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Alarde de agallas

Qué grande lo vi

— EDGARD TIJERINO —

"Nunca trates de escalar una;
montańa que se inclina hacIa ti, como si viniera encima, con;
posibilidad de aplastarte"... El Dr. Mandino no tuvo tiempo de;
advertirle eso a Rosendo Alvarez, pero de igual manera, el;
púgil nica, a quién le atraen los riesgos, no le hubiera hecho;
caso, aún sabiendo que esa montańa de problemas era inmensa.;


En el aeropuerto de Las Vegas, dos días después de la batalla;
sin cuartel, revisaba las imágenes de lo acontecido... ĄQué;
grande vi a Rosendo ofreciendo ese derroche de agallas para;
proporcionarnos una gran pelea, retando todos los factores;
adversos imaginables!;


A distancia, como estuvieron todos ustedes, es difícil tener;
una idea clara de las múltiples dificultades que acorralaron a;
este formidable peleador pinolero, en tanto "El Finito",;
instalado en palco, disfrutaba del inesperado handicap;
favorable, sabiendo que sería decisivo.;


Cuando terminó la pelea, una especie de fascinación dominó a;
los asistentes. Incluso Don King, tan acostumbrado a ser;
testigo de la grandeza en el boxeo, y un hombre difícilmente;
emocionable por la dureza de sus antecedentes, se levantó;
varias veces de su butaca agitando los puńos y gritando.;


Por 12 asaltos, la mayoría, equivocadamente, creyó estar;
viendo lo mejor de Rosendo... Y eso nunca ocurrió... Sin;
embargo, King y Sulaimán coincidieron al proponer el combate,;
como "el mejor del ańo"... ¿Se les ocurre otro?, preguntó el;
Presidente del CMB.;


Ese tipo de reconocimiento dimensiona más a Rosendo... Durante;
dos días que parecieron más prolongados que la eternidad, el;
nica estuvo sometido a la cámara de torturas de diferentes;
maneras.;


Veamos:;


1) Su silenciosa batalla por hacer el peso... Claro que Espada;
y Garibaldi estaban plenamente conscientes. Por eso no;
permitieron que el colega Yader Valle permaneciera en la;
habitación durante la mańana del jueves 12, cuando Rosendo iba;
a someterse a un supuesto chequeo de rutina... Ellos;
estuvieron manejando que el excedente era de sólo libra y;
media a 36 horas del pesaje. Mostraron una tranquilidad tan;
artificial como el impresionante lago construido frente a la;
entrada del super moderno Hotel Bellagio, para desorientarnos,;
o por menos, para mantener al grupo de cuatro periodistas;
nicas, en la zona de foul... Y ciertamente, lo lograron...;
Fácil resulta imaginar lo que debe haber sufrido Rosendo en su;
inútil lucha contra el reloj... Desgaste físico más desgaste;
mental, equivale a una terrible desventaja en condiciones.;


2) El impacto de la pérdida del título en la báscula... ¿Cómo;
queda el factor de motivación cuando todo el esfuerzo;
realizado ha sido inútil?.. Rosendo rechazó la posibilidad de;
intentar quitarse de encima más de tres libras en dos horas,;
porque sencillamente hubiera quedado destruido a 24 horas de;
subir al ring... Lo que él necesitaba urgentemente era;
hidratarse y comer... Su estómago rugía y su aliento;
flaqueaba... ¿Cómo diablos aceptar terminarse de exprimir?..;
Spada y Garibaldi coincidieron en que era preferible "entregar;
el botín" y pelear con opción a vencer.;


3) El factor económico... "Si no hay pelea, no hay plata",;
dijeron en la oficina de Don King mientras se ponía en duda la;
presencia de Christy Martín en el cartel... "Si no hay pelea,;
Rosendo tendrá que indemnizarnos, y si hay pelea, tendrá que;
pagarnos una multa", informaron desde el campamento del;
"Finito"... Rosendo estaba por explotar, pero lo ocultaba;
bien... Comprobamos que todavía no salía humo de sus orejas,;
aunque sus dientes estaban rechinando.;


4) El nuevo pesaje a pocas horas del combate... Cuando Rosendo;
fue a comer como un desesperado después de perder el cetro,;
surgió otra complicación: sería necesario un nuevo pesaje a;
eso de la una de la tarde del viernes... ¿Por qué?.. Porque la;
gente del "Finito" necesitaba comprobar que la diferencia de;
peso no sería altamente peligrosa para el mejicano... Dijo;
Sulaimán que la Comisión de Boxeo de Nevada acostumbraba a;
utilizar esa regla no escrita en ninguno de los organismos...;
Se habló de un máximo de 115 libras para Rosendo en el nuevo;
pesaje, y eso lo obligó a cancelar el desayuno y el almuerzo;
que lo terminarían de revitalizar, para sostener otra dieta;
odiosa y altera nervios... A base de Pedialite y Gatorate, y;
moviéndose, Rosendo comenzó a batallar nuevamente contra;
reloj... En el comedor del Hilton, Beristain me aseguró que si;
Rosendo se pasaba de 114 libras, "El Finito" no pelearía...;
Los periodistas mejicanos recién llegados, la gente de;
Univisión, de TV Azteca y de Showtime, estaban;
desconcertados... ¿Qué es lo que está pasando?, era la;
pregunta de moda sin respuesta precisa... Y faltaba más. El;
pesaje se desplazó hasta las 2 de la tarde mientras Beristain;
buscaba modificar el límite a 113 libras... Finalmente,;
Rosendo, ahora sí echando humo, pesó 114.;


5) Más presión... Cuando por fin todo parecía resuelto, y con;
Rosendo corriendo hacia el comedor, nos encontramos con otro;
obstáculo: "El Finito", que ya había comido, debería de;
pesarse, y sólo que la diferencia no superara las 4 libras, se;
garantizaba el combate... En ese momento, los de Showtime;
estaban por quebrar sus cámaras, empacar y marcharse, y Don;
King se había tragado el puro. Finito marcó 112 libras y;
Sulaimán otorgó su "bendición" asegurando que sin comer,;
"Finito" hubiera pesado 110, y cuatro libras de desnivel eran;
permisibles.;


5) El factor papá temeroso... Cada padre se preocupa por su;
hijo, es natural, y el papá del "Finito" apareció en escena;
oponiéndose al combate por el riesgo que significaba para su;
muchacho... Era otra gota de presión sobre un vaso que tenía;
rato de estar derramándose... Hombre de boxeo, el papá del;
Campeón CMB estaba contribuyendo, a sabiendas que la;
diferencia de peso era tolerable, y consciente de que el;
hombre más afectado era Rosendo, con todo lo que había;
atravesado.;


Fue un gran combate porque el corazón del nica es tan grande;
como el Hilton, y porque sus agallas, fueron sacadas de la;
mitología. Quizás Aquiles o Héctor, las tenían parecidas,;
diría Homero.;


¿Por qué nunca pudiste sostenerlo contra las sogas?, le;
pregunté tontamente al terminar la pelea... "Mis piernas, no;
respondieron cuando se exigía una rápida persecución, y mis;
reflejos necesitaban más prontitud"... ¿Esta vez tu mano;
derecha no funcionó con el poder y la precisión requerida?..;
"Me hizo falta vitalidad hermano. Yo sabía que no podía sacar;
las manos con la velocidad de siempre y traté de ajustar un;
poco más la puntería aunque telegrafiara golpes".;


Rosendo siempre ha dicho: "Me gusta pelear con los factores;
adversos. Eso pone a prueba mi capacidad y mi carácter", pero;
por favor, no tantos.;


Imaginen a Napoleón sabiendo lo que le esperaba en Waterloo, o;
Ulises sin la estaca frente al cíclope.;


Independientemente de la falla del control de peso, y de;
comprobar que ni cortándose una pierna regresará a las 105;
libras, ¿Cómo no voy a admirar a este pequeńo guerrero que;
intentó forzar un milagro y casi lo consigue?.. Ese cierre de;
ribetes espectaculares, y el rostro del "Finito", bańado en;
sangre y lleno de heridas, constituyen un testimonio de que,;
más allá de la pérdida de vigor, la fiereza y ambición de;
ganar del nica, permanecieron intactas.;


Pero no bastaron, porque "Finito", también es lo;
suficientemente grande... Así de sencillo.