Deportes

¿Quién fue el mejor?

Nunca lo sabremos

— Edgard Rodríguez C. —

A Carlos García le bastó con su oficio y alguna ráfaga de lucidez para deshacerse de la bomba de tiempo que habían colocado en sus manos. ;


Pasó el tiempo, la excitación disminuyó y entonces dijo lo que ya sabíamos de antemano: León es campeón... La retención del fallo fue criticada, pero había que estar en León para medir el riesgo.;


Incluso, cuando la confusión reinaba y la celebración tuvo cabida en los ;
extremos del estadio, en el home se dio una dificultad que obligó la intervención de la policía. Imagínense si dan el fallo.;


Menos mal que la Ťguerrať ahora sólo es de lenguas. Y que tampoco es buena. Necesita del concurso responsable de todos, cronistas y fanáticos, sobre un conflicto que sólo es útil como experiencia. ;


Y los cronistas no podemos seguir construyendo fanáticos. Debemos ayudar a forjar personas con mentalidades abiertas, reflexivas y con capacidad de discernir. No podemos soslayar ese compromiso. ;


Ahora Carlos sacó de su manga una posible serie para resolver quizá la inquietud popular de Ťquién es el mejorť realmente. Algo que lamentablemente no averiguamos en esta serie que quedó 3-3. ;


Y más grave aún, ningún club fue claramente superior al otro pese a los resultados. Cuando las Fieras vencieron, lo hicieron con dificultades. Lo mismo pasó León. Nadie fue mejor que el otro. ;


Sin embargo, la serie que plantea el presidente de la liga, no tiene un argumento firme que restituya la ilusión de dos barras que se comportaron a la altura de sus equipos en esta final. ;


Es más, León que asegura estar dispuesto, irá más disminuido. Uno de sus mejores talentos, Lonnie Jackson está por viajar. Seguirán sin Bojorge y sin Villagra. Tampoco dispondrán de Freddy Chévez. ;


Pero eso no es el problema, el asunto es que no tiene caso jugar sólo por satisfacer egos. Ah, que hay que respetar al público que quiere juego?. En eso debieron pensar antes de violar las reglas.;


Las finales son algo especial no sólo por probar quién es más que el otro, sino por todas las connotaciones que la cubren. Es más, no estoy tan seguro que los aficionados se sientan muy atraídos. ;


Sin campeonato en juego, la excitación decae. ;


De modo que la intriga sobre el mejor, va a persistir. La batería del San Fernando no fue desequilibrante. Tampoco el pitcheo y la defensa de los leones. Incluso, estratégicamente no hubo ventaja.;


Lo que si es real, es que esta serie merecía un mejor final. Los seis duelos estuvieron cargados de dramatismo y de destellos de espectacularidad, pero no pudimos detectar quién fue el mejor. Ahora sólo queda revisar las fallas, corregir y esperar un mejor torneo próximo. Menos tormentoso. El evento que se va dejó un mundo de experiencias. El problema es que no hay buena memoria. ;