El Deportivo

Roa incansable

La calidad de Henry Roa no se discute. Es el mejor bateador nica en Mundiales y también se distingue en Juegos Centroamericanos y del Caribe

De los peloteros de la Selección Nacional de béisbol que compiten en los XX Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe en Cartagena de Indias, Colombia, diez ya tienen experiencia en estas lides, pero uno de ellos, Henry Roa, es el de mayor experiencia, y es uno de los pocos atletas nicaragüenses que participan en cuatro de estos eventos.
Sólo atletas de la calidad del tirador Walter Martínez o el jabalinista Rigoberto Calderón han estado en cuatro Juegos, en muestra de su alto nivel competitivo. Entre nuestros peloteros, el único que llega a cuatro eventos regionales es Henry Roa, que comenzó esta carrera hace 13 años, en 1993.
El debut de Henry en Juegos Centroamericanos y del Caribe se produjo en Ponce, Puerto Rico, ante Cuba y se fue de 3-1. Su primer jonrón se lo conectó a Aruba en ese torneo, en que bateó .348 y produjo seis carreras, su máxima cifra. Un segundo jonrón en ese torneo se lo conectó a Puerto Rico, en el juego por el tercer lugar que finalmente perdimos.
Su segunda incursión fue en los Juegos de 1998 en Maracaibo. Se llegaba de ganar la medalla de bronce en el Mundial de Italia, y se obtuvo la medalla de plata en el torneo venezolano. Ahí le bateó jonrón al equipo de República Dominicana. Ya para el 2002 en San Salvador, no jonroneó, pero tuvo un alto porcentaje de .429, uno de los mejores del conjunto pinolero. Juan Oviedo bateó .444 y Freddy Chévez .438.
En las tres ediciones en que ha participado, Roa tiene promedio acumulado en la fase clasificatoria de .373, por 22 hits en 59 turnos oficiales, con 14 carreras impulsadas, 13 anotadas y dos jonrones.
Henry formó parte del equipo que nos dio la segunda medalla de plata del béisbol en estas lides, lo que no pudieron “saborear” otros grandes jugadores.
Su accionar supera a connotadas figuras de la Selección Nacional.
Julio Medina, que compitió en tres Juegos regionales, 1982 en La Habana, 1986 en Santiago de los Caballeros en República Dominicana y en 1993 en Ponce, Puerto Rico, tuvo promedio de .295, por 23 hits en 78 turnos, con un jonrón, siete impulsadas y 13 anotadas. Pudo haber sido el primer pelotero de cuatro Juegos Centroamericanos y del Caribe, pero en 1990 el béisbol fue eliminado para la contienda que se efectuó en México. En esas ediciones no ganamos medalla, por lo tanto, es la que le faltó al mejor intermedista de nuestro béisbol.
Nemesio Porras sólo compitió en Ponce y Maracaibo, en los que promedió .348 (16-46), pero sólo empujó cuatro carreras, anotó 11 y conectó dos jonrones. Ariel Delgado sólo estuvo en dos eventos, en La Habana 82 y Dominicana 86, bateando .276 (16-58), con tres jonrones, diez impulsadas.
Ramón Padilla en dos JCAC (1993 y 1998), bateó tres jonrones, promedió .234 (11-47) y empujó 13 carreras. Pero su hermano Reynaldo, que estuvo en Maracaibo 98 y San Salvador 2002, tiene el más alto promedio de los nicas, con .390 (16-41), con un jonrón, cuatro impulsadas y siete anotadas.
Para los Juegos de Cartagena, Roa ya no estará en la tercera base. Ha perdido movilidad, pero su ofensiva sigue intacta. Será el bateador designado y cuarto bate del equipo.
En Maracaibo estuvieron Stanley Loáisiga, que sólo tuvo un turno oficial y falló. Danilo Sotelo que promedió .476 (10-21), con cuatro impulsadas. Jorge Luis Avellán bateó .476 (10-21), con cuatro remolques. Norman Cardoze, en 1998 tuvo un gran año y no podía fallar en Maracaibo, donde promedió .391 (9-23), con nueve impulsadas, siete anotadas y dos jonrones. Aníbal Vega regresa a estos Juegos, después de actuar en Ponce, donde se fue de 8-1, para .125. Jasmir García estuvo en San Salvador, donde bateó .167 (2-12), con un jonrón, que fue contra Puerto Rico.
Entre los lanzadores, Julio César Raudez y Olman Rostrán van a sus terceros JCAC. Raudez debutó en Maracaibo y en tres apariciones oficiales ganó un juego y tiró para 2.79, y en San Salvador, también ganó un juego (a Venezuela en relevo de 7.2 innings) y tiró para 0.00. En ambos torneos tiene balance 2-0 y efectividad de 1.56, con dos jonrones permitidos, 13 ponches y dos bases por bolas cedidas. En El Salvador salvó el juego de muerte súbita ante México.
Olman estuvo en Maracaibo pero no vio acción. Fue hasta en San Salvador en que ganó un juego 8x1 contra las Antillas. Tiró completo y la carrera fue sucia. Franklin Sánchez estuvo en San Salvador y su única actuación fue victoria 7x4 sobre Guatemala en ocho episodios.