El Deportivo

El negocio redondo del Mundial


BERLÍN / AFP
La Federación Internacional de Fútbol (FIFA) obtendrá ganancias multimillonarias con la Copa del Mundo 2006, por la que conseguirá grandes ingresos con la venta de derechos televisivos, aportes de patrocinadores internacionales de primer nivel y marchandising.
Una porción de esa gigantesca torta se repartirá entre las selecciones protagonistas: 196 millones de dólares, de los cuales 18.6 millones quedarán en manos del campeón.
Esta cifra global representa un aumento de casi 20% en función de lo entregado a los equipos en Corea/Japón 2002.
La repartición del dinero destinado a los premios irá decreciendo en función de la posición final, pero nadie se quedará con los sacos vacíos, ya que cada participante cuenta con una bolsa asegurada de 2.3 millones de dólares.
Otros gastos con los que se comprometió la FIFA son los viáticos, traslados en primera y 755.000 dólares para cada una de las 32 selecciones, en concepto de preparación (24.8 millones de dólares en total).
Pero la FIFA intentará dejar a todos contentos. Frente a las persistentes quejas de los clubes, por los perjuicios económicos que representa a las instituciones un jugador que vuelve lesionado del Mundial, el ente regulador del balompié creó un pozo de 11.2 millones de dólares para financiar las indemnizaciones a los clubes, en caso que deban afrontar esos problemas.
Las federaciones nacionales también tocan parte del negocio, pero el gran ganador es la FIFA: obtiene 1.046 millones de dólares con los derechos de televisión que adquirió la empresa suiza Infront Sport & Media AG.
A eso se le suman unos 700 millones de los 15 patrocinadores oficiales que ponen dinero para figurar en la “cartelera del espectáculo más visto del planeta”.
Pero estas multinacionales de primer orden, como Adidas, Coca-Cola o Hyundai, también aportan en especias para la organización: pelotas y equipamiento, gaseosas y automóviles para los traslados de la gente acreditada, etc.
También hay patrocinadores nacionales germanos, como Deutsch Bahn, que modernizó las redes ferroviarias con una inversión de 1.200 millones de euros, sobre todo en los alrededores de las 12 sedes.
Asimismo, la FIFA cuenta con los ingresos pro venta de marchandising (gorros y camisetas, logos, mascotas Goleo), un punto fundamental para cualquier evento moderno.
Para tener mejores canales de llegada al público, sus dirigentes acordaron comercializarlos a través de tres canales principales: la firma EM.TV AG (en Europa), Dentsu (en Japón) y Warner Bros (resto del mundo). Las ventas se estiman en 1.700 millones de dólares.
El organizador, Alemania, también aprovechará la explotación de la vidriera más observada del planeta. Muchas empresas se asociaron a los gobiernos regionales para remodelar estadios con el fin de que sus marcas lleven el nombre de los estadios, como el Allianz Arena de Múnich, que tuvo una inversión de 340 millones de euros (el más caro).
Según la Agencia Alemana del Empleo, gracias al Mundial se crearán alrededor de 50.000 puestos de trabajo en los sectores de hotelería y servicios.
La Copa del Mundo es un negocio redondo en el que todos se llevan una porción de la torta, aunque algunos se comen la más grande, como la FIFA, que ya mueve números de una multinacional más que de una Federación deportiva.