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Rockies, por “tirar la toalla”


Edgard Tijerino

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Contra las cuerdas, después de cinco derrotas consecutivas, con la cabeza sacudida, las costillas crujiendo y las piernas vacilantes, los Rockies de Colorado, que llegaron a ganar 13 de 15 batallas en un alarde de agresividad, ejerciendo una intensa presión sobre Gigantes y Padres, están a punto de “tirar la toalla” con nueve juegos pendientes, separados cuatro y medio de San Francisco en el Oeste de la Liga Nacional.
El ganador del Cy Young en las campañas de 2008 y 2009, Tim Lincecum, sacó out a los 15 primeros rivales en ruta hacia una ajustada victoria por 2-1 sobre los Rockies, ahora tan aturdidos como la distorsionada oposición al danielismo en este desventurado país. Sin posibilidad de un tercer Cy Young seguido, Lincecum sostuvo a los de San Francisco como líderes ponchando a 9, y fijó su balance en 15-10 con 3.51 en carreras limpias.
Mientras tanto, los Yanquis fueron desplazados en el Este de la Americana, pese a dos jonrones de Alex Rodríguez (26 y 27), dos de Mark Teixeira (31 y 32), más el 28 de Nick Swisher y el 22 de Curtis Granderson. En medio de un violento cañoneo pese a la presencia de Josh Beckett y Andy Pettitte como abridores, los Medias Rojas se impusieron 10 por 8 a los Yanquis, lo que aprovecharon los Rays de Tampa, vencedores por 5-3 de Seattle con pitcheo de Jeff Niemann (11-7), y el salvamento 44 de Rafael Soriano, para regresar a la cima de la montaña con medio juego de ventaja.
Ganar esa candente zona se ha convertido en asunto de orgullo para Rays y Yanquis, asegurados para los Play Offs con nueve y ocho juegos pendientes, manteniendo a Boston con la soga al cuello.

Joe Blanton, quien le disputa a Kyle Hendrick el puesto de cuarto abridor en la postemporada, realizó un buen trabajo frente a los Mets, y los Filis extendieron a 11 su racha de victorias, con marcador de 3-2, apoyándose ofensivamente en un jonrón de Shane Victorino. Ese resultado, combinado con la dolorosa derrota de los Bravos ante los Nacionales 8 por 3, al naufragar Tim Hudson (16-9 y 2.80), estableció una diferencia de 7 juegos, imborrable a esta altura, cuando las luces están por apagarse.
En Chicago, un concentrado Adam Wainwright, ignorando que los Cardenales se ven casi tan fritos como un pescado en los restaurantes de Tipitapa, fue a fondo durante seis entradas contra los devastados Cachorros, y llegó a 20 triunfos por 11 reveses con 2.42 en efectividad, logrando imponerse 7-1. El jonrón 24 de Aramis Ramírez, fue la única alteración de nervios de Wainwright.
Los ya clasificados Gemelos de Minnesota, amordazados por el pitcheo certero de Justin Verlander (18-8), fueron vapuleados 10-1 por los Tigres, que amargaron al ganador de 14 juegos Francisco Liriano, asestándole su novena derrota. Miguel Cabrera disparó su jonrón 39, al mismo tiempo que en Toronto, un humeante José Bautista, se voló dos veces la cerca llegando a 52, en una victoria de los Azulejos sobre Baltimore 6 por 4.