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“Cabrera bajo observación”


Edgard Tijerino

Cuando vas a tu segundo año como big
leaguer, la vara de medir no es común, ni el juego de espejos facilita una certeza. Es como si nada pesara y todo estuviera suspendido en el espacio, sujeto a especulaciones.
“Ahora va a decir la verdad”, dijeron los expertos del cubano Tony Oliva al abrirse las puertas de la temporada de 1965, después de verlo conectar 217 hits y capturar el cetro de bateo de la Liga Americana con .323 puntos, militando con los Gemelos de Minnesota el año anterior. Oliva respondió conquistando otro titulo registrando .321 de porcentaje, y siguió siendo un buen bateador, agregando otra corona en 1971 con .337 puntos, antes de ser afectado por las lesiones.
¿Qué se espera de Everth Cabrera en su segunda temporada?, le pregunto al locutor de los Padres de San Diego, el mexicano Eduardo Ortega, mientras almorzábamos ayer en mi casa en compañía de otros colegas-amigos.
“Será un año de mucha exigencia para él. Desde que aterrice en el spring training estará bajo observación. Tendrá que funcionar mejor en todos los aspectos, porque la etapa de novato, en que se colocan a un lado las fallas pensando en el potencial que un pelotero tiene, ha pasado, y él lo sabe bien, y se lo hará saber el manager Buddy Black, y los coaches”.
¿Cómo podés graficarme eso? “Su trabajo en el campo corto, debe ser más efectivo, por tratarse de un pelotero más maduro, que estuvo viendo y aprendiendo. Debe saber, entre otras cosas, cuándo guardarse una pelota y no tirar, cómo manejar una situación con el segunda base, sobre la propia marcha, es decir que se le exigirá mayor velocidad mental para resolver, aplicando buen criterio, controlando lo impulsivo que pueda ser, sin quitarle pimienta, ni atrevimiento por supuesto. Si consigue eso, no cometerá muchos errores”.
¿Y en la ofensiva? “Me incomodaba cuando no era el lead-off, porque pienso puede responder en esa tarea. Logró saber atacar las bolas rápidas, y como muchacho astuto, también aprendió a descifrar cambios y curvas. No puedo hacer cálculos con cifras probables, pero será mejor bateador, porque ha conseguido conocimiento del pitcheo y adaptación a las diferentes situaciones. Lo imagino como un lead-off de tiempo completo y funcional”.
¿Cuál podría ser una cantidad de robos trazada como meta? “Conocemos su rapidez y agresividad, y con la asistencia que va a tener, conocerá mejor los movimientos de los tiradores, la fortaleza de los cátcheres y la toma de tiempo, dependiendo de la aplicación del salto y la proyección. Debe robar más de 50 bases. Sus antecedentes así lo indican, y será de gran ayuda para desequilibrar al adversario”.
¿Se le puede poner sello a eso? “Everth tiene suficiente humildad y disciplina para estar en constante mejoría. Su deseo de superarse día a día, es una garantía para los Padres. Yo apuesto por eso. Hay que verlo trabajar para estar seguro de eso”.
Ciertamente, después de ese primer año resplandeciente, no podemos pensar que Cabrera es un espejismo, o un enigma. Como dice Eduardo Ortega, se trata de algo real, que terminará de establecerse en este 2010. ¡Cómo lo deseamos!
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