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Sorprende un español


Martín Ruiz

Hace un par de años en Taiwán, el leadoff australiano Trent Oeltjen se alzó con el título de bateo del Campeonato Mundial, cortándole a Cuba una racha de siete campeonatos de este tipo obtenidos desde 1998. Oeltjen promedió .655 (19-29), el segundo más alto en la historia, después del .667 del cubano Ermidelio Urrutia, en Nicaragua 94.
En el amplio Mundial europeo, nuevamente los cubanos perdieron este galardón, ante el empuje del antesalista español Paco Figueroa, quien promedió .500 en diez partidos celebrados hasta la segunda ronda.
Si realmente las estadísticas se toman en cuenta hasta la segunda ronda clasificatoria, dejando la semifinal para otro conteo, Figueroa debe ser el campeón de bateo. Usted puede ver la página web de la IBAF y se encontrará con el canadiense Tim Smith y el japonés Go Yamaoka también con .500 cada uno, pero no son elegibles para el título de bateo, que Figueroa aseguró con sus 17 hits en 34 turnos, en lo que también fue líder.
El estadounidense Justin Smoak fue el hombre de poder. Fue el máximo jonronero, con 9 y empujador, con 19. Lo llamativo es que el pinolero Jimmy González, el mejor artillero nica con .410, se metió en esa pelea. Fue tercer máximo empujador, empatado con el venezolano René Reyes y el chino Hung-Yu Lin, con 14 cada uno, una menos que el estadounidense Terry Tiffee.
En jonrones, primero fue Smoak, seguido del cubano Alfredo Despaigne (6) y luego Jimmy, con 5, convertido en el nica con más jonrones en un Mundial.
Cinco bateadores nicas terminaron sobre .300. Jimmy, que fue la figura, con .410 (16-39), 5 jonrones y 14 remolques. Sandor Guido finalizó con .343 (12-35), Adolfo Matamoros .321 (9-28), Renato Morales .313 (10-32) y Justo Rivas .308 (12-39), quien reaccionó en la segunda fase.