los Atléticos de Oakland; mientras que en la Nacional los Mets se medirían a los Dodgers, que van siendo el comodín y los Cardenales haciéndole frente a los Padres de San Diego. Veremos si esa proyección se mantiene en la aún larga segunda parte.