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“Se equivocó”


Para EL NUEVO DIARIO
Miami.- ¿Quién quiere ser entrevistado cuando todavía no sales emocionalmente de una mala situación? Vicente Padilla no es la excepción. En el vestidor de los Dodgers, no podía esconder su molestia luego de haber sido retirado del montículo, cuando Hanley Ramírez y Jorge Cantú le conectaron hits consecutivos con un out en el quinto inning.
“Perder un juego siempre es malo”, dijo con amargura, aunque seguramente agradecido al buen relevo realizado por Jeff Weaver, quien sacó los dos outs pendientes con bases llenas y mantuvo la pizarra apretada 4-3 a favor de los Marlins. Pese a que finalmente perdieron 7-6, los Dodgers reaccionaron a tiempo para evitar una derrota de Padilla, con batazos gruesos de André Ethier y Matt Kemp que proporcionaron transitoria ventaja.
El nicaragüense, que no ha podido funcionar en dos aperturas como líder de la rotación de los Dodgers, también estaba molesto por no haber tocado la pelota con tres corredores en movimiento y facilitado el out de Casey Blake entre tercera y home. Agreguen el impacto sufrido al ser golpeado por el kilómetrico jonrón de Gaby Sánchez en el cuarto.
“El béisbol es así de imprevisible”, le decía en el vestidor el prospecto Carlos Monasterios, y Vicente sin levantar su cabeza, sólo la movía con gesto de rechazo a esa explicación. “Me sentía bien, pero algo falló en momentos decisivos”, apuntó quien ponchó a seis hombres y casi siempre tomó ventaja en el conteo.
Fue Joe Torre quien se refirió al pitcheo que Sánchez envió a las tribunas altas del jardín izquierdo. “Se equivocó, y le dieron”, dijo el manager sobre el lanzamiento rápido con la cuenta en 3 y 2, que Padilla soltó en busca de superar el swing de Sánchez, fallando en el intento.
“Lo conocemos bien y sabemos que es un pitcher duro. No ha comenzado dominando, pero nos ayudará mucho en la temporada. Lo sé”, expresó el manager con su calma habitual mientras respondía a los periodistas después del juego que estuvieron a tres outs de ganar, de no ser por los relevos desafortunados de Ramón Troncoso y George Sherrill en el cierre del noveno.
La recta de Vicente estuvo oscilando entre 90 y 94 millas, con un buen control, y su curva corta respondió, pero el bateo de los Marlins estuvo encima de sus lanzamientos pese a los seis ponches, y consiguió buenas conexiones con dos strikes. Hasta hoy, el nicaragüense está detrás de Kuroda, Billingsley y Kershaw en lo referente a rendimiento. Su eficiencia pitcheando en casa ajena, no se ha visto.
La actitud de Padilla desde su llegada a los Dodgers el año pasado, ha sido muy diferente a la que expusieron los Rangers de Texas cuando decidieron prescindir de sus servicios, y los Dodgers están satisfechos. El sábado atendió a los niños que le solicitaron autografos a la salida del parque, y aunque no habló con el periodismo, se mostró amable. Naturalmente comprendimos su estado de ánimo. Tenía toda la razón de su parte al asegurar: “Perder siempre es malo”.