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A imponer respeto


Especial para END

Después de un despegue frío, que congeló los ánimos de todos, la Selección Nacional de Béisbol saltará al terreno de juego a las 8 de la mañana, para despejar dudas en cuanto a la superioridad sobre rivales que no deben intimidar, como El Salvador.
Y a pesar de que la historia nos restriega en la cara aquellas dos inesperadas y dolorosas derrotas en los Juegos Centroamericanos de 1990 ante los próximos rivales de los nicas, sería tonto creer que por eso dejamos de ser favoritos.
En éstos eventos, Nicaragua presenta registro de cuatro victorias y dos derrotas contra los salvadoreños. La primera ocasión que nos enfrentamos fue en 1977 y se ganó con marcador de 7-1. Después llegaron las dos frustraciones del 90 con el sello de un pitcher nicaragüense, Cirilo Errington, que sujetó a sus compatriotas y los venció con pizarras de 5x3 y 5x4.
Pero en el año 94 los nicas pusieron las cosas en su lugar y ganaron por paliza de 19x6 con una colección de 16 metrallazos (seis jonrones). En el 97 se noqueó a los cuscatlecos 15x0 con 18 incogibles (cuatro vuelacercas), dejándolos en un hit. La última vez que se vieron las caras, en el 2001, Nicaragua los superó 7-3.
Pese a que por las lluvias Copabe realizó cambios en las horas del partido, que inicialmente estaba programado para la una de la tarde, el mentor del conjunto Davis Hodgson, dispondrá de la escopeta de Diego Sandino, quien suelta mucho veneno hacia el pentágono.
Este tirador de disparos retorcidos y llamativa localización, será el encargado de agregar base sólida a las pretensiones de los nicas, que pretenden quedarse por sexta ocasión en Juegos Centroamericanos de la medalla de oro, en un partido estelar contra Panamá el próximo lunes.
Sandino estaba programado para tirar el jueves, pero se le dio descanso, ya que venía de lanzar en la última jornada del “Pomares”, pero además de ser un pelotero “bravo”, está en grandes condiciones.
“Siempre me preparo bien y tal vez por la mecánica que tengo no me canso mucho, esa es la clave. Siento que yo tiro y tiro porque estoy en tremendas condicones”, dijo el diestro.
Los cuscatlecos han anunciado a un pitcher zurdo de bola lenta para buscar como desarticular el bateo pinolero, que vio congelarse sus maderos por los disparos del zurdo hondureño Elmer Andrade.
Juan Carlos Urbina, quien llegó a Panamá el jueves junto al presidente de la federación, Adolfo Marenco, jugará al menos la mitad del partido en el left field, en sustitución de Esteban Ramírez, quedando Juan Oviedo como bateador designado.