El Deportivo

Una temporada para el olvido

El súper equipo Bóer resultó la sorpresa negativa de la Liga. Construido para demoler a cuanto conjunto tuviera enfrente, el Bóer tuvo pies de barro y perdió de forma increíble

Carlos Alfaro

Debió ser una temporada mágica para el Bóer. Una campaña revestida de fantasías interminables, por el plantel del que disponían. Un año de retiro perfecto para Nemesio Porras y la continuación sostenida del entusiasmado Martín Madriz, quien inició el torneo sediento de un segundo título de Campeón.
Debió ser todo bueno. Todo excelente, todo perfecto. Pero la realidad fue otra para el Bóer. En resumen, fue un evento que nadie querrá recordar, especialmente Madriz y Porras.
Los planes y las predicciones fueron echados al cesto de la basura. No hubo magia para el Bóer en la temporada, y en vez de fantasías interminables lo que hubo fue pesadillas interminables. Nemesio se conformó con jugar y ahora está contemplando la posibilidad de retirarse con su equipo de toda la vida en medio del fracaso, y Martín Madriz terminó arrepentido de haber sido parte del torneo, por la corrupción que aquejó a la Liga.
El súper equipo resultó ser la sorpresa negativa de la Liga… El Bóer, que fue construido para demoler a cuanto conjunto tuviera enfrente, resulto ser lo contrario, tuvo pies de barro, y la gran prueba es que los indios fue el conjunto que más reveses tuvo ante Estelí.
“No hay excusas de nada. Los muchachos jugaron pésimo y eso fue lo primordial para que hayamos fracasado en la Liga”, dijo Martín Madriz. “Pero eso no afectó mi motivación para seguir apoyando el equipo como Presidente. Lo que más me repugnó fue la forma tan descarada que Feniba, sin importarle violar los reglamentos, hizo todo para favorecer a Matagalpa”.
“Eso fue lo que más me molestó. Además, la forma en que Carlos García hizo y movió sus fichas para ayudar al equipo que dirige Omar Cisneros y que no les importó afectar a los otros, como fue nuestro caso. Por eso estoy arrepentido de haber sido parte de la Liga de este señor”, añadió Madriz.
Frustrante también para Nemesio
Nemesio Porras fue convencido para que fuera parte de los Indios del Bóer, antes de iniciar la campaña. Siempre se le visualizó como el símbolo del club, y en sus últimos turnos al bate en su carrera le vendieron la idea de que la mejor forma de colgar los spikes era haciéndolo como Campeón, con el equipo de toda su vida.
Porras comenzó la campaña con un entusiasmo único. Su preparación física para tener una buena campaña inició con semanas de anticipación, y siempre estuvo soñando y anhelaba una buena campaña, para su retiro definitivo del juego.
Justo como ocurrió con el Bóer y Martín Madriz, al final Nemesio culminó la campaña frustrado por los reveses constantes del equipo, y quizás avergonzado, porque nuevamente sus cifras estadísticas quedaron muy por debajo del nivel habitual.
“No es definitivo, pero la posibilidad del retiro aún la contemplo”, dijo Porras, luciendo más inclinado a la posibilidad de dejar de una vez por todas el juego que lo inmortalizó.
Porras, un “trescientista” nato, culminó esta campaña con promedio de .287 puntos, luego de 43 hits en 150 turnos al bate. Porras no conectó jonron y su producción estuvo resumida en sólo 19 carreras.
Esas cifras de Nemesio hicieron que abandonara su histórico puesto en la alineación, siempre era tercero o cuarto bate, y se le ubicara de séptimo y hasta octavo, en ocasiones.
“Han existidos personas que me han hablado de la posibilidad de hacerme una despedida en estos días”, dijo Porras. “Yo estoy viendo eso, y quizás me decida en los días siguientes”, concluyó el artillero.
Sin dudas, fue una temporada digna del olvido, para los Indios del Bóer, que fueron víctimas de múltiples arbitrariedades de los organizadores de la Liga, pero lo más dañino de todo fue que un conjunto construido para imponerse ante cualquiera, al final se convirtió en la gran decepción del torneon