El Deportivo

Así lucen los máximos ganadores


Brasil y su “cuadrado” de atacantes

Los egos fueron dejados a un lado

Por Hernán Bahos Ruiz
Agencia EFE -Carlos Alberto Parreira, al igual que Gordio, el rey de Frigia, encontró un nudo difícil de desatar, pero a diferencia de la suerte que le tocó al personaje del antiguo país de Asia, supo encontrar en las eliminatorias del Mundial el artificio preciso para afirmar a Brasil como favorito al título.
El “nudo gordiano” que se le planteaba a Parreira en su vuelta a la selección era administrar un elenco de estrellas con sus gigantescos egos y vanidades, pero se desató fácil, con un sabio pero firme discurso, y dejó a la vista un equipo motivado, que muchos ven casi invencible, gracias a su “cuadrado mágico”.
Consultado sobre su secreto para administrar el comportamiento tan particular de los astros que tiene en su equipo, Parreira evocó una anécdota relatada por Quincy Jones durante la grabación del disco benéfico “We are the world”.
Según el productor musical, puso un letrero en la puerta del estudio para que lo leyeran al entrar todos los artistas (entre los que figuraban nombres de la talla de Bruce Springsteen, Billy Joel, Michael Jackson, Lionel Richie, Tina Turner o Stevie Wonder): “Por favor dejen sus egos afuera”. Parreira transmitió ese mismo mensaje a sus dirigidos al retomar el manejo de la selección brasileña en 2003.
El nuevo atractivo de un conjunto que quiere rescatar el “jogo bonito” lo ofrecen Adriano, Kaká, Ronaldo y Ronaldinho Gaucho, el Mejor Jugador del Mundo en la actualidad.
Adriano se consolidó como titular absoluto de la selección, después de emerger como el mejor valor de la Copa América, la que Brasil conquistó en 2004 en Perú.
En el Inter, el “Emperador” se ha mostrado muy irregular, pero en su última aparición con el equipo de Parreira en una competición oficial, la Copa de las Confederaciones, fue elegido el Mejor Jugador del torneo.
Kaká mantiene una impecable regularidad, tanto en su club, el Milán italiano, como en la selección. Ronaldo, aunque ha tenido un año gris con el Real Madrid, lastrado por las lesiones, siempre es una garantía de gol.
Así como los tres mosqueteros eran cuatro, el “cuadrado mágico” brasileño puede sumar en cualquier momento otro elemento, si se consuma la esperada explosión del joven Robinho.
Con estas figuras, la selección de Carlos Alberto Parreira encaró las eliminatorias sudamericanas, que terminaron con una goleada por 3-0 a Venezuela y el primer puesto de la clasificación, que Argentina prácticamente había monopolizado.
Brasileños y argentinos terminaron empatados con 34 puntos, pero el equipo “canarinho” tuvo un mejor saldo de goles (18 contra 12).
Distinto a las eliminatorias del Mundial de 2002, en las que Brasil selló su visado sólo en el último partido, en las del torneo de 2006 los de Parreira se clasificaron con dos jornadas de anticipación.
Fue la primera vez que la selección ganó las eliminatorias desde la creación del formato de todos contra todos. Por haber sido campeón del Mundial de 1994, Brasil no disputó la primera edición para el de 1998, y los pupilos de Luiz Felipe Scolari sufrieron para obtener el tercer puesto en el torneo clasificatorio sudamericano del Mundial de 2002.
Una dura prueba similar debió afrontar el mismo Parreira en su campaña hacia el Mundial de Estados Unidos.
La tranquila campaña brasileña hacia la fase final del Mundial de Alemania la estableció el técnico, con una base de quince de los 23 convocados por Scolari para Corea del Sur y Japón.
Cuenta con tal elenco de estrellas, que Parreira ha dejado sin Mundial al lateral derecho Juliano Belletti, autor del gol que le dio la Copa de Europa al Barcelona, y a Julio Baptista, el gran fichaje del Real Madrid esta temporada.
Brasil, que conquistó el quinto título mundial de su historia con un esquema de tres zagueros, cinco medios y dos arietes, ha desempolvado desde las eliminatorias del Mundial de Alemania el ya clásico 4-4-2.
La propuesta de Parreira deja de lado la marca a presión que encantaba a Scolari y plantea coordinados cierres de espacios con una propuesta de defensa en zona.
De la mitad para arriba, emergen la cadencia y el racionalismo, para asociarse en torno al balón, llegar tocando hasta el área enemiga y matar en una buena combinación de talento técnico, especialmente de las aristas de su “cuadrado mágico”.

Por nuevos lauros

Selección argentina, una rica historia futbolera

Por Óscar Laski
BUENOS AIRES/ AFP -La selección argentina llega al Mundial de Alemania-2006 con una rica historia avalada por dos títulos ecuménicos, pero sus apasionados hinchas exigen urgente revancha y, tras el fracaso en la anterior cita máxima, claman por un lauro internacional, que no celebran desde 1993.
Los títulos mundiales en Argentina-78 y México-86 y los subcampeonatos en Uruguay-30 e Italia-90, así como el surgimiento constante de figuras de alto nivel, ubican a los blanquicelestes entre los seleccionados de mayor relieve en la historia.
Pero recién, en 1978, pudo plasmar las constantes amenazas de llegar a cosas mayores, cuando de la mano del entrenador César Menotti la selección comenzó a ser prioridad y orgullo para los jugadores, que antes preferían seguir en sus clubes ante la enorme desorganización y desprestigio del representativo.
Ello le dio un sello que le permitió repetir el título en México-86, donde el ídolo Diego Maradona fue la figura excluyente y considerado el Mejor Jugador del mundo, una distinción unánime que sólo había logrado el brasileño Pelé.
La influencia de Maradona fue tal, que, pese a jugar lesionado casi todo el torneo y con un equipo de escaso relieve técnico, Argentina llegó hasta la final de Italia-90, que perdió ante Alemania por 1-0. La selección argentina atesoró un fuerte prestigio internacional y desde los finales de los años 70, cientos de jugadores emigraron al fútbol europeo.
Lionel Messi, un habilidoso que a los 18 años brilla en el FC Barcelona, se perfila como revelación del Mundial de Alemania, continuando la estirpe que lideró Maradona. Mario Kempes, Daniel Passarella, Gabriel Batistuta, Ricardo Bochini, Roberto Perfumo, René Housemann, Miguel Brindisi, Ubaldo Fillol, Claudio Caniggia, Norberto Alonso y antes Adolfo Pedernera, José Manuel Moreno, Amadeo Carrizo, Oreste Corbatta, Ángel Labruna, Norberto Méndez, Omar Sívori, entre otros, son algunas de las figuras que nutrieron la rica historia del fútbol local.
Argentina tendrá en Alemania su decimocuarta participación en Mundiales, la novena consecutiva, aunque en las tres últimas citas (Estados Unidos-94, Francia-98 y Japón Corea del Sur-2002) se quedó en el intento y regresó a casa, tras guardar en las maletas el certificado de favorita.
En los 13 Mundiales que ha participado jugó 60 partidos, de los cuales ganó 30, igualó 11 y perdió 19, con 102 goles a favor y 71 en contra. El goleador histórico de la selección blanquiceleste es Gabriel Batistuta, con 59 tantos en 78 partidos.
El seleccionado mayor blanquiceleste no logra título internacional alguno desde 1993, cuando ganó la Copa América de Ecuador, mientras que obtuvo su primera medalla de oro olímpica en Atenas-2004 con una formación sub-23, en la que descolló Carlos Tévez, citado para Alemania.
En ese período, con la conducción del actual entrenador de la mayor, José Pekerman, Argentina logró una marca de tres Mundiales Sub-20 (Qatar-95, Malasia-97 y Buenos Aires-2001) y con su supervisión, repitió en Holanda-2005, pero no pudo trasladar ese desempeño a la mayor.
Fuera de las citas máximas, Argentina atesora 14 títulos de Copa América, entre otras señales de la supremacía regional que discute a su archirrival Brasil, el gallardo líder del planeta, con cinco títulos mundiales en sus vitrinas. Tal vez, para intentar equiparar a su adversario histórico, las estadísticas de la federación local indican que, sumando lauros de clubes y selecciones (mayor y juveniles), Argentina “es el país en el mundo que más trofeos ganó a nivel internacional”, con un total de 220.
Según la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), los seleccionados obtuvieron 165 títulos (42 oficiales), mientras que los clubes lograron 55, entre copas continentales e intercontinentales.

Italia apuesta a la belleza del renacimiento

ROMA / AFP -Tras las decepciones del Mundial-2002 y la Eurocopa-2004, Italia llega renovada a Alemania-2006, con un técnico de raza ganadora, Marcello Lippi, y una plantilla rica en calidad, la que buscará la cuarta Copa del Mundo de la historia ‘azzurra’.
Lippi viene laureado por sus repetidos títulos con la Juventus de Turín y sus éxitos, con una escuadra italiana rejuvenecida, continuaron en las eliminatorias mundialistas, donde Italia finalizó primera delante de selecciones complicadas como Noruega, Escocia y Eslovenia. La eliminación en primera ronda de Italia en la Eurocopa de Portugal significó la destitución de Giovanni Trapattoni, quien había conducido a la escuadra azzurra hasta unos frustrantes octavos de final en el mundial asiático, y la posterior designación de Lippi.
Una vez retirado el emblemático Paolo Maldini, que en 2002 decidió abandonar su carrera internacional batiendo el récord del ex portero Dino Zoff, con 126 selecciones, Lippi puso en marcha un proceso de renovación, aunque sin modificar demasiado el típico esquema de juego peninsular. En la portería, Pierluiggi Buffon (Juventus) es intocable y, en la defensa, también los centrales Alessandro Nesta (Milán) y Fabio Cannavaro (Juventus). En el mediocampo, Andrea Pirlo (AC Milán) arma, con Gennaro Gattuso (AC Milán) en la contención y el italo-argentino Mauro Camoranesi (Juventus) haciendo el ida y vuelta por la derecha. En la ofensiva, Francesco Totti (AS Roma), recientemente recuperado de una fractura en una pierna, o Alessandro Del Piero, bicampeón con la juventud, ponen el toque distinto para que rematen Filippo Inzaghi (AC Milán), Alberto Gilardino (AC Milán) o Luca Toni (Fiorentina), máximo artillero del calcio la última temporada. Italia, que es una de las favoritas, a pesar de no estar entre los primeros rangos, deberá pasar sus exámenes iniciales en el grupo E, que integran la temible República Checa, Estados Unidos y Ghana.
Sus tres títulos mundiales (1934, 1938, 1982) y sus dos finales (1970, 1994) acreditan su pasado glorioso, pero también marcan las responsabilidades de este equipo renovado que tendrá que devolverle a Italia su verdadero lugar en la escena mundial del fútbol.

Gran reto para Klinsmann

BERLIN / AFP.- Con un pasado glorioso que incluye 15 participaciones en 17 ediciones mundialistas y tres títulos (1954, 1974 y 1990), la Mannschaft, buscará su cuarta corona de la mano de Jurgen Klinsmann en el banco y Michael Ballack liderando en el campo a una nueva generación.
La ambiciosa y rejuvenecida selección germana encara la primera Copa del Mundo organizada en la Alemania reunificada, ya que en 1974, cuando el equipo de Franz Beckenbauer y Gerd Muller ganó el trofeo en Múnich, el festejo correspondió sólo a la RFA.
Para buscar el éxito, Alemania cuenta con la juventud de su efectivo, pero también del entrenador.
Para relanzar una formación desestabilizada por una eliminación en la primera ronda de la Eurocopa-2004, dos años después de haber alcanzado la final en el Mundial asiático, los dirigentes alemanes han confiado en Juergen Klinsmann, ex goleador estrella del equipo nacional aunque sin ninguna experiencia como entrenador.
Una iniciativa más que sorprendente ya que el interesado vive en Los Angeles y su sistema incluye métodos poco habituales, entre ellos un psicólogo y entrenamientos acompañados de música rap.
Klinsmann quiso imprimirle al equipo un nuevo carácter ofensivo y para ello convocó a jóvenes como el delantero Lukas Podolski y el mediocampista Bastian Schweinsteiger, aunque la defensa, con Mertesacker, Robert Huth y Thomas Hitzlsperger entre sus figuras salientes, sufre esa falta de experiencia lógica.
Para conducir al equipo, Klinsmann le tiró la responsabilidad a Michael Ballack.
En el arco, Klinsi’ vivió su mayor dilema, pero terminó apostando por Jens Lehmann como titular y dejó al emblemático Oliver Kahn, mejor jugador del Mundial-2002, como suplente.
Condenada a disputar partidos amistosos, Alemania sólo ha contado con la Copa Confederaciones-2005 para ponerse al mismo nivel que el resto de las selecciones clasificadas.
Derrotada por Brasil en las semifinales, acabó tercera en esta competición preparatoria del Mundial. Pero dio muestras de debilidad atrás, al encajar tres goles frente al modesto Australia.
La dura caída en Italia (4-1), a tres meses del Mundial, ha desencadenado las críticas respecto al seleccionador, que llega de algún modo debilitado. Un trabajoso empate 2-2 con la selección de Japón volvió a ensombrecer la actuación germana.
Pero la tranquilidad llegó en su último partido de preparación, el viernes, al golear 3-0 al equipo de Colombia en Monchengladbach. Ahí Jurgen Klinsmann alineó al que debería ser su once de salida el 9 de junio en Múnich en el partido inaugural de la Copa del mundo, contra Costa Rica.