El Deportivo

El ‘negro bueno’

El mundo del boxeo mundial perdió a un grande con la muerte del ex campeón de los pesados Floyd Patterson, tras su batalla contra Alzheimer

ELMUNDO.ES
El boxeador estadounidense Floyd Patterson, ex campeón mundial de los pesos pesados, falleció el jueves 11 de mayo en su casa de Brooklyn (Nueva York), a los 71 años después de sufrir durante los últimos ocho años un cáncer de próstata y Alzheimer.
Pasa a los libros de historia como el primer campeón mundial de la categoría reina en recuperar el cinturón, además de por ser un hombre inmune al fracaso, un fajador del ring y de la vida. “Dicen que fui el que más veces derrumbaban, pero también el que más veces se levantó”.
Floyd Patterson, el “negro bueno” para la América blanca en claro antagonismo a Sonny Liston, fue para sus críticos el “blandengue”, un hombre que contaba sus miedos, sus dudas antes de las peleas en contraposición a las bravuconadas y egocentrismos de los Ali, Liston y compañía. “Es como un vegetariano, un bicho raro ante tantas bestias carnívoras”. Alargó su vida profesional, ya muy lejos de sus años dorados, hasta 1972, donde fue noqueado en su velada de despedida por el “más grande” de la historia.
Nacido en el seno de una familia humilde en Waco (4 de enero de 1935, Carolina del Norte), sus padres se tuvieron que trasladar muy pronto a una gran ciudad, el hervidero de Brooklyn (Nueva York), donde pasó una infancia de calamidades. Su familia lo trasladó pronto al Wiltwick School. Allí hizo sus primeros guantes. Y creció su afición y su boxeo hasta ganar dos veces la prestigiosa competición amateur de los Golden Gloves de Nueva York (peso medio en 1951 y 1952) y lograr el oro también en los medios de los JJOO Olímpicos de Helsinki, imbatido. Después, como todos, se lanzó por las bolsas de los profesionales, aunque tardó un tiempo en subir a la categoría de los pesados.
“Si no fuera por el boxeo, probablemente estaría en prisión o muerto”, dijo en una entrevista en el año 1998.
Se volvió profesional en 1952 teniendo a Cus D’Amato como manager, quien en los años ochenta desarrollaría otro campeón entre los pesados, Mike Tyson. Patterson peleó como semipesado hasta que se pasó a la categoría de los pesados en 1956.
Su comienzo fue espectacular con sólo una derrota en sus 36 primeros combates. Cayó en una velada de Brooklyn, en su pelea número 14, ante Joey Maxim después de una controvertida decisión de los jueces (7 de junio de 1954). 1956 inicia su mejor época con la conquista de los pesados frente al gran Archie Moore, convirtiéndose en el campeón más joven --21 años-- en lucir la corona de los pesados y en anteceder a Ali como primer oro olímpico en ceñirse el cinturón de los profesionales. Pero Floyd ‘el blandengue’, la ‘señorita miedosa que siempre se queja’ sería injustamente recordado por sus fracasos ante formidables como Liston y Ali, que por sus victorias, que fueron muchas en una época de grandes colosos (55 triunfos, 40 de ellos por KO, ocho derrotas y un nulo).
Realizó cuatro defensas victoriosas del título antes de perderlo de forma infernal frente al gigantón sueco Ingemar Johansson, que lo mandó a la lona siete veces en el tercer asalto antes que el árbitro detuviera la pelea (Yankee Stadium de Nueva York, 26 de junio de 1959). Es decir, se levantó seis veces. Al año siguiente se vengó del sueco en la revancha de Polo Grounds (Nueva York, 20 de junio) con un gancho de izquierda brutal que provocó el KO instantáneo en el sexto asalto. Por ello, se hizo famosa su frase: “Contaban las veces que besé la lona, también cuenten las que me levanté”. Ahí reside su grandeza, la del Ave Fénix.
Más tristemente célebres para él fueron sus dos combates humillantes ante Sonny Liston, de mucha más envergadura y pegada demoledora.
El caso es que al siempre turbio, siempre relacionado con el hampa y con serios incidentes con la justicia, al fin, le daban la oportunidad de luchar por la corona de los pesados. No la desaprovechó un 25 de septiembre de 1962 en el Comiskey Park de Chicago. El bueno de Floyd no le duró un solo asalto en un combate con testigos de lujo --actores y cantantes, además de la mafia que siempre rodeaba a Liston-- y unos cuantos ex campeones mundiales como Joe Louis, Marciano, Braddock y el propio Johansson. La combinación de jabs y derechas a la cabeza de Patterson fue torrencial desde segundos fuera, insoportablen
KO antes de pestañear. El fracaso lo hizo abandonar el Comiskey usando anteojos negros y una barba falsa.
Después, llegaría otro fiasco aún más cruel ante el ‘Oso Feo’, como llamaba Ali a Liston. En Las Vegas (22 de julio de 1963), en la que el que por entonces campeón lo dejó claro: “Quien pague por ver esto será idiota. El ‘cantamañanas’ durará menos aún”. Patterson resistió a Liston cinco segundos más que en la anterior lucha por la corona mundial. Allí, en el mismo ring, el joven y bocazas Ali, en busca de publicidad, desafió al campeón llamándole “fraude” y demás lindeces. Cuando Liston --detenido por tres policías porque se lanzaba por él-- se ciñó el cinturón le espetó: “Esto será algo que tú nunca tendrás”. Se equivocó.
Dos años después, Floyd, todo coraje, resistió a un Ali en plenas facultades físicas 12 asaltos en Las Vegas. Su última pelea fue precisamente ante el “más grande” en el Madison (20 de Octubre de 1972). Como era de esperar, cayó por un KO incontestable en el séptimo, pero a esta derrota sobrevive una frase suya, inmortal, sobre ‘la leyenda’: “Al final comprendí que yo era un boxeador. Él, en cambio, era Historia”.
En total, Patterson terminó a 55-8-1 con 40 nocauts. Fue noqueado cinco veces y derribado por lo menos 15. Fue inducido al Salón de la Fama Internacional en 1991. Tras haberse retirado en 1972, Patterson permaneció cerca al deporten
Trabajó dos veces como presidente de la Comisión Atlética de New York.
Se segundo término comenzó cuando fue electo por el gobernador George Pataki en 1995 para ayudar a reconstruir el boxeo en New York.
El 1 de abril de 1998, Patterson renunció a su puesto tras que un vídeo de tres horas de una destitución que dio en un juicio revelara que no podía recordar importantes eventos en su historia del boxeo.
Patterson dijo que estaba muy cansado durante la destitución y que “para mí es difícil hablar cuando estoy cansado”.
Patterson y su segunda mujer, Janet, vivieron en un campo cerca de New Paltz, N.Y. Tras haber dejado la Comisión Atlética, Patterson aconsejaba a niños para el New York State Office of Children and Family Services (Oficina del Estado de para el Niño y Servicios Familiares).
También adoptó a Tracy Harris dos años después que el muchacho de 11 años de edad comenzara a pasar tiempo en el gimnasio y en la casa de Patterson. En 1992, Tracy Harris Patterson, con la ayuda de su padre, ganó el campeonato de Súper Gallo del Consejo Mundial de Boxeo.

FLOYD PATTERSON
(Jan. 4, 1935-may 11, 2006)
* Nació en Waco, N.C.
* Entrenado por el legendario Cus D’Amato.
* Ganó la medalla olímpica de los pesos medianos en las Olimpiadas de 1952 en Helsinki.
* Se convirtió en el boxeador más joven en ganar la corona pesada a la edad de 21 años en 1956.
* Se convirtió en el primer boxeador en la historia en recuperar el título de los pesados en 1960.
* Perdió su título definitivamente en 1962.
* Entre sus ocho derrotas profesionales, tuvo dos ante Muhammad Ali, incluyendo su última pelea profesional en 1972.
* Miembro del Salón de la Fama del Boxeo Internacional desde 1991.
* Ex presidente de la Comisión Atlética del Estado de Nueva York.
* Su récord es de 55 victoria (40 KO), ocho derrotas y un empate.