Deportes

Por un escalón más


Mariano López

El Diriangén se reencuentra con el Deportivo Ocotal de Mario Alfaro, un equipo que cambió su cara con la incorporación del “mago” Hugo Silva, y que representa el último peldaño hacia la gloria de los fronterizos, que saben que tendrán que trabajar fuerte y muy concentrados para dar el golpe que pretenden.
Superada la fatídica barrera de la clasificación, enterrados los miedos y con el Diriangén por el camino, Ocotal avanza con paso firme en el torneo de Apertura. Su próximo reto es la semifinal, donde encuentra un equipo diriambino totalmente diferente al que salió derrotado 2-1 en la primera vuelta del “Roy Fernández”.
No servirá de referente, pero sí da pistas a Mario del estilo por el que debe apostar. Al Diriangén lo destrozó con la velocidad de Steve Carmona, la conexión con Julio César Molina, que firmó nueve goles que le impulsaron a ser el máximo goleador del equipo, y con el orden que proporcionó Morales. Ellos son claves que le llevan a apostar por el mismo equipo.
El manejo de los tan manoseados “códigos de Mario” no han distraído en un solo momento a los jugadores de su objetivo. Enfocan el título con fe. Pertenecen a una generación que no tiene miedos, que olvida el pasado y confía en sus posibilidades de éxito.
A Ocotal, por encima de todo, le preocupa la condición física del Diriangén. Es el equipo que muestra mejor forma, como dejó claro arrollando a Masatepe en la última jornada. Provocó que Alfaro midiese al detalle la recuperación de sus jugadores.
Y es que Diriangén sufrió cuatro derrotas en la etapa, dos de ellas a cuesta del VCP, y pretende volver a una final. Desde el regreso de Mauricio Cruz ha recuperado el fútbol que dejó fuera de la cita al Ferreti y que por el camino ha fulminado a cuanto rival ha podido.
Su contragolpe es una pieza clave. Con la base de jugadores hondureños, Ocotal ha enamorado al norte con su fútbol. Llega a la semifinal completo y en forma para llegar como un peregrino a la meta, superando todos los obstáculos posibles.
No sólo Diriangén está haciendo historia en el Apertura. Ocotal está protagonizando su mejor torneo en un gran campeonato, y con una legión de jugadores enamorados del éxito pretende hacer a un lado la historia del adversario de turno.
Diriangén en su búsqueda de venganza será local. Prefiere aferrarse a las estadísticas que dicen que domina los enfrentamientos entre sí, es el último peldaño hacia la gloria de los ocotaleanos.