Deportes

Ilusión rota


Edgard Tijerino

La imaginación es poderosa, pero no certera. Todos queríamos ver a Vicente Padilla en una reaparición dominante, y lo imaginamos atornillando a los desesperados Padres como lo hizo el 4 de agosto, confeccionando un blanqueo de dos hits y nueve ponches. Durante los primeros dos innings, sacando seis outs con cuatro “fusilados”, esa posibilidad parecía estar tomando forma, pero dos episodios después, tal ilusión estaba rota.
Un pitcheo de poder, a la altura de la rodilla, sin movimiento para sumergirse, bien golpeado por Nick Hundley en el cierre del tercer inning para hacerlo zumbar sobre la verja del left fielder, y una serie de desajustes en el cuarto que facilitaron dos carreras más a los Padres, arruinaron el regreso a la trinchera de Vicente Padilla, sólo sostenido en la colina por cuatro entradas después de 59 lanzamientos, en su apertura número 16 de la temporada.
Los Dodgers, matemáticamente con posibilidades de sobrevivencia, pero de frente a la realidad, con la soga al cuello, hundidos en el cuarto lugar del Oeste en la Liga Nacional, fueron derrotados 4 por 2. Ahora Padilla, quien fue retirado para abrirle espacio a Ronnie Belliard en el cajón de bateo, presenta registro de 6-5 con 4.07 en carreras limpias, con opción de verlo nuevamente en acción el sábado contra los Astros de Houston.
Los Padres, que se vieron forzados a cambiar al abridor Matt Latos, acorralado por problemas estomacales, utilizaron como pitcher emergente al derecho de 28 años Tim Stauffer, con sólo una apertura en 26 apariciones ésta temporada y previo balance de 3-3. Con una carrera permitida en cuatro entradas, Stauffer fue más que Padilla, aunque no caminó lo suficientemente largo para optar a una decisión favorable.
El cuarto inning de Padilla, con el marcador 1-1 consecuencia del hit productor de Ethier un instante antes, fue de pesadilla. Supo manejar a Ludwick para el primer out, pero Adrián González, con una cuchillada hacia el left, se instaló en la inicial. Tejada mordió un lanzamiento de Padilla y dibujó una parábola caprichosa fuera del alcance del intermedista Thierot. Tener a dos circulando con un out, alteró el sistema nervioso de Vicente. Boleó a Hundley con cinco lanzamientos y las bases se llenaron con Joe Torre frunciendo el ceño.
Will Venable tomó ventaja de tres bolas sin strike, pero Padilla recargó las baterías de su control remoto y enderezó su pitcheo, empujando a Venable hacia un conteo presionante de 3 y 2. Un roletazo muy bien asistido por Loney, sólo pudo conseguir el segundo out en la intermedia, anotando González. Faltaba algo más: un machucón de bount tan alto que se perdió de vista entre las luces del Petco Park, y cuando Furcal lo fildeó, Hundley estaba en primera conversando por teléfono con su esposa, y Tejada en el dogout, después de haber marcado la tercera carrera de San Diego.
Los Dodgers consiguieron una gran oportunidad en el séptimo con la pizarra 3-2 por el jonrón de Podsednik, cuando Ethier estaba en el plato con dos a bordo, dos outs, y fue ponchado por Mike Adams. En ese momento, se apagaron los televisores y las luces en Los Ángeles no se percataron de la cuarta y última carrera de San Diego en el cierre de ese episodio.

dplay@ibw.com.ni