El Deportivo

Se nos fue un grande del béisbol


Colaboración

El pasado domingo 23 de julio, después de una prolongada enfermedad, falleció en la ciudad de Jinotepe el popular pelotero boerista de cepa Julio César Torres Castillo, más conocido en el ámbito deportivo como “Bicicleta”.
Por coincidencias del destino, nació en el barrio Bóer, nombre del equipo que lo proyectó al estrellato, un 24 de agosto de 1925, fruto del matrimonio de doña Virginia Castillo Rodríguez y Julián Torres Silva.
Como todo chavalo surgido de un núcleo familiar pobre buscó trabajo desde muy joven, según relata Guillermo Uriarte en su libro de resúmenes biográficos del béisbol profesional (1956). Se inició como masajista y pasabolas en el estadio conocido como “La Penis”, ubicado donde se encuentra actualmente el estadio de fútbol “Tomás Cranshaw”.
El recordado Chale Pereira Ocampo lo bautizó con el mote de “Bicicleta” por ser el remoquete que le decían a los pasabolas en los estadios cubanos, actividad que realizaba don Julio, ya que al devolver una pelota se ganaba la entrada al estadio, y así podía ver los partidos en el fields de “La Penis”, llamado así, porque allí funcionaba la penitenciaria previo a que la devastara el terremoto que fracturó Managua en 1931.
En el plano familiar, don Julio procreó seis hijos, dos varones y cuatro mujeres, y a base de trabajo y disciplina logró que todos coronaran sus carreras profesionales.
Primeros equipos
Se inicia jugando en la categoría Infantil con el equipo San José, organizado en el barrio de su mismo nombre, situado en el sector de abajo de Managua, teniendo como principal rival al famoso equipo “Ramírez Brown”.
Posteriormente pasa a la categoría menor “A”, jugando con el equipo Mundo Elegante.
Para el año 47 debuta en la liga nacional amateur (Primera División) recomendado por el famoso pelotero costeño John Williams, para que juegue con el Bóer del pueblo, organizado por el entusiasta ebanista residente en la calle 27 de Mayo y quijote del béisbol Demetrio “Memecho” Sánchez, quien rescató la franquicia legendaria del club cuando ese año atravesaba una difícil crisis económica.
En 1948 juega con el “Mack” de Primera División, patrocinado por la casa McGregor y dirigido por Samuel “El Lobo” Amador. Este equipo lo integraron trabajadores del Plantel de Carreteras, entre otros: Gustavo “Sirrias” Moraga, Enrique “El Potrero” Acosta, Santos “El Churruquito” Vargas, Arístides Valdivia y Guillermo “Sarita” Flores.
A inicios del 49 lo firma Stanley Cayasso para jugar con el “Trabuco” del Cinco Estrellas, retirándose antes de terminar la temporada por negarse a firmar como militar, que era uno de los requisitos para jugar en ese equipo. Al año siguiente, 1950, y hasta el 52, juega con “Los Pájaros Verdes del Boricuas” bajo la dirección de Carlos “El Loco” Katengell. Este equipo se convirtió en el principal rival del Cinco Estrellas, hasta que lograron cortarle la racha de seis títulos nacionales de Primera División que ganaron consecutivamente del 44 al 49, un récord vigente en nuestro béisbol superior. Ese año, los borinqueños fueron los nuevos campeones del Circuito del Pacífico y Nacionales, al derrotar al Nipco, representante del litoral Atlántico.
En 1953 desaparece el Boricuas y resurge nuevamente la franquicia histórica del Bóer DC, por una decisión tomada en las altas esferas de la dirección administrativa del Departamento de Carreteras, quedando integrado por los mismos peloteros que laboraban para esa institución. Entre otros, Ernesto Chamorro, Gustavo Moraga, Félix Delgado, Eduardo y Artilio López, Carlos Argüello, José Guerrero, Fernando Castillo, Félix Sotelo, Andrés Flores, Jorge “El Conejo” Hernández, Raúl Torres, Rosalío Castro, Gilberto Hooker, Napoleón Romero, Wilfredo Arcia, etc.
El Bóer DC se convirtió, de 1953 al 55, en el eterno rival de los militares del Cinco Estrellas. Durante ese período los derrotaron nuevamente antes de la llegada del béisbol profesional a Nicaragua (1956), conquistando el campeonato del Pacífico y el Nacional en el marco del cincuenta aniversario, “Bodas de Oro”, de la fundación de este legendario equipo (1905-1955).
Logros en su carrera amateur
Conquistó el título de bateo en 1952 (con bate de madera), peleándolo hasta el último momento con el señor bateador del Cinco Estrellas Adolfo “Fito” García Montano.
Obtuvo las siguientes cifras: en 114 turnos al bate conectó 46 inatrapables para un average de .404 puntos.
Celebró los dos campeonatos nacionales, de 1950 y 1955, y fue seleccionado para jugar en 1954 en el Juego de Estrellas del Pacífico vs. las del Atlántico. En el campeonato de 1955 bateó para .247, por 39 hits en 158 turnos al bate. Anotó 16 carreras y conectó cinco dobles.
Actuación internacional
Integra la selección nacional que viaja en 1952 a la XIII Serie Mundial a La Habana, Cuba, disfrutando de la victoria que logró la selección ante Cuba, producto del gran pitcheo de Alejandro “El Toro” Canales. En este juego, “Bicicleta” bateó perfecto a Cuba, de 4-4, obtuvo un average de .382, al conectar 12 inatrapables en 34 turnos al bate y fue el mejor empujador con nueve carreras. En 1953 viaja a la XIV Serie Mundial celebrada en Caracas, Venezuela, y en 1954 a los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe en México. De ambos eventos se desconocen sus cifras. En diferentes ocasiones viajó a El Salvador con los equipos Boricuas, Bóer, y como refuerzo del Cinco Estrellas y Metropolitano de León. Estos encuentros se realizaban en agosto, con motivo de la celebración del Salvador del Mundo y participaban equipos panameños, dominicanos y cubanos, derrotados estos últimos en 1952 por los envíos meteóricos del “Guapo” Edmundo Roberts.
Su carrera profesional
Una vez terminado el último campeonato Amateur (1955) conquistado por el Bóer, se inicia en 1956 la Primer Liga de Béisbol Profesional en Nicaragua. “Bicicleta” Torres juega con el naciente Bóer profesional hasta la temporada de 1963, año que marca su retiro del béisbol.
Durante estos años logro las siguientes cifras:
En la visita de las Estrellas de Orestes Miñoso y en juego de exhibición, que se hizo en 1956, empujó una de las dos carreras que se les anotó, cuando los visitantes se impusieron 14x2.
Una vez iniciado el campeonato resultó el segundo mejor center fielder nicaragüense, detrás de Eduardo “La Gacela” Green, como se registró en las siguientes cifras defensivas.

TL Juegos Out Asist. Error AVG.
Eduardo Green 152 71 144 4 4 .974
Julio Torres 194 71 181 7 6 .964
En 1957 117 49 110 3 3 .974 1DP

Julio Torres a la ofensiva
JJ VB C CE H HR Avg.
I Campeonato 1956 80 304 39 - 79 - .260
II Campeonato 1957 55 269 - - 73 - .271
III Campeonato 57-58 -- 108 - - 33 - .306
IV Campeonato 58-59 -- 158 14 20 41 4 .259
V Campeonato 59-60 -- 94 - - 22 - .234

1960-61 no hubo campeonato por problemas económicos.

Prácticamente entre 1961 al 63, solamente participa en sus últimos cinco juegos, que marcan su retiro definitivo del béisbol. Entre 1965-66 dirige los equipos de softbol Banco de América y Reencauchadora Santana.

Reconocimiento logrados durante su carrera
1952: Medalla y homenaje por resultar campeón bate de la liga nacional amateur.
1956: Ser seleccionado por Stanley Cayasso para jugar en el equipo Estrellas Orientales vs. las Occidentales dirigidas por Francisco “El Zurdo” Dávila. Ese mismo año gana un concurso peloteril promocionado por el Almacén Deportivo y gana como premio un pasaje con gastos pagados para presenciar la Serie Mundial de Grandes Ligas entre los Yankees de Nueva York y Dodgers de Brooklin. En esta serie tuvo el privilegio de presenciar el juego perfecto tirado por Don Larsen a los Dodgers, hasta nuestros días el único lanzado en estos Clásicos de Octubre.
1957: participa en el primer Juego de Estrellas entre Nacionales vs. Extranjeros de la Liga Profesional. Lo declaran el jugador más popular por su disciplina y entrega al juego, declarándose la noche de “Bicicleta” Torres, por lo que recibió regalos por un orden de cinco mil córdobas.
En febrero de 2002 la Alcaldía de Managua, en acto solemne celebrado en el teatro Rubén Darío, le otorga la medalla 150 Aniversario, por ser un ciudadano y deportista ejemplar de los managua. En ese entonces, Managua cumplía 150 años de haber sido elevada a capital de Nicaragua.
Se nos fue un gran deportista que combinó el béisbol con su oficio que aprendió en el plantel de carreteras (técnico en reencauche), el cual ejerció por muchos años, y a base de sacrificio logró educar a sus hijos en el respeto a los demás y disfrutó el sueño de todo padre de familia de verlos formados profesionalmente.
Don Julio fue enterrado el pasado lunes 24 de julio en el cementerio de Jinotepe. Nuestras condolencias a sus familiares y descanse en paz esta gloria del béisbol pinolero 