El Deportivo

“Fieras” al Mundial de Alemania Ronaldinho ‘Jogo Bonito’


Imparable Ronaldinho, insaciable Ronaldinho, increíble Ronaldinho. El diez del Barcelona, el diez de la ‘verdeamarelha’ intentará rubricar con la consecución del hexacampeonato mundial, lo que nunca antes ningún futbolista ha conseguido.
Tres títulos con el Barcelona: la Liga de Campeones, la Liga y la Supercopa de España; y hasta diez galardones a título individual, entre ellos el ‘Balón de Oro’, el más prestigioso del mundo del fútbol.
Ronaldinho es la alegría del fútbol. Con 26 años disfruta de su mejor momento y piensa en batir records. El próximo: levantar la Copa del Mundo el mismo año que se llevó para su casa el ‘Balón de oro’, algo que nadie, ni siquiera los más grandes, han conseguido en la misma temporada.
Su temporada ha sido extraordinaria. Sin ser goleador, Ronaldinho ha marcado 25 tantos; como pasador ha vuelto a lucir especialmente: 20 asistencias. Además, su extraordinaria técnica individual ha revolucionado el mundo del fútbol, unos fundamentos conseguidos a base de convivir muchos años junto al balón, en casa, viendo la tele desde el sofá y en todos los entrenamientos.
Con Ronaldinho han aparecido nuevos conceptos, propios de un jugador inclasificable y malabarista. Con él, el mundo de fútbol ha redescubierto las ‘elásticas’, creadas por Rivellino, las ‘colas de vaca’, los ‘sombreros’ y las ‘espaldinhas’. Vive para crear en los entrenamientos y llevarlos a la práctica en los partidos.
En las vitrinas de su casa de Castelldefels, muy cerca de Barcelona, casi no le caben más trofeos. Empezó en verano de 2005 recogiendo el de mejor delantero de la ‘Champions’, y después ya no paró: el premio FIFPRO (otorgado por los propios futbolistas), el ‘Balón de Oro’, el premio ‘Brasil Olímpico’, el ‘FIFA World Player’, el ‘World Soccer’, el ‘Onze de Oro’, el de la ‘Comunidad Iberomericana…”
No se cansa. Ya piensa en el Mundial después de haber participado en los triunfos del Barca (Liga, Champions, Supercopa) y en el último de la ‘selecao’, la Copa Confederaciones 2005, donde tuvo el honor de lucir el brazalete de la selección brasileña, ante la ausencia de Cafú.
Ronaldinho está llamado a hacer historia y a conseguir un lugar entre los mejores. Pelé, Maradona, Cruyff... Siempre Ronaldinho, siempre con la sonrisa en la boca, dispuesto a alegrar una tarde a los suyos y a arruinársela al resto.
Shevchenko, ‘hijo’ de Blokhin y ‘nieto’ de Lobanovsky
Madrid / EFE
El delantero Andrey Shevchenko, una de las figuras consagradas del fútbol mundial, es, por ende, la gran referencia de la selección de Ucrania, sobre el papel la principal rival de España en el grupo H del Mundial de Alemania, en el que también figuran Túnez y Arabia Saudí.
A los 9 años fue reclutado por Alexandr Shpakov. En 1991 ganó el último campeonato junior de la URSS, un año después de haber sido el máximo goleador de la Copa Ian Rush, en Gales, lo que le hizo acreedor a un par de botas que le entregó el artillero británico.
En la primavera del 92 subió al conjunto B del Dinamo de Kiev, con cuyo primer equipo debutó el 8 de noviembre de 1994, ante el Shakter Donetsk, menos de un mes después de jugar por primera vez con la selección Sub 21 de Ucrania, contra Eslovenia.
Su estreno en Champions League llegó el 23 de noviembre, contra el Spartak en Moscú, cuando sustituyó a Sergei Rebrov, con el que acabaría volviendo locas a las defensas rivales, tanto en el Dinamo --con el que ganó cinco títulos de liga y tres de Copa-- como en la selección ucraniana, en la que debutó en marzo de 1995 ante Croacia y con la que anotó su primer gol un año después ante Turquía.
El 1 de julio de 1999 se convirtió en el fichaje más caro efectuado hasta ese momento por el Milan --25 millones de dólares--, con el que fue máximo goleador (24 tantos) de la liga en su primera temporada, algo que nunca había conseguido un extranjero en Italia.
Repitió galardón en 2004, año en el que ganó la liga, a lo que une, entre otros trofeos, una Copa y una Supercopa de Italia y una Supercopa de Europa con el Milan, con el que el mayor éxito logrado fue la Liga de Campeones de 2003, ante la Juventus, que resolvió en la tanda de penaltis, en la que él obtuvo el gol decisivo. Desde que llegó a la capital de la Lombardía, en el 99, lleva 173 goles.
Lesionado en la rodilla izquierda, podrá recapacitar si acepta la oferta que le ha hecho su club para que no parta a Londres mientras se recupera para el Mundial. Cuando ganó la Champions lo festejó a lo grande, porque pensaba que jamás podría optar a un título internacional con Ucrania. En Alemania tendrá la oportunidad de luchar por lo contrario.
Messi: el fenómeno que viene
Barcelona / EFE
De no ser por los problemas musculares que le han perseguido durante la parte final de la temporada, Lionel Messi hubiera sido la nueva sensación del año en Europa. Ahora todo apunta a que ‘La Pulga’ será uno de los jugadores a seguir en Alemania.
En el momento más inesperado, Messi ha aparecido en la escena del fútbol mundial con mucha fuerza. Cumplirá 19 años en pleno Mundial, y en el Barcelona ha batido records: el de precocidad (es el jugador más joven de la historia en marcar un gol en Liga), pero en especial el de descaro.
Pertenece a la disciplina del Barcelona desde hace seis años, pero éste ha sido el suyo. Ha formado parte exclusivamente del primer equipo, consiguió la doble nacionalidad, debutó con la selección absoluta de Argentina y, además, ha recibido el trofeo ‘Golden Boy’, que le coronó como mejor jugador Sub 21 de Europa.
Es zurdo y por ello y por la grandeza de su fútbol, en Argentina lo comparan con Diego Armando Maradona, quien ya le declara como su sucesor y no duda en afirmar que “está destinado a disputarle el trono al mejor jugador del mundo, Ronaldinho”.
En el Barcelona juega por la banda derecha, Frank Rijkaard aprovecha su capacidad de desborde para poner en dificultades a las defensas más curtidas y, además, tiene llegada a puerta y, sobre todo, gol.
En Alemania Messi tiene ganas de reivindicarse. No juega un partido oficial desde el pasado 7 de marzo, cuando se rompió el bíceps femoral de la pierna derecha. Las ganas por volver le jugaron una mala pasada, forzó en la recuperación y volvió a romperse. No pudo participar en la final de la Liga de Campeones, por lo que Messi lo pasó fatal en las gradas de Saint Denis y ya no le quedaban uñas que morderse.
En el mundo del fútbol nadie tiene dudas sobre su talento. Uno de los primeros en advertirlo internacionalmente fue Fabio Capello, durante el verano de 2005: “Nunca he visto a un jugador tan joven con tanto talento”, aseguró.
Henry, la punta de lanza
del ataque francés
París / EFE
A la sombra del capitán Zinedine Zidane, Francia cuenta como punta de su ataque con Thierry Henry, un jugador que ha crecido en calidad y en madurez en su club, el Arsenal inglés, pero que no acaba de cuajar cuando se enfunda la casaca “bleu”.
A punto de cumplir 29 años, Henry se encuentra en el momento más dulce de su carrera, tras renovar por el Arsenal y haber sido finalista de la Liga de Campeones, en la que su equipo cayó ante el Barcelona.
El jugador afronta el Mundial de Alemania con el objetivo de ser uno de los pilares de la selección francesa. Indiscutible “número dos” del colectivo, por detrás del capitán Zidane, Henry sabe que sus goles serán imprescindibles para que Francia reverdezca los laureles perdidos en los últimos años.
Para ello deberá mejorar sus resultados con la selección, mucho peores de los que cosecha con su club.
Con la camiseta “bleu”, Henry no impone el mismo temor que infunde cuando se viste de “cañonero”. En Londres, Arsene Wenger le ha preparado un sistema hecho a su medida, un sacrificio que Raymond Domenech no parece dispuesto a hacer.
Su palmarés con el Arsenal no ha parado de crecer mientras que el de la selección se detuvo en 2004, tras haber alzado la Copa del Mundo en 1998, la de Europa en 2000 y una Copa de Confederaciones en 2003.
De la mano de Henry, el Arsenal ha roto este año su techo europeo --nunca antes había pasado de cuartos de final--, ha ganado dos ligas inglesas (2002 y 2004), dos Copas (2002 y 2003), la Charity Shield de 2004 y fue finalista de la Copa de la UEFA en 2000.
El francés fue máximo goleador de su liga en 2002, 2004 y 2005 y es ya el jugador que más tantos ha conseguido con el Arsenal, por delante del legendario Ian Wright.
En 1998 alzó el título de campeón del mundo y comenzó a sentir la necesidad de romper el huevo del fútbol francés.
El Juventus de Turín le ofreció una posibilidad en diciembre de 1999, pero ni la posición que ocupaba en el campo ni su situación personal le permitieron triunfar en Italia.
Wegner lo rescató de Piamonte y le llevó al Arsenal que estaba construyendo, donde se convirtió en el centro de su proyecto.
Drogba, el colmillo más incisivo de Costa de Marfil
Madrid / EFE
Didier Drogba, que esta campaña fue uno de los artífices del segundo triunfo consecutivo del Chelsea en la liga inglesa, está llamado a liderar la selección de Costa de Marfil en el Mundial de Alemania, donde el país africano debutará en una fase final del principal torneo por selecciones.
Costa de Marfil integra el ‘grupo de la muerte’ junto a Argentina, Serbia y Holanda.
Drogba, nacido hace 28 primaveras en Abiyán, la capital de su país, llegó a Francia con cinco años y a los 21 hizo realidad su sueño de infancia, al firmar su primer contrato profesional con un equipo de fútbol, el Le Mans, de la Segunda División, con el que disputó, durante su primera temporada, 30 partidos en los que anotó siete goles.
La mala suerte acompañó a “Tito” en sus primeros años como profesional. Con diversas lesiones, entre las que destacan roturas de fíbula, dos metatarsianos y un tobillo, perdió la titularidad en beneficio de Daniel Cousin, y cuando volvió a la formación inicial lo tuvo que hacer en las bandas, en lugar de en el centro del ataque.
Pero como la vida da muchas vueltas, la marcha de Florèse al París Saint Germain y la lesión de Guivarch le abrieron a Drogba las puertas del Guingamp en el mercado invernal de enero de 2002, por lo que Didier saltó a los 24 a la Primera División gala, en la que debutó y fue pieza vital en el primer triunfo fuera de casa de su nuevo equipo.
La parte más conocida de la carrera del marfileño es su periplo en el Chelsea londinense, club que pagó por él 24 millones de libras esterlinas, en un traspaso astronómico que superó las cifras de los fichajes de Ronaldinho por el Barcelona o de Beckham por el Madrid.
Fue partícipe de un hecho histórico, al contribuir, bajo las órdenes del portugués Jose Mourinho, a que --50 años después-- el Chelsea volviera a ganar la liga inglesa. Éxito que repitió esta temporada, en la que Drogba aportó 12 goles.
Michael Ballack, el alma
de Alemania en busca
de su consagración
Berlín / EFE
La selección alemana tiene desde hace años su destino ligado al de Michael Ballack, su capitán, su máximo goleador dentro de la convocatoria actual y su esperanza de creación en el centro del campo, pese a lo cual en Alemania no faltan sus críticos.
Muchos consideran que el nuevo jugador del Chelsea rara vez da todo lo que se espera de él como estratega y que, pese a la ascendencia que tiene sobre sus compañeros, rara vez asume el liderazgo en el campo.
No obstante, hasta los críticos más acérrimos consideran a Ballack imprescindible para el equipo de Jürgen Klinsmann, y han llegado al extremo de llamar a la selección el FC Ballack.
En lo que hay consenso absoluto es en la peligrosidad que tiene Ballack para la portería contraria, tanto en el juego aéreo como con disparos desde todas las distancias.
Uno de los títulos oficiosos que con más frecuencia se le concede es el de “mejor cabeceador de Europa”.
Su último entrenador en el Bayern de Múnich, Félix Magath, sin embargo, ha dicho que Ballack no es el mejor cabeceador de Europa, sino del mundo, y viendo lo que suele hacer en los duelos por balones aéreos la afirmación es más que aceptable.
Al lado de sus goles de cabeza, los marcados con disparos desde media distancia con la pelota en movimiento forman un buen porcentaje de su cuenta personal.
Ballack, que por naturaleza es diestro, dispara indistintamente con las dos piernas desde cualquier distancia, gracias a que en sus años de juvenil gastó horas y horas practicando con la zurda.
Además de marcar un buen número de goles para un centrocampista, sus tantos muchas veces suelen darse en momentos decisivos de un partido o incluso de un torneo o de una eliminatoria, como ocurrió con los tres goles que le hizo a Ucrania en la repesca para el Mundial de 2002.
El ser ambidiestro le ayuda a la hora de meter pases al vacío, centrar o definir desde corta distancia cuando aparece frente a la portería contraria en posición de centrodelantero, lo que suele ocurrir con cierta frecuencia, para desconcierto de los defensas contrarios.
Nedved, ‘el León de Praga’, afila sus garras
Madrid / EFE
El futbolista checo Pavel Nedved afrontará en Alemania el que será, muy probablemente, su último Mundial, y lo hace con la intención de que su selección vuelva a brillar como sucedió en la Eurocopa de 2004, en la que sólo la sorprendente Grecia, a la postre campeón, le dejó fuera del torneo en semifinales.
El ‘León de Praga’, nombre con el que se título la biografía del jugador checo escrita por el periodista italiano Bruno Bernardi, prepara con celo su último Mundial, puesto que, cerca de cumplir 34 años, el centrocampista del Juventus italiano enfila la recta final de su carrera.
Hijo de un granjero, Nedved nació el 30 de agosto de 1972 en la ciudad de Cheb, aunque comenzó su trayectoria profesional en el Dukla de Praga en la temporada 91-92, un año antes de recalar en el Sparta de Praga, en el que dio a conocer su enorme talento durante las cuatro campañas en las que allí militó.
Sin embargo, su irrupción en el panorama internacional llegó en la Eurocopa de 1996, en la que la República Checa fue subcampeona, sólo superada por Alemania en la final, aunque el reconocimiento definitivo le llegó en 2003 con la consecución del Balón de Oro.
En el equipo Juventus de Turín, además de ser su principal baluarte, el palmarés de Nedved ha crecido brillantemente con tres ligas italianas más y dos Supercopas de Italia. Su mayor decepción en el equipo piamontés fue la final de la Liga de Campeones que Nedved se perdió por sanción y que su equipo se dejó en la tanda de penaltis ante el Milan en 2004.
Sus cualidades futbolísticas, en las que a su calidad y visión de juego añade una fuerte presencia física en el terreno de juego, se funden a un carácter reservado en nada parecido al de otras estrellas futbolísticas y que han motivado que en Italia se le conozca también con el sobrenombre del ‘el Monje Guerrero’.
Próximo a cumplir 34 años, si el ‘León de Praga’ afila sus garras, el ‘Monje Guerreo’ vela armas con la intención de despedirse a lo grande del que será, muy probablemente, su último Mundial y liderar a la selección de la República Checa, otra de sus debilidades, a un éxiton