El Deportivo

Dennis: “Pedro puede lograrlo”

Mantenerse como el lanzador “Latino Más Ganador” en la historia de las Mayores es algo que inevitablemente Dennis Martínez desea. Sin embargo, no se aferra a la idea y humildemente manifiesta que Pedro Martínez en un par de años será quien lo desplace de la cima

En 1993, Dennis Martínez era uno los lanzadores latinos más respetados en las Ligas Mayores.
Fue un gran año para el pinolero, pese a jugar con el discreto conjunto Expos de Montreal… Registró 15 victorias por siete derrotas y efectividad de 3.85.
Dennis era el brazo número uno de la rotación, y su grandeza se incrementó con el pasar de los años al convertirse en ganador de 100 juegos tanto en la Liga Nacional como en la Americana, y desembocar en ser el “Latino Más Ganador” en la historia de las Mayores con 245 triunfos.
Pero fue en 1993 cuando Dennis por primera vez vio al chico que hoy atenta con tumbar su marca de “más victorias” para un latino en las Grandes Ligas.
Se trataba de Pedro Martínez, quien desesperadamente buscaba como asentarse a ese nivel.
Pedro jugaba en los Dodgers, y aun cuando en 1992 vio acción en pocos encuentros como relevista --año después-- de los 65 en que participó, le dieron la oportunidad de abrir dos de ellos.
El derecho dominicano sorprendió a todos trabajando más de 100 entradas y registrando efectividad de 2.61.
“Ésa fue la primera vez que lo vi, y era sorprendente el potencial que tenía”, comentó Martínez. “Desde que aterrizó en las Mayores se sabía que iba a ser uno de los grandes, y los pronósticos no fallaron en él”.
Dennis salió de los Expos al concluir la campaña del 93, y se marchó a Cleveland. Montreal, urgido de un brazo potente y barato, hizo las gestiones y el hueco dejado por el pinolero fue llenado por el otro Martínez, Pedro, quien para el 94, era uno de los pitcheres consolidados de la rotación de abridores.
Han transcurrido casi 12 años desde entonces, y en la vitrina de las hazañas de Pedro se encuentran sus múltiples temporadas de 20 triunfos como distinciones de “Cy Young”. Su anillo de Serie Mundial de 2004, y recientemente, su distinción por haber aterrizado a la marca de 200 triunfos en las Mayores.
Actualmente Pedro Martínez presenta 202 victorias, y asústense, sólo está a 44 triunfos de botar de la cúspide a Dennis, como el lanzador más ganador en las Mayores.
“Creo que él lo va a hacer. Tiene la juventud, la salud y, sobre todo, la calidad para alcanzarlo”, dijo Dennis. “En verdad a mí me gustaría que lo hiciera, porque en mí no existe envidia. Sé que todos los peloteros latinos que soñamos con jugar en Grandes Ligas venimos de la pobreza, y creo que cuando nos esforzamos merecemos lo mejor”, añadió el ex big leaguer. Pero el peligro de Pedro no termina ahí. Aún cuando Juan Marichal está detrás de Dennis en triunfos (243), hasta hace un par de años nadie discutía que había sido el mejor lanzador latino de la historia.
Pero Pedro Martínez con su arribo a los 200 triunfos ha hecho que los expertos se sacudan la cabeza y piensen: “Ahora hay un nuevo rey de los pitcheres latinos”.
Marichal ganó 243 juegos y perdió 142. Terminó su carrera con efectividad de 2.89 y abanicó a 2,303 artilleros. Pedro, además de sus 202 triunfos, sólo pierde 84 juegos. Tiene mejor efectividad que Marichal con 2.72 y poncha a más, con un total de 2,913.
Para muchos, la discusión está concluida: “Pedro es mejor que Marichal”.
“Es muy difícil para mí decir quién de los dos es mejor, pero creo que Pedro tiene el potencial para culminar su carrera siendo el número uno de todos los latinos”, dijo Dennis. “Marichal es el símbolo de los lanzadores hispanos en las Grandes Ligas, pero Pedro seguramente se ha convertido en su sucesor y en un futuro podría ser más que ello”, apuntó el astro nicaragüense.
Padilla en mejor situación
¿Qué te ha parecido Vicente con su actuación con Texas?
“Me parece que el cambio de los Filis a los Rangers le asentó bastante. En Filadelfia era muy cuestionado, y cuando uno está incómodo en un lugar, lamentablemente las cosas no salen bien”.
Siempre se dice que un lanzador la tiene más difícil en la Liga Americana que en la Nacional, ¿temías eso con Padilla?
“Yo soy uno de los que cree eso, porque en la Nacional enfrentas al lanzador y es un out menos difícil que los otros. En la Americana el designado hace que haya peligro con los nueve artilleros del line-up. Pero soy de los que creen que si sos bueno, en cualquier Liga brillas. Yo gané 100 juegos en la Americana y la Nacional”.
¿Buck Showalter como mentor es de gran ayuda para Vicente?
“Fue su primer manager en las Mayores, y le tiene mucho aprecio y cariño. Siempre he pensado que “Bucky” ha sido un gran dirigente y pienso que Vicente debe de estar muy tranquilo jugando para él”.
Existen comentarios acerca de que después de Dennis Martínez el mejor lanzador pinolero es Padilla, ¿qué pensás de eso?
“Creo que él tiene todo para brillar en las Grandes Ligas y me alegraría que en el futuro se diga Padilla fue el mejor de todos. El sueño de todo jugador es alcanzar metas y cuando lo haces, te sentís bien. Me encantaría que Vicente logre sus sueños y que tenga muchos éxitos en las Mayores”.
El deporte en Nicaragua
¿Creés que es tiempo que el béisbol en Nicaragua requiera de un cambio que vaya desde la dirigencia hasta sus ramificaciones?
“Tengo rato de estar diciendo eso, que el béisbol pinolero necesita del cambio para progresar. Hemos estado estancados, mientras otros países se desarrollan porque están en ese proceso. Estamos bloqueados y urge que haya todo tipo de cambios en el béisbol casero”.
¿En qué estamos bloqueados?
“No queremos ver la realidad de las cosas. No queremos dar chance a nuevas personas y seguimos con ideas viejas y obsoletas”.
En una oportunidad el presidente Enrique Bolaños dijo que vos serías el elemento principal para sacar adelante al béisbol, ¿siempre te mantenés disponible para fungir como tal?
“Sin ser político, te digo que estoy dispuesto para ayudar al béisbol en Nicaragua. Soy una persona muy nacionalista y me encantaría desarrollar este deporte en Nicaragua”.
¿Por qué fracasó Beisnic, la academia que dirigías?
“Fracasó porque hubo muchas promesas y jamás se cumplieron. La gente que estaba metida en esto quería que los resultados fueran de inmediato, pero eso era imposible. Cuando se trabaja con jóvenes, se necesita mucho tiempo y paciencia y eso nos faltó. Era cuestión de 3 a 5 años. Además, nos prometieron unos terrenos y tampoco se dio eso”.
¿Te causó pérdidas económicas la academia?
“Por supuesto. Estaba muy entusiasmado con ese proyecto, por lo que invertimos tiempo, dinero y muchas cosas, para que al final desembocara en la clausura de esto. Pero en medio de todo, me gustó que algunos muchachos fueron firmados, como Jonathan Loáisiga, Samuel Conde, Berman Espinoza; en fin, una serie de muchachos que estuvieron con nosotros y se dieron a conocer para luego ser material de interés para las organizaciones de Grandes Ligasn