El Deportivo

Pastor Canales un zurdo respetable


Colaboración

En la comarca rural de La Ceiba, del prolífero departamento de León, cuna de grandes figuras intelectuales y deportivas, un 24 de junio de 1937, nació Pastor Canales, hijo de doña Rosaura Canales Rivas y Terencio Munguía, para este tiempo ya existían Arturo, Gustavo, Adrián, Juan y Alejandro, todos Canales Munguía.
Sus inquietudes beisboleras se iniciaron a temprana edad, igual que en sus hermanos, con quienes caminaba varios kilómetros para jugar contra los equipos de las comarcas vecinas. Los Canales jugaban juntos en el equipo “Mayor Anastasio Ortiz”, desde la juvenil hasta la categoría Mayor “A”, destacando en las siguientes posiciones: Arturo (pitcher y 2B), Gustavo (C), Adrián (SS y ambidiestro), Alejandro “El Toro” (SS y C), y Pastor, el menor de todos (1B y RF).
Entre los seis hermanos, el que más sobresalió fue Alejandro “El Toro”, quien se convirtió en una de las leyendas del béisbol nacional, al vencer a Cuba en la Serie Mundial de 1952. Por coincidencias del destino, en ese mismo año, durante el Campeonato de Primera División, “El Toro” escribió una de las grandes hazañas con que sueña todo pitcher, al lanzar para el equipo Cinco Estrellas un “juego perfecto” contra equipo Camisas Venus, dirigido por el doctor Julio Miranda Cortés. Pastor le respaldaba en el equipo, como bateador zurdo de poder.
Llegada de Pastor a Managua
A inicios de la década del 50, Pastor se traslada a buscar trabajo en la capital, donde aprende el oficio de barbero, en la barbería “Papa Ché”, ubicada cerca del cine “El Triunfo”. Después pasa a la barbería “Mayorga”, en las cercanías del cine “Principal”. Posteriormente trabaja en los “Taxi Jiménez” y en los del conocido “Maitro Cajina”.
Lo de barbero y taxista fueron oficios que combinó con el béisbol, que era su gran pasión.
Se consolida como pelotero caracterizado a partir del año 1950. Realiza su primera gira internacional a El Salvador, integrando el equipo “Metropolitano” de León. En 1955 participa con el equipo “Sindicato de Choferes” de Managua; al año siguiente juega con el equipo “Luz y Fuerza”, conquistando el campeonato Litoral del Pacífico de Primera División, pero pierden el Nacional en Bluefields, recordándose la hazaña lograda por Willie Hooker, quien ganó dos juegos de la serie pactada a tres por el título.
En 57 y 58 pasa al “Cabo Mejía”, de Primera División, realizando su segunda gira internacional a La Habana, Cuba, donde jugaron una serie amistosa con el equipo de la Fuerza Aérea Cubana, equipo que pisó suelo nica al año siguiente, en pago a la visita del “Cabo Mejía”. En esta ocasión, Guillermo Castellón les ganó un juego.
En 1959 realiza su tercera gira Internacional a Guatemala, como refuerzo de los campeones nacionales de Primera División “Los Monjes del San Carlos”, dirigidos por el recordado “Quijote del béisbol” y fundador de la Feniba (1958) Carlos Cuarezma Pérez. En este evento tiene su bautizo Internacional el jovencito Rigoberto Martínez Murillo, “Rigoberto Mena”, quien posteriormente se convirtió en el mejor campocorto de la historia del béisbol nicaragüense. En agosto de ese mismo año, Pastor y Rigo integran la selección nacional que nos representó en los III Juegos Panamericanos, en Chicago, Illinois, Estados Unidos.
Su firma en la Profesional
Una vez que regresa la selección de Chicago, Pastor firma con el Cinco Estrellas para participar en la Liga Profesional en su quinto campeonato (1959-1960), jugando la posición de right field. En ese equipo lanzaba su hermano Alejandro, y, de paso, fue el único campeonato, de los once que duró la Liga, en que jugaron juntos.
Durante los siete campeonatos profesionales en que participó, (1959-60 hasta el XI, 1966-67), Pastor relató que en una ocasión estuvo por corto tiempo en León, sin jugar, a causa de una sanción que le impuso el manager Wilfredo Calviño. Después regresó a su querido Cinco Estrellas, con el cual celebró dos campeonatos.
La temporada 1963-64 fue inolvidable para la pelota profesional “Pinolera”, ya que ganaron su primer campeonato de la Liga (VIII edición) y la recordada Serie Interamericana, donde participaron Puerto Rico y Panamá. En esa ocasión nos visitó el astro “Boricua” Roberto Clemente, y nuestro Rigo Mena jugó una serie inolvidable, brindando cátedra de fildeo y bateo. El segundo título lo disfrutó en la última temporada (XI Campeonato, 1966-67) derrotando a sus eternos rivales, los legendarios Indios del Bóer.
También jugó en la Liga Profesional Mexicana, junto a Humberto “La Urraca” Castro, Mudell “EL Brujo” Mathews, José “El Toro” Avellán y su entrañable amigo Octavio “El Guineo” Abea. En la Liga profesional del Canadá jugó con Wallace Howell.
Una vez concluida la Liga Profesional, en 1968 juega con el “Cerveza Jet”, organizado y dirigido por Calvin Byron, quien reúne a lo mejor del talento profesional nicaragüense para jugar una serie amistosa con unos equipos denominados “Estrellas Panameñas y Cubanas”, integrados la mayoría por peloteros profesionales que jugaron en la liga nicaragüense.
Experiencia de los años ochentas
A raíz del triunfo de la revolucionario de 1979, para 1980 se organizan los campeonatos de Béisbol Superior o de Primera División Comandante “Germán Pomares”, y miembros del Ejército, llamado en ese entonces Popular Sandinista, EPS, organizan el equipo “Dantos del EPS”.
Según doña Miriam Montes, esposa de Pastor, Alfonso Cuevas Torres lo recomienda con Raúl Venerio y Emett Lang, directivos de los “Dantos”, para que dirija al equipo. Asume como manager, viaja a Cuba y realiza una serie amistosa con varios equipos. En 1982 debuta dirigiendo al equipo en el III Campeonato. Nuevamente está junto a su hermano Alejandro, quien funge como coach de pitcheo y tiene en el roster a su hijo Marvin Solís, destacado pelotero de esa época.
Ese año, Pastor vivió una de sus experiencias inolvidables, al escapársele lo que hubiese sido ganar su primer campeonato de Primera División. Lamentablemente se le fue de las manos en el séptimo juego de la serie que disputaban con el “Frente Sur Rivas”, en su propio estadio “Benjamín Zeledón”. Resultó un partido “kilométrico” de casi cinco horas, pero no por extra-inning, sino por el increíble resultado final: 19 carreras a 18. Ahí, ambos equipos utilizaron a todos sus lanzadores y peloteros. Incluso, Pastor utilizó como relevo a Julio Mairena, quien era jugador de cuadro. El pitcher ganador fue César Tenorio y perdió el zurdo costeño Milton Rugby. El árbitro de home plate fue José Castillo “El Sorbetero”.
Ese revés le costó el puesto y para la siguiente temporada César Jarquín fue nombrado manager de los Dantos.
Pastor siempre estuvo cerca del béisbol. A mediados de los ochenta le pica “el gusanito” del béisbol y en la cooperativa de taxis donde trabajaba organiza el equipo de béisbol “Cooperativa de taxis Nicaragua Libre” y es nombrado manager del club, siendo su última experiencia en los campos beisboleros.
El “Zurdo” de poder respetable
Relatan amigos de la época que jugaron con Pastor que éste se caracterizó por su poder al bate. Recuerdan los grandes batazos que conectaba en los cuadros de la “Quinta Nina”, en las giras internacionales y en la Liga Profesional, donde destacó entre los peloteros que conectaron jonrones a los lanzadores nacionales y extranjeros.
Murió el 17 de julio de 2003, a causa de un fulminante paro cardíaco. Dejó gratos recuerdos entre sus amigos y aficionados, los que disfrutaron y aplaudieron sus “largos” batazos en los campos de béisbol y los diferentes estadios donde mostró su calidad como pelotero de primer nivel. Sus restos descansan en el Cementerio Oriental de Managua. Con motivo del tercer aniversario de su fallecimiento, sus familiares invitan a sus amigos a la misa que se oficiará hoy lunes a la 05:30 PM en la iglesia del barrio San Luis.