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¿Resurgirá el Chinandega?


Carlos Alfaro

Antes que iniciara la campaña, nadie tenía la mínima duda de que el Chinandega sería uno de los grandes protagonistas del torneo... Pasada la primera mitad de temporada, todos erraron en ese pronóstico.
De monstruo que parecían en el papel, los occidentales en el terreno lucieron como las “cenicientas del torneo”.
Fueron erráticos a la defensiva, inofensivos con el madero, inoportunos en momentos claves, su pitcheo se derritió, y combinado todo ello, desembocó en la separación de Noel Areas como manager, más un pobre récord de 11 victorias y 17 derrotas pasados los primeros 28 encuentros.
El presidente de la Directiva, Enrique Gasteazoro, se cansó de las grandes inversiones y pocos resultados, así que sacudió el árbol, y Noel y el coach de lanzadores, Antonio “Boricua” Jiménez, fueron descartados del equipo.
Dan Bilardello es el nuevo manager y Davis Hodgson está ahora al frente del pitcheo del equipo. Ambos tienen la misión de enderezar el barco, de calmar la preocupación de Gasteazoro y hacer del Chinandega el equipo que todos creíamos que sería, un club arrollador.
“Ese es el nuevo reto del equipo, tratar de despegar en esta segunda vuelta”, dijo ayer Davis Hodgson. “Pensamos que Noel es un gran mentor, pero lamentablemente las cosas no le salieron bien. Quizás ese cambio sea el que necesite el club para despegar”, añadió.
Pero los cambios no sólo fueron de manager. Gasteazoro, con tal de darle otra cara al equipo, ha decidido traer a dos ex grandes ligas para que le ayuden en esta segunda parte de la campaña.
“Vienen al club Pete Rose Jr. y Steve Kent, quienes deben de ayudarnos a salir del mal momento y compactar a como se debe nuestro conjunto”, dijo el directivo.
Uno de los problemas en el equipo con Noel al frente fue la suerte discreta que corrieron sus lanzadores caracterizados como Julio Ráudez y Miguel Pérez.
Ambos se combinaron para dos victorias y cinco derrotas en la primera parte de la campaña, y quizás ahí es donde radica la mayor de las culpas del fracaso.
“Ellos lanzaron bien, pero la mala suerte los acaparó y no ganaban en medio de buenas labores”, dijo Hodgson.
Pero en medio de la debacle del equipo, la afición siempre apoya al club porque cree en él. Ahora, después de una mitad de campaña de más lamentos que satisfacciones, los cambios se han hecho y todos están optimistas porque será el resurgimiento del team occidental, el equipo que estaba previsto a ser el más dominante del torneo.