El Deportivo

Dopaje decapita a los favoritos del Tour


Estrasburgo / EFE

El dopaje, principal lacra del deporte en general, y del ciclismo en particular, ha dejado al Tour de Francia huérfano de favoritos en la víspera del lanzamiento de la prueba en Estrasburgo, ya que el italiano Ivan Basso, ganador del Giro, el alemán Jan Ullrich y el español Francisco Mancebo fueron excluidos, por su vinculación con la Operación Puerto.
La capital de Alsacia, símbolo de la unidad europea, vivió una jornada larga de duras noticias que iban hundiendo cada minuto a un deporte que lanza un SOS por los cuatro costados. El Tour, la carrera centenaria, la referencia de las pruebas por etapas, se iba quedando sin sus figuras. Nadie hablaba de favoritos, de las rampas que esperan en el Tourmalet o Alpe D’Huez. El protagonismo era la lista de bajas que iba en aumento.
Apenas habían terminado los ciclistas de desayunar, cuando ya estaban haciendo las maletas Jan Ullrich y Óscar Sevilla, acompañados del técnico belga Rudy Pevenage. El T-Mobile aplicaba a rajatabla el código ético que firmaron en su día los equipos Pro Tour.
El siguiente en marcharse a casa fue nada menos que el hombre que deslumbró al mundo del ciclismo con su triunfo aplastante en el Giro de Italia: Ivan Basso. El varesino no sabía nada del asunto y se aferró a sus abogados, ya lejos de la tensión que concentra el debut en todo un Tour de Francia, en el que hubiera partido como indiscutible favorito.
Vincent Lavenu, Director del Ag2r, se presentó en la habitación del español Paco Mancebo para comunicarle la noticia que dejaría sin líder a la escuadra francesa. “Me voy”, dijo Mancebo, sin más, pero antes dejó una frase curiosa: “Si los equipos respetan el código ético sólo sale Leblanc”.
Mientras desfilaban del hotel los mencionados, el Astana seguía luchando a brazo partido en los despachos. La UCI reconocía la implicación de cinco de sus corredores en el mayor escándalo de la historia del ciclismo en materia de dopaje. La nota ponía los apellidos Nozal, Beloki, Davis, Contador y Paulinho.
Mientras Alemania y Argentina disputaban un puesto para las semifinales del Mundial de Fútbol, el director de la Vuelta a España, Víctor Cordero, se apareció por la sala de prensa con un mensaje claro: “Haremos lo mismo que el Tour”, y se quitó “el sombrero” ante la actitud ética del T-Mobile.
A esas horas ya era oficial que el Tour se estrenaría en la ciudad sede del Parlamento europeo sin las principales figuras, sin los favoritos que suelen acaparar la atención en las horas previas. El español Alejandro Valverde dijo que la noticia era “un palo muy grande” para el Tour, y su director, Eusebio Unzue, afirmó que “el ciclismo está herido de muerte”.
El Astaná se hizo fuerte en los despachos, dispuesto a defender que al día siguiente debían salir con nueve hombres, como soñaba por la mañana su director, Marino Lejarreta.
El veredicto llegó muy cerca de las 21 horas, cuando Alemania estaba en seminales de su Mundial. El Astaná, por fin, tomó la decisión de abandonar la carrera, con otro de los favoritos, el kazajo Alexandre Vinokourov, quien fichó por el Liberty de Saiz, para ser grande en el Tour.
Las principales figuras del ciclismo actual verán la carrera en casa, devorados por el monstruo del dopaje. Nada menos que los cinco primeros clasificados del año pasado: Armstrong, Basso, Ullrich, Mancebo y Vinokourov.
Sólo Armstrong, baja por jubilación, se salvó de la humillación de una expulsión la víspera del Tour, pero de momento no se salva de las sospechas.

Jan Ullrich: "Me siento como una víctima pero seguiré luchando"

Berlín / EFE -El ciclista alemán Jan Ullrich, acusado de estar implicado en un escándalo de dopaje, aseguró que se siente “como una víctima”, pero que seguirá “luchando”.
“Estoy absolutamente bajo shock. Es lo peor que me ha pasado hasta ahora en mi carrera”, reconoció Ullrich en una entrevista con la segunda cadena de televisión alemana ZDF.
“Sólo puedo decir que no tengo nada que ver con el asunto. Me siento como una víctima”, dijo el ciclista, de 32 años.
Ullrich no está dispuesto, sin embargo, a resignarse y confía en que su abogado pueda probar su inocencia.
“Ahora estoy en el suelo, pero voy a seguir luchando”, dijo el ganador del Tour de Francia en 1997.
El hasta hace días capitán del equipo T-Mobile aseguró que sus compañeros están “deprimidos” por lo ocurrido.
Sin embargo, Ullrich se mostró en contra de que su equipo renuncie a correr la edición del Tour y consideró que aunque él no esté en la carrera, sus compañeros deben hacerlo por él.
Ullrich fue suspendido por el equipo deportivo de T-Mobile, después de que su nombre apareciera en una lista, divulgada en España, de 58 corredores profesionales implicados en un escándalo de dopaje.