Deportes

¿Será mejor que Rosendo?


Edgard Tijerino

Desde MÉXICO
Las expectativas sobre las que cabalga “Chocolate” González después de tres defensas, las dos recientes de brillantez cegadora, no tienen fronteras. Su fuego hace llama y se extiende, mientras sigue construyendo una reputación como factor de seguridad para los promotores, y el público en el exterior, se familiariza con su agresividad sin pausas.
¿Se le puede comparar con Rosendo Álvarez, para mí, todavía número dos en el ranking de los mejores peleadores pinoleros de todos los tiempos? Sin provocar el impacto y alcanzar los niveles de espectacularidad de Ricardo Mayorga, pese a sus limitaciones, Rosendo impresionó por ser un golpeador al cuerpo implacable, con habilidades para acorralar a los adversarios como si utilizara poderosas tenazas, capaz de meterse a la boca del lobo disparando combinaciones de golpes, dueño de una mandíbula resistente y una consistencia física impresionante.
¿Está Rosendo fuera del alcance de “Chocolate”? No, de ninguna manera. Con sólo 22 años, Román está delante en recorrido victorioso y cifras edificadas, y podría llegar a superar al feroz bombardero que estremeció las categorías pequeñas, protagonizando peleas memorables.
Por ahora, el mayor factor para establecer diferencias, es la calidad de los oponentes, con ventaja de Rosendo, vencedor en patio ajeno de un campeón con la solidez del invicto Chana Porpain; continuando con su brillante victoria sobre Takashi Shiohama; las dos batallas con “Finito”, el mejor pequeño de los últimos tiempos, logrando derribarlo estrepitosamente en lo que fue su única caída; la cátedra de boxeo que ofreció frente s Siriwat en Miami; y dos de sus cuatro combates con “Beibis” Mendoza.
Pero Rosendo –siempre aguijoneado por dificultades con la báscula- se coronó en 1995 a los 25 años, con mayor madurez, por lo tanto, es obvio que “Chocolate” tiene mucho tiempo a su favor para conseguir una proyección superior, quedando pendiente el nivel de exigencias de los rivales, algo en lo que Alexis Argüello representa la máxima expresión, seguido de Ricardo Mayorga, aunque éste último con resultados adversos en la mayoría de los casos.
Hay que estar claros de que Román se encuentra atravesando todavía por un período de aprendizaje, y que no ha podido contar con un Dossman, un Cuyo o un Garibaldi, en busca de su maestría. Tiene facultades naturales formidables, y desde sus inicio observado por Alexis, ha mostrado evolución.

En esta pelea con Meneses, usó más constante y efectivamente ese gancho de izquierda que inexplicablemente había metido en el closet de sus recursos estimables. Sus golpes rectos, veloces y precisos, le permiten abrir ofensivas volcándose sobre el contrario, sin necesidad del ímpetu demoledor de Rosendo, yendo directamente a torpedear la zona baja por su desventaja en estatura y alcance, pero capaz de golpear con precisión, como lo hizo Rosendo en la revancha con “Finito” pese a estar exprimido, desfigurándole el rostro, obligándolo a llegar casi enmascarado a la Conferencia de Prensa.
Román parece tener todo lo necesario para superar a Rosendo en cifras y consideraciones. El panorama se ve favorable.