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El sueño ya es casi realidad

Tras una larga carrera con tiempos de gloria y momentos difíciles, Alonzo Mourning por fin juega por el título de la NBA

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Alonzo Mourning entró al estadio, ocupó su lugar en el podio junto a la línea, miró a su alrededor y sonrió.
Tras una larga carrera de espera, su oportunidad por fin llegó.
Todo el dolor que soportó en sus 13 años de carrera -- cirugías en el dedo, rostro, y rodilla, más aquella seria enfermedad que tuvo en el riñón, que lo forzó a un retiro temporal y a un trasplante -- ya están detrás.
Está saludable y ahora tiene su primera oportunidad de jugar por el título de la NBA.
“Sabiendo que es la oportunidad de tu vida, bloqueas todas las distracciones y te concentras en tu tarea”, dijo Mourning en un entrenamiento de los Heat en Dallas-- donde comenzó la serie el jueves por la noche, con triunfo para Dallas. “Mi objetivo en este momento es prepararme tanto mental como físicamente, y ayudar a mis compañeros a prepararse, así podemos ganar”.
El dueño de los Mavericks, Mark Cuban -- quien trató de contratar a Mourning hace dos años -- tiene una muy buena opinión del jugador.
“Es un ejemplo de trabajo duro y de concentración”, dijo Cuban. “Zo es un héroe por muchas razones. Espero que la gente se dé cuenta de eso”.
Mourning promedió los 7.8 puntos y 5.5 rebotes, con una efectividad del 60 por ciento esta temporada para Heat, en 10 aperturas como pívot, reemplazando a Shaquille O’Neal.
Pero su principal rol en Heat este año puede haber sido la inspiración. Sí, todavía puede jugar, pero el hecho de que elija jugar con la misma ferocidad de siempre es lo que maravilla a sus compañeros.
“Sé como se siente con respecto a esto”, dijo el entrenador de Heat, Pat Riley. “Para nadie quiero este campeonato como lo quiero para Alonzo. Tenemos una oportunidad. Eso es todo. Y queremos aprovecharla”.
Aún es el trabajador más duro del equipo, al menos según Riley. Su físico está en óptimas condiciones y ningún jugador -- ni siquiera O’Neal o Dwyane Wade -- consigue tanto aliento de la tribuna de Miami cuando ingresa a la cancha. Fue la cara de la franquicia hasta que llegó O’Neal, y los aficionados no lo olvidan.
“Con el centro comunitario que construyó y las cosas que hace, la comunidad lo ama”, dijo el alero de Heat, Udonis Haslem, nativo de Miami. “He estado aquí toda mi vida y no puedo pensar en otro deportista que haya hecho tanto por la ciudad”.
Mourning llegó a la ciudad en la temporada 1995-96, promediando 23.2 puntos, 10.4 rebotes y 2.7 tapas. El año siguiente, Heat llegó a las finales de la Conferencia Este, y perdieron ante los Chicago Bulls de Michael Jordan, en cinco juegos.
Y cuando le diagnosticaron la enfermedad en el riñón, que lo limitó a 13 partidos en la temporada 2000-01, parecía que la búsqueda de Mourning del anillo no daría resultado. Regresó a Heat, luego firmó con New Jersey, porque creía que tendría mejores probabilidades de conseguir un título con los Nets -- y Miami estaba en un período de reconstrucción.
Regresó a Miami a fines de la temporada pasada, y el verano pasado decidió posponer su retiro por un año, con este propósito en la mira.
“Lo que hemos soportado a través de todos estos años para llegar a esta instancia la hace aún más placentera”, dijo Mourning. “Pienso en esos 13 años, vaya. Muchos de los jugadores en la historia de este deporte saben lo difícil que es llegar hasta este punto. Es un camino poco recorrido”.
Mourning y O’Neal -- una vez adversarios -- ahora son buenos amigos. O’Neal ha terminado sus temporadas bañado en champaña tres veces, y dijo que nada le gustaría más que Mourning tenga esa experiencia antes de retirarse del juego.
“Él me ayudará a pasar por eso una cuarta vez”, dijo O’Neal, “y yo lo ayudaré a hacerlo una”n