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Pau, el más popular

* Odom y Artest aseguran que es el mejor pívot con el que jamás han jugado · Phil Jackson destaca su liderazgo en los Lakers

“Pau nos hace la vida más fácil a todos en la cancha”. Es la opinión generalizada del vestuario angelino cuando MARCA pregunta a sus compañeros sobre el impacto de Gasol en el equipo y su aportación al juego de los Lakers. Dos años después del traspaso, que Kobe Bryant calificó como “una respuesta a mis plegarias”, ya no hay duda: “Él hizo que pasáramos de ser un equipo de playoffs a poder ganar títulos. Su llegada fue brutal, un impacto tremendo”, dice Andrew Bynum, su pareja de baile en el juego interior.
Pau es un personaje popular, entrañable y querido entre los aficionados que pueblan el Staples, y entre sus compañeros de equipo y del cuadro técnico. En las palabras de todos ellos y en sus miradas al hablar de él, se nota el aprecio que sienten por el de Sant Boi, que el miércoles renovó su acuerdo de colaboración con el Banco Popular en el Ritz Carlton de Marina del Rey, en Los Ángeles.
“Para mí es el mejor pívot con el que jamás he jugado. No hay nada que no pueda hacer, es increíble”, apunta Lamar Odom. En ausencia de Kobe Bryant por lesión, los últimos cuatro partidos se ha hablado mucho del paso al frente de Pau en el equipo y Phil Jackson, su técnico, tiene palabras elogiosas para él: “Estoy muy contento con Pau, no sólo en esta racha, sino en general por toda la temporada. Es un gran jugador, que nos facilita muchas opciones en la cancha”.
El volátil Ron Artest, con un amplio bagaje a sus espaldas, es el que le conoce desde hace menos tiempo, pero no escatima elogios hacia el jugador español: “Pau es el ala-pívot más completo y peligroso con el que he jugado. Es alto, muy largo, abarca mucho, tiene calidad, muchos fundamentos, entiende el juego con y sin balón y su lectura de los partidos es impresionante”.

Las estadísticas, a juicio de Artest, no hacen justicia a la descomunal aportación de Pau Gasol: “Genera juego para los demás constantemente. Los aleros nos podemos hinchar a tirar solos gracias a él, porque es difícil pararle en el uno contra uno y, si le hacen un dos contra uno sabe encontrar al compañero libre de marca”. El análisis lo podría haber firmado el mismísimo Tex Winters, ideólogo del triángulo ofensivo que tantos anillos le ha dado a Phil Jackson.
En este sistema, Pau es clave, como razona el matador Shannon Brown: “Pau es especial, uno de esos jugadores que no abundan en este deporte y que se merece todo lo bueno que le suceda. Es un pívot tremendo. Tiene mucho talento, siempre mete en problemas a los rivales: anota desde dentro, de fuera, con la izquierda, con la derecha, en suspensión, con ganchos, penetra...”.
Sus compañeros, como reconoce Brown, valoran por encima de todo su altruismo: “Lo mejor es que no es egoísta, es un jugador inteligente que siempre busca la mejor opción para el equipo. Alucino con su visión del juego”.

Gran visión de juego
La interpretación del juego de Gasol es lo que más sorprende a sus compañeros. Bynum lo refrenda punto por punto: “Pau tiene una visión de juego privilegiada. Ha reinventado la posición del pívot y es un base-pívot. Busca siempre a los demás y la mejor opción. Además, abre el juego, evita que nos hagan dos contra uno y crea tiros a los demás”. La forma de ser de Pau ha hechizado a su compañero: “Es una de las mejores personas con las que me he topado en mi vida. Dentro y fuera de la cancha es genial”.
Pau, en definitiva, hace la vida más fácil a todos. Y en especial a Kobe, ya que las defensas no se pueden doblar tanto sobre él. Entre ambos hay una química excelente y hablan en castellano en la cancha para distraer el rival.
“Lo que hace me parece increíble. No creo que la gente lo valore lo suficiente”, asegura Odom. Estamos hablando de un jugador de 2,13 ó 2,15 que hace de todo y bien. Alucino con su capacidad para generar juego y cómo puede acabar los contragolpes a la carrera. Es de locos”.
Odom alucina con el carácter del NBA: “Es un ganador nato y hace lo que haga falta para cumplir las metas fijadas. Cuando llegó aquí, lo dejó claro. Todo se trataba de ganar, ganar y ganar”. De momento, así ha sido: un anillo de dos intentos posibles y camino del segundo en tres años.