El Deportivo

Reto del “Tiburón”

Granada sólo ha sido campeón con Heberto en la Primera División

Ernesto López no alineó aquella noche del 8 de mayo de 1993 en la Serie Final contra el San Fernando. Heberto Portobanco decidió dejarlo en el banco después de que en la violenta Serie Final “El Tiburón” apenas conectaba dos hits en 18 turnos. Por rendimiento, no era su Serie, pero fue la última que disputó.
Aunque fue un mal torneo, Ernesto tenía en su historial momentos espectaculares.
Cómo olvidar los tres jonrones que conectó “El Tiburón” en el séptimo juego de la Serie Final de 1977 contra los Mets de León, en el Estadio Nacional. O el feroz ataque desplegado en la Final de 1978 contra el Estelí, en que fue declarado el Más Valioso de la Serie.
Ernesto estuvo en los grandes momentos del Granada. Disfrutó los últimos cuatro banderines ganados por el conjunto granadino en su historia, y curiosamente estaba al lado de Heberto Portobanco, quien en la era moderna del béisbol es el único mentor ganador con esa franquicia. Ahora el turno es de ¨El Tiburón¨, pero desde el timón.
Hace 13 años Granada conquistó su último título nacional. Era el sábado 8 de mayo de 1993, en Granada. La serie favorecía al Granada 3-2, luego de cinco batallas, incluyendo una de 13 episodios, que duró 5:40 horas, que comenzó en jueves y terminó en viernes. Se jugaba el cierre del quinto inning, Granada ganaba 8x6 y tenía dos a bordo, con dos outs, cuando llovió torrencialmente.
Hubo una larga espera y el terreno estaba anegado, no se podía seguir, pero los árbitros dieron el tiempo prudencial. A eso de las 9:24 de la noche, y pese al reclamo del manager del San Fernando, Omar Cisneros, el árbitro José Castillo decretó juego terminado.
Muchos recuerdan a Granada en esa serie como el “campeón de lluvia”, en una especie de desprecio porque las Fieras no pudieron defender el banderín conquistado el año anterior.
Pero ese título fue bien ganado por los tiburones conducidos por Heberto. Fue el torneo de Bismarck Guadamuz, que bateó cinco jonrones y produjo 15 carreras, de Genaro Llanes, que en ese instante implantó un nuevo récord de promedio ofensivo, con .643, de Leonardo Cárdenas, que además de conectar dos jonrones en un mismo episodio bateó para .500, de Aníbal Vega, que promedió .476 en tanto Domingo Álvarez bateaba .417… Y también contribuyeron Bayardo Dávila, Mario Treminio, José Crawford, en respaldo de los lanzadores Carlos Hebert (1-1), José Luis Quiroz (1-0), Javier Vado (1-0), Luis Peralta (1-0), Luis Cano, Germán Espinoza, Alfredo Medina y Yuri Morales.
Granada ganó el primer juego de la serie, 5x3, en diez episodios, anotando dos en el décimo, una empujada por doble de Llanes y otra por hit de Domingo Álvarez. Guadamuz había jonroneado en el primer inning con dos en circulación, y por San Fernando jonronearon Juan Vicente López y Próspero González. San Fernando ganó el segundo juego 13x10, con ataque de 17 hits, entre los que hubo jonrones de Domingo Pérez y Próspero, Julio Medina y Pérez batearon de 6-4, con cuatro remolques de Domingo. Por Granada jonronearon Leo Cárdenas, que empujó cuatro, y Mario Treminio.
Granada se proyectó hacia el banderín, ganando los juegos tres y cuatro. El primero lo ganó 14x6, con 20 hits y jonrón de Mario Treminio, que empujó cuatro carreras. Por las Fieras jonronearon Julio Medina, Próspero González, Rafael Corea y Domingo Pérez. La ofensiva sultaneca siguió en el cuarto desafío, que ganó por nocaut 14x4, Cárdenas bateó dos jonrones en el séptimo inning, en que anotaron 10 carreras, y también jonroneó Guadamuz, que empujó cuatro en el juego.
El quinto partido fue el más largo jugado en una final, cinco horas con 40 minutos. Comenzó el jueves a las 6:58 de la noche y finalizó a las 12:40 de la mañana del viernes siete. San Fernando ganó 9x8, en 13 innings, decidiendo Rafael Corea con infield hit y dos outs. Granada bateó cuatro jonrones, dos de Guadamuz, uno de Llanes y otro de Bayardo Dávila. En ese juego hubo duelo de pitcheo entre los relevistas Asdrudes Flores y Luis Cano.
Y llegó el sexto juego. San Fernando se adelantó 3x0 en el arranque de juego, con jonrones de Juan Vicente López y Próspero González. Granada descontó dos en el cierre, por jonrón de Vega. En el segundo, las Fieras marcaron dos carreras y un jonrón de Llanes puso el juego 5x3 para las Fieras. Pero Granada siguió atacando. Empató el juego en el tercero, con dos remolques de Llanes y sumó tres más en el cuarto inning, por jonrón de Guadamuz con dos a bordo. Las Fieras anotaron su sexta en el quinto, pero en el cierre llovió.
En esa temporada, Granada terminó con un ayuno de 16 años sin coronarse. Había sido campeón por última vez en 1978, cuando le arrebataron la serie de nueve juegos al Estelí, que dirigía Argelio Córdova. Fue el segundo banderín seguido de Granada, que en 77, en la Liga Esperanza y Reconstrucción, derrotó en siete juegos a los Mets de León, del doctor Óscar Larios.
Y fue a Heberto Portobanco al que le correspondió la distinción de coronarse. En la historia de Granada se cuentan títulos ganados en 1913, 1914, 1937 y 1952. Veinte años después, cuando ya había finalizado el béisbol profesional y surgió la Primera División, Granada fue campeón con Heberto en 1972, teniendo a Denis Martínez y a Antonio Herradora en el staff y a Ernesto en evolución, con Luis Fierro, Pedro Torres, Denis Laguna, Larry Zavala y José Molina. Le ganó una serie extra de tres juegos al León.
Tras quedarse a la orilla del banderín en 1973, que se decidió en juego de desempate entre Flor de Caña y Cinco Estrellas, los Tiburones se llevaron los banderines del 77 y 78, años en que Ernesto hizo explosión en esas campañas y las trasladó a las finales.
Granada volvió a una final en 1985 contra los Dantos de César Jarquín, y el equipo capitalino se llevó el título en siete juegos, luego que los Tiburones se levantaron de un 0-3 adverso. Ocho años después se dio la serie contra el San Fernando.
Para 2004, Granada volvió a la final, pero el manager era Róger Acevedo para medirse al León de Noel Areas. Pero la serie finalizó rápido, en seis juegos a favor de los metropolitanos.
Ahora el turno es del “Tiburón”, pero no será al bate, sino desde la madriguera, dando indicaciones y apoyado en otro compañero de lucha: José Luis Quiroz, que maneja el pitcheo. Heberto consiguió los títulos granadinos desde 1972, veremos cómo labora Ernesto, que en su debut trata de conseguir otra hazaña beisboleran
Matagalpa, obligado a prevalecer
“La función debe continuar”. Pese a lo accidentado que fue el cierre de la temporada regular del Campeonato Nacional de Béisbol de Primera División, el viernes 16 de junio inicia la Serie Final entre los equipos Tiburones de Granada e Indígenas de Matagalpa.
No hay dónde perderse, el equipo matagalpino, el máximo ganador de la temporada, con un equipo sin fisuras, es el lógico candidato para imponerse en esta Serie. Ellos vieron cumplido su sueño de no tener enfrente al Bóer, contra el que sus posibilidades se reducían drásticamente, para vérselas con los Tiburones, a los que derrotaron continuamente.
Basados en los resultados observados en la temporada regular, fácilmente se puede predecir el favoritismo norteño. Contra Granada, Matagalpa tuvo balance 14-4, logrando nueve triunfos consecutivos en el cierre de temporada, incluyendo dos por forfeit, cuando los Tiburones levantaron campo en protesta por un evidente parcialismo arbitral en Matagalpa.
Las victorias granadinas fueron sólo en la primera vuelta, con dos triunfos de Julio César Raudez, uno de Óscar Gómez y otro de William Ponce. En cambio, Asdrudes Flores tuvo balance 4-0, Rafael Batista 3-0, Franklin Sánchez 4-2 y otra victoria la tuvo Jairo Pineda. Todos están en ese staff, donde también aparecen Oswaldo Mairena, Wilfredo Amador, y se verá si actúan Rafael Rojano y Óscar Chow, que estaban mal inscritos y fueron parte del polémico final de liga.
Granada tiene a Raudez como principal figura monticular, está llamado a impedir una posible barrida en cuatro juegos, que todavía no se ha dado en las finales de la Primera División. Los otros brazos que tiene son los de Kenly Chang, William Ponce, y se verá cómo responde Gilberto Méndez, que no pudo hacer mucho con el Bóer. En los relevos, Juan Pablo López, Jacinto Carrero y Carlos Pérez Estrella tratarán de contener la artillería rival. En ofensiva, todo favorece a los norteños, que en los juegos entre sí promediaron .322, por 172 hits en 534 turnos al bate, para anotar 98 carreras. También destacan en jonrones, con 11, con tres de Justo Rivas, dos Jasmir García y Gilton Calderón, y uno cada uno Freddy Chévez, Eddy Talavera, Jorge Luis Avellán y Danilo Sotelo. Todos están en el roster.
Granada bateó contra Matagalpa para .283 (147-520), anotando 63 carreras, y bateó seis jonrones, dos de Larry Galeano, y uno cada uno Domingo Álvarez, Próspero González, Jaime Soza y Norman Cardoze, quien ya no está en el conjunto. Matagalpa las tiene todas consigo, pero habrá que ver lo que ofrecen los Tiburonesn