El Deportivo

Así recuerdan “El Gol”

El 22 de junio se cumplieron 20 años del soberbio tanto de Maradona a Inglaterra, quizá el mejor en la historia de los mundiales, y de la ‘mano de Dios’. Dos décadas después, protagonistas de ese juego, entre ellos los ingleses regateados, narran sus recuerdos

Colonia
A la entrada del estadio Azteca, en Ciudad de México, se levanta una estatua de bronce a tamaño natural. Representa al joven Diego Maradona. A los pies de la figura se lee una fecha: 22 de junio de 1986. Se cumplieron 20 años del partido que enfrentó a Argentina con Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México. Ese día, bajo un calor sofocante, el futbolista más maravilloso que ha dado la era de la televisión se coronó con un golazo. El gol de la Copa del Mundo. Una acción que recuerdan siete testigos directos, tres argentinos y cuatro ingleses.
- Terry Fenwick, central inglés: “Las condiciones no eran de ninguna manera las más adecuadas para el fútbol inglés. El campo estaba bien, pero la altitud de la Ciudad de México sobre el nivel del mar hacía que cada gasto de energía que hacíamos tardara mucho más tiempo en recobrarse. Habíamos estado en Monterrey, que era menos alto, y al llegar a México sentíamos que nos faltaba el oxígeno”.
- Bobby Robson, seleccionador de Inglaterra: “No mandé que marcaran a Maradona, porque teníamos un gran equipo. Si ponía marca personal iba a afectar nuestro funcionamiento. Y yo creía firmemente que si jugábamos todo lo bien que podíamos, podríamos derrotar a Argentina, a pesar de Maradona. Así que salimos a jugar con nuestro sistema y nuestro estilo, sabiendo que, cada vez que Maradona recibiera la pelota, teníamos que ponernos alerta. No tuvimos mucho éxito, pero sabíamos que daba igual ponerle un hombre porque era capaz de irse de todos los defensas que le pusieras. Eso fue exactamente lo que hizo. ¿De qué me habría valido ponerle una marca personal? Argentina jugaba con dos delanteros y Maradona por detrás. Nosotros teníamos cuatro defensas con orden de no subir y dos centrocampistas que trabajaban muy duro”.
- Jorge Burruchaga, atacante argentino: “Recuerdo que Diego no necesitaba atarse los botines. Siempre hacía los entrenamientos con los cordones sueltos. Ese día calentó igual. El pie le entraba en el botín como si fuera un guante”.
- Fenwick: “Creo que hombre por hombre teníamos mejor equipo que Argentina. Pero tenían a la joya, el genio que ganó la Copa del Mundo. Antes del partido pensé que debíamos marcar a Maradona. No era lo normal, pero con ciertos jugadores es necesario. Bobby dijo que no, y ahora es difícil decir lo que habría pasado de haberlo hecho. Para mí fue muy frustrante. ¡Maradona arruinó mi carrera en cuatro segundos!”.
- Burruchaga: “El partido fue muy táctico, muy trabado durante la primera mitad. Pero Argentina siempre fue protagonista. Ellos estaban esperándonos. Estaban atentos a Maradona. Había mucho temor por él. Y lo apretaban. ¡Lo que le pegaron al principio!, en el medio campo sobre todo”.
- Peter Reid, centrocampista inglés: “Del centro del campo hacia adelante, Inglaterra tenía un equipo demasiado bueno como para empeñarlo en seguir a Maradona. Perdimos a Bryan Robson, porque se le dislocó el hombro antes de la Copa, pero ahí estaba Hoddle para sustituirle, y teníamos a Waddle, a Barnes y a Steven por detrás de Lineker y Beardsley. Cuando Robson decidió no hacer marca personal actuó correctamente porque estábamos convencidos de que si hacíamos nuestro fútbol, podíamos ganarle a cualquiera. En defensa nos propusimos estar muy atentos y repartirnos el trabajo por zonas para evitar que Maradona se moviera con libertad cada vez que recibiera la pelota, fuera cual fuese el lugar del campo”.
- Fenwick: “El partido en los primeros 45 minutos fue muy malo. Los dos equipos reflejamos en el campo la tensión de la guerra pasada. Y creo que el gol de la mano de Dios realmente lo cambió todo. Maradona lo hizo como un experto, con mucha astucia. Levantó la mano de Dios y fue una acción bastante clara que nunca debió acabar en gol. En el fútbol moderno esto es inconcebible”.
- Peter Beardsley, delantero inglés: “Fue un gran día. Perder siempre es decepcionante, pero lo hicimos bien, y sin la mano de Dios probablemente habríamos ganado el partido. ¿No? El segundo gol fue magnífico, pero sin ese primer gol no se puede explicar el segundo. Fue un punto de inflexión brutal. Maradona era un jugador fantástico y es la razón por la que Argentina ganó la Copa. Pero lo que hizo está mal. Fuimos 11 jugadores timados”.
- Reid: “Peter Shilton era un gran portero. Pero no tuvo su día más brillante. Posiblemente pudo hacer algo más en el gol de la mano de Dios. Lo cierto es que Maradona saltó más’.
- Fenwick: “Posiblemente estábamos en estado de shock. El que repase el vídeo comprobará que yo fui el único jugador que reclamó al árbitro [el tunecino Ali Ben Nasser] que anulara el gol. Lo perseguí hasta el círculo central diciéndole que había sido con la mano. Los demás jugadores ingleses no reaccionaron. No podían creer lo que estaba pasando. Estaban aturdidos. Ese incidente disparó el partido. Y entonces vino el gol, el mejor gol jamás anotado en una Copa del Mundo. Todos lo consideramos la obra de un genio”.
- Reid: “Cuando Maradona controló, yo era consciente de que podía hacernos mucho daño. No importaba lo lejos de nuestra portería que estuviera. Había que frenarlo. Fui hacia él, pero hizo ese giro sobre sí mismo que le permitió ganar un metro. Pisó la pelota y dio media vuelta. El movimiento tuvo un equilibrio y una clase impresionantes. Fue rápido, demasiado para mí, que no era un esprínter y, además, había llegado al partido con problemas en un tobillo. Jugué con dolor”.
- Robson: “El mensaje a los jugadores era sencillo. Cada vez que Maradona recibiera la pelota teníamos que darle al botón de lo que llamábamos alerta roja. En cualquier lugar del campo nuestro jugador más cercano debía procurar marcarlo con mucha atención. Debíamos procurar buenas coberturas. Lo que pasa es que Maradona fue muy listo. No era muy alto, pero era poderoso. Tenía unas piernas maravillosas, sus músculos eran fuertes y era muy rápido. Su velocidad con la pelota era la misma que sin ella. Tenía una gran aceleración y era duro. Encerrarlo era difícil”.
- Reid: “Maradona buscó el espacio y yo lo perseguí para intentar hacerle falta. Lo empujé con el codo. Fue lo más cerca que pude llegar, porque cuando arrancó por la banda, nos dejó atrás a Beardsley y a mí. Al cruzar la línea del medio era imparable. Iba hacia el gol. Desde esa posición tuve la sensación de que Butcher tendría dificultades”.
- Carlos Bilardo, seleccionador de Argentina: “Veo que cuando Diego se va de Reid tiene el gol en la cabeza. Pasa la mitad de la cancha y se va. Para el marcador que le sale se hace difícil, porque va abierto y engancha para adentro. Pasa como con Messi cuando lo pegan al costado”.
- Bilardo: “Diego explicó después que cuando encaró a Shilton no tiró de primera porque se acordó de un gol que falló en Wembley en un amistoso en 1981. Después de ese partido su hermano pequeño, el Turco, lo llamó a Londres y le dijo: ‘¡Boludo!, no tendrías que haber tocado a un costado. Si lo amagabas para adentro, el arquero se caía solo y vos definías con la derecha’. La cosa es que Maradona hace eso: amaga para adentro y define con la derecha”.
- Fenwick: “A Maradona no lo he vuelto a ver. Y si me lo encontrase no le daría la mano. Ningún inglés honesto debería darle la mano después de lo que nos hizo”